27 de diciembre de 2008

En tus ojos



Como aquella tarde de abril,
Como el día en que te conocí.
Cuando la vida perece en un solo segundo,
Es cuando me doy cuenta que no todo está perdido.

El destino quiso unirnos,
Pero la vida, resistió y nos hizo alejar.
Y el pasado, que carga con una pena tensa,
Dejando morir las mentiras que alguna vez,
Quise resistir y que pude creer.

Espero que hoy, nos demos la mano,
Y nos contemos, de una vez, las verdades,
Aquello que sentimos bajo la lluvia.
Aquello que recorrimos risa tras risa.

Cada mañana, al despertar, creo en tus ojos,
En tu mirada que me dice que hacer.
En tu flameante bandera, se deshilacha,
Se cuelga en las ventanas todos los días.

Las almas, que se perdieron en un frío lugar,
Entre las olas, golpear a uno más.
Ya no tiene sentido seguir, es imposible.
El día que te perdí, morí y desangré.
Mi alma murió, y te recordó,
Con ese brillo de sol, en tus ojos.

22 de diciembre de 2008

Después de hasta ahora



Ya no sangra más, corazón,
No sangra más mi corazón.
Apareciste, y de pronto, como un doctor,
Me cerraste todas las heridas abiertas.

Las fichas que pusiste en mí,
Siempre van a tener un plus.
Por eso es que este juego,
que vamos a jugar, espero,
que para siempre, vaya a durar.

Aquella vez, que nuestros sudores,
Mojaron nuestros dedos,
Y que oí esas hermosas palabras
Que pronunciabas desde tu corazón,
Sentí que te quería tener para toda la vida.
Y es así como estoy hoy,
A pesar de ser muy distintos,
Al estar juntos formamos una sola cosa.

Es mi corazón, el que esta noche,
Pide a gritos un poco de amor.
Y solo tú, y nadie más, puede oírlo.

En las noches, nuestras almas bailan en libertad,
Emanando las fragancias del amor,
Que cuestan ser quitadas.
Y el recuerdo, del día que te besé por primera vez,
En mi mente queda, y cada día se presenta,
Cuando no estás a mi lado,
Como un puñal en la espalda.
Pero sé, que vendrás de nuevo,
Y seremos felices… y así tantas veces,
Como el sol del amanecer nos encuentre.

Y te digo una vez más, que para mí,
Los ángeles nunca existieron.
Creí que nunca iban a existir,
Hasta que te conocí.

29 de noviembre de 2008

Lluvia



Lluvia, bendición de los dioses,
A los placeres de la certeza.
Esperando que se oculte el sol,
Detrás de las tormentas.

Te he dicho que no te protejas,
Porque es en el día de hoy,
Que mojaremos nuestros mares.
Ponme bajo las lágrimas de estos dioses,
Quiero mojar mi corazón con lluvia,
Y oler las fragancias que emanan nuestras tierras.

Y ya hace unos años, que he naufragado,
Por los mares decadentes de la mentira.
Nadando, a veces a la deriva, me encuentro contigo,
Ahí donde puedo dormir y sentirme vivo.

Cada gota, cada diluvio, un “te quiero”.
Cada tormenta, cada trueno, un “te amo”.
Y en cada noche de invierno, una promesa;
”Quererte hasta la extinción del cielo”.

Y poder volver contigo a las profundidades,
Sentirnos libres de todos los pecados cometidos.
Ser prisioneros de la pasión y desnudar nuestras almas.
Bajo la lluvia, la bendición de algún dios.

27 de noviembre de 2008

Motores del querer



De nuevo, al despertar, ansío que fuese ayer,
Tantas veces te he dicho que el pasado es nada.
Y hemos llegado a la bendita conclusión,
Que cada momento del pasado nos mantiene en pie,
Que el pasado es el cimiento del presente.

La memoria y las palabras que volaron entre nosotros,
Los secretos guardados con tanto augurio.
Esas miradas entrelazadas al oírnos,
Al vernos y sentirnos uno mismo.

Creo que no hay nada más bello en esta vida,
que tenerte cerca, si, quizás si,
Mejor debe ser tenerte a mi lado por siempre.
En este sitio, en esta vida.

Los caballos galopando en tus tierras,
Y los mares que se enfurecen con cada tormenta.
Las distancias se hacen cortas, y la vergüenza.

El valioso tiempo y todas esas horas,
Que friccionan a cada instante,
Generando una chispa única,
Capaz de encender los motores del querer.

25 de noviembre de 2008

Obedecer y Padecer




Hoy por la mañana me desperté con nuevas metas,
Intentando olvidar las explicaciones flameantes en el viento.
Recuerdo mientras leo los matutinos,
Que en este mundo nunca estuve solo.

Y nunca tomé como ganadas,
las batallas que logré con armas ajenas.
Nunca me sentí victorioso
En guerras sin corazón.

Engañándome una y otra vez,
Perfilo mi rumbo a la sociedad.
Al contacto más antisocial,
Al cruce de palabras con personas
Que jamás quise ni querré.

Así es la vida, nene… una pelea constante;
Contra el mundo y lo absurdo, que creemos, es verdad.
Las penas, que nos atormentan,
Estas aguas nunca estarán más claras.

Y es como debe ser,
Obedecer y padecer.
La historia y la multitud así nos quieren,
Esclavos de la mentira y la irrealidad.

Y es hoy, que me vuelvo a acostar,
Sabiendo que mañana será igual.
¿Cuándo, por fin, podré ver el reflejo
de la innata verdad?



FOTOLOG

24 de noviembre de 2008

Los ruidos que escuchaba ayer



Solo una vez en la vida me arrodillé, y fue por dolor.
Hoy lo vuelvo a hacer, y es para pedirte perdón.
Me miras desde arriba como triste madre ver morir a un hijo,
Me consuelas y me dices que deje de llorar, que para eso estás tú.

¿Alguna vez te has sentido tan pesado que no has podido reaccionar?
Tan cargado de las promesas que alguna vez te hicieron,
Creer que algún día algo cambiaría y siempre, al final, fue todo igual.
Una revolución, guerreros con armas de aire, hablando y contando.

Has caído una vez más en las garras de una historia, de una ilusión.
Lo vano ya es parte de tu vida, lo haces porque no sabes en verdad qué hacer.
Y las garras de la vanidad, cada día más al borde de la extinción,
Te hacen sentir lo que no sos, más allá de las fauces de cualquier león.

Ocultarme en tus manos, bucear por tus ojos, naufragar tus mares.
Respirar todo tu aire y poder dejarte sin aliento.
Quisieras que fueras, hoy, parte de mí en este encierro.
Los vientos que levantan nuestras preguntas escondidas en afirmaciones.

Los ruidos que escuchaba ayer, me aturdían y no me dejaban seguir,
Hoy se han escondido, se han callado y ya no los oigo.
Quiero tener siempre frente a mí esas palabras sabias,
Que saben rescatarme del más indeseado placer.

23 de noviembre de 2008

Dicen que lo sé todo



Dices que lo sabes todo,
No dejas de hablar de ti.
Me enferma oírte una y otra vez,
Decir lo que tú sientes.

Al menos, en algún momento, ¿me escucharás?
Quiero decirte tantas cosas bonitas,
Pero no me das lugar,
Razón por la que hoy te abandono.

Quise que fueses mi alma,
La que me lleve para siempre a un buen lugar,
Pero nunca escuchaste a dónde quise ir,
Nunca te interesó, aunque dijeras que sí,
Sentí que siempre le dabas la espalda a mis palabras.

Y crecer como una buena hierba en tu tierra tan húmeda,
Mojada por las inundadas lágrimas de un mar seco.
Tu sol, que dejó de brillar, no me da el alimento,
Que siempre quise que me llenara.

Y ahora que los dos nos encontramos solos,
Distantes uno del otro, me vienes a buscar,
Engañándote por falsas ilusiones,
Me vienes a buscar y no me encuentras.
¿Por qué? Tú lo debes saber…

21 de noviembre de 2008

Imaginar



Como se fue mi pan,
Cada día me lamento un poco más.
Pretendo imaginar,
Un nuevo mundo.

Esto es lo que quise sembrar,
Solo hace falta esperar,
y recolectar, gran desconcierto.

El árbol esta cada vez más allá,
Y tu nido esperando ser encontrado.
Tus alas piden volar,
Hacia el más allá.

El ave que se reposa,
En mi mente cada noche.
Esposa del recuerdo,
Y de cada sueño.

Pretendo imaginar,
Un nuevo mundo.
Pretendo que imaginemos,
Un nuevo comienzo.

Solo con imaginar,
Apareces en cada sueño.
Imaginar que aquí estás,
En el futuro olvidado.
Imaginar caminar juntos,
Por este nuevo sendero.

Tus alas piden volar,
Y muchos las quieren comprar.
No se las des a nadie,
Que en nadie volarán.
Solo en tu confianza,
Está el poder de moverlas.

20 de noviembre de 2008

Esa droga que no me dejará morir



En tiempos que la enfermedad me rodea,
Y la soledad en cada rincón de mi corazón,
Estas queriendo intrometerte a buscar,
Y ver lo nuevo que está creciendo en mí.

La mascara un día se calló frente a todos,
Y fuiste la única que me supo aceptar.
En tiempos en que la verdad es dura,
Supiste reposarte en mis palabras.

Gracias a vos, siento que no soy el único,
Que se siente solo en este mundo.
Juntos los dos, a la par, podremos saltar,
Al precipicio, a un nuevo lugar.

Sos la droga que me llevará a la muerte,
Pero que a la vez, me curará del mal más grande.
Tu droga me salvará, vos lo dijiste y pienso igual.

Llévame a tu lado cada día,
Sino fuera por la distancia,
Que a pesar de ser larga,
Nos mantiene cada vez más unidos.

Quiero respirar tu aire, una y otra vez,
Tenerte en mis pies y decirte tantos te quiero,
Y cada noche me encuentro solo de nuevo,
Pero al pensarte, amanece de pronto,
En mi mente estás siempre presente.

11 de noviembre de 2008

Soy guerrero de paz


Si pudiera atar todos tus hilos,
Y formar el telar más deslumbrante.
Si pudiera ver lo rápido que se mueve todo esto,
Y entender por qué la vida nos trató así.

En estos tiempos de guerra,
Mejor no confiar en nadie.
Ansiemos los tiempos de paz,
Lleguemos a la derrota estando de pie.

Cuantas cosas en mi cabeza a punto de estallar,
Ya no pienso en soñar.
Soy un guerrero de paz,
Y la vida me está tratando mal.

La diplomacia como estandarte,
Y la palabra el único mensaje.
Las huellas que se van a marcar,
Quedarán por siempre en la historia.

8 de noviembre de 2008

Ya no quiero soñar contigo



Temo, por las noches, soñar contigo,
Le tengo miedo a los sueños buenos,
Y las pesadillas se olvidaron el camino.

Rara vez se ven imágenes tan reales,
Que muestren el mundo al desnudo.
Y es el momento en que vienen tus voluntades,
Atropellando los últimos buenos sueños.

Ya no quiero soñar contigo,
Oírte hasta cuando estoy dormido.

Estoy en mi cabeza solo,
No quiero soñar nunca más.

Buscando nuevos vientos,
Escupiendo los recuerdos.

Aunque tengas la razón,
Te has equivocado, dime que no.
Bueno, quizás no, pero no te quiero aquí,
Los sueños son lo único que me mantienen en libertad,
Y tú me quieres apresar estando en ellos.

3 de noviembre de 2008

Dulce lluvia de verano


Cuántas veces te has sentido solo,
frente a la ciudad de persianas bajas.
Y no sabes qué hacer, quizás nunca puedas salir.

Sin querer decirte la verdad, la mentira aún te daña más,
no puedo conseguir decirte lo que el cielo me añoró.
Es momento de partir, pero no encuentro ninguna salida,
las emergencias emergen de un sub mundo alegórico.

Nada que me de aliento,
solo queda esperar.
Nada hay más abajo,
solo me queda escapar.

Dulce lluvia de verano, caer por mi piel.
El aroma de las golpeadas praderas,
erizadas por el granizo al caer, y el frío.

En tus uñas siento el latir, al rugir de un trueno,
que cae en vano sobre nuestro querer.
El techo, hecho trizas, se desploma como la vida misma.
Dice que son solo palabras, pero que tienen razón.

1 de noviembre de 2008

La pequeña voz

Me siento solo en este inmenso lugar,
No encuentro a nadie con quien conversar.
En las noches tengo miedo a soñar,
Me pregunto una y otra vez qué hago aquí.

Te encuentro o te imagino y me dices,
Que tengo que oír a la pequeña voz.
Y un sueño si se puede lograr,
No le tengo miedo a la realidad.

Oigo esa pequeña voz, a punto de extinguirse,
Oigo la pequeña voz, callar en mí.

Esta voz no emite palabras, está callada,
En silencio, intentando descubrir algo mejor.
Buscando razones de por qué la vida me trató tan mal,
En silencio, buscando, en la humildad.

La voz muda que hoy vive en mí,
Quiere hablar, y quizás, si me lo permiten mis sueños,
No la dejaré nunca estar muda.

Palabras mudas que quieren estallar,
Que quieren acompañarme a liberar.
Palabras mudas, sin palabras, lenguaje trivial.

30 de octubre de 2008

Cruzarte en tantos caminos

El círculo vicioso que hoy nos envuelve,
Esta dispuesto a matarnos lo antes posible,
Usarnos y descartarnos, llevarnos a morir.

Si pudiera contagiar, con unas palabras,
Al mundo de amor y paz,
Quizás una vida plena de luz nos quedara por vivir.
Y subir al cielo, en busca de libertad.

Los escalones al cielo son cada vez más altos,
Y nos cuesta más y más poder alcanzar,
Lo que tanto añoramos,
Lo que nunca dejamos de soñar.

Este camino de huellas borradas,
Seguir a la nada, solo al sentir.
Marcar nuevos caminos.

Pero todo no se queda en el olvido,
Nos marca para siempre un nuevo momento.
Al volver la vista atrás, vemos un largo sendero,
Caminos, viajes de traidores y aliados.

Este camino de huellas encontradas,
Seguir a la vida y al sentir.
Marcar nuevos viajes y resistir.

29 de octubre de 2008

La historia de las cosas





Para entender un poco más de consumo, medio ambiente, y la contaminación del medio ambiente y del consumo. Les recomiendo ver este video que dura aproximadamente 20 minutos en total, dividido en tres partes. Saquen sus propias conclusiones.

Parte 1
Parte 2
Parte 3

27 de octubre de 2008

Desaparecer

Zarpar hacia el mar día tras día,
encontrarte en una isla desierta y abrazarte.
El cielo, teñido de rojo, que no deja de mirarnos,
somos cómplices de una mentira y nos han descubierto.

Solo en ese momento permanezco encendido,
en dónde tus manos se aferran a las mías,
la sal de este mar no nos abandonará.

Y mis alas que piden a gritos volar,
ir más allá, bajar ese cielo y entregártelo.
Guardar en mí tu dolor y desaparecer.
Desaparecer en mis sueños, jamás te olvidaré.
Desaparecer en el aire, esa sonrisa…

Antaño me cría olvidado, hasta que fuiste parte de mí,
y ahora estás tan lejos tratando de olvidarme,
yo no lo quiero… no sé por qué piensas así.
Por los gratos momentos que hemos compartido,
solo me queda decirte gracias y nos volveremos a ver.

24 de octubre de 2008

Una nueva chance


Es hora de elegir, de sentarse y pensar.
Como el monito que se subió al arbolito,
Se acercó al más arriba y la rama empezó a ceder,
Llegó a tocar el piso con sus pies y de repente,
Sin escalas, se fue volando como nunca lo imaginó.
Y es el momento que hay que decidir,
Dejar al corazón elegir, ir a dónde quiera él.
Las nubes, lentas sin viento que van hacia el oeste,
En busca de una verdad, en busca de lluvia.

Otra vez el monito metió la mano en la lata,
Se equivocó una vez más, no supo pensar.
Al ver otro arbolito no se quiso acercar,
Era otra vez la misma vieja historia, no se acercó.

De los errores se aprende y se mata,
Y si ya no puede ir peor, queda una nueva chance.
El viento sopla, acercó a esas nubes,
Y la vela de este bote se empieza a inflar.

Vencido, el monito sin miedo transita el camino,
Buscando nuevas alturas, nuevos arbolitos a los que subir.
Y ya no puede ir peor, por eso el monito hace el último esfuerzo,
Luego de tantos suspiros y fracasos, el monito sigue su viaje.

20 de octubre de 2008

Vuelve a casa

Antes que nada,
Te pido disculpas por haberte pedido que te vayas.
Lo hice sin pensar,
Fue un impulso de este tonto corazón.

Ahora tengo prisa,
Quiero tenerte nuevamente acá.
No quiero verte llorar,
Siempre fuiste parte de mí y dónde estas?

Solo de ti necesito
Que pueda contar contigo.
De que estés conmigo,
Sentada a mi lado secando mis lágrimas.

Dímelo de una vez;
“acaso no me extrañas tanto más que yo a ti”.
Ya sabes mi respuesta:
“si, te necesito urgente junto a mí”

17 de octubre de 2008

Adiós amigo


Cuando la conciencia se vuelve un ser tan extraño, capas de amenazarnos a nosotros mismos de los peores desagradecidos y mal nacidos que alguna vez nos acecharon, es cuando a veces pensamos en los momentos que quedaron pisados por un pisapapeles en un antiguo escritorio, lejano a nuestros bolígrafos y escondidos a nuestros pensamientos.

Pero esta parte de uno hace que todo eso se venga de golpe al presente, y nos vomite frente a nosotros aquellos que pensamos que habíamos olvidado, los recuerdos de un pasado de neblinas, de escurridizas alegorías y las serpientes del engreimiento. Como zarpar en un barco sin capitán, a la deriva, en busca de una isla desierta donde alojar nuestras penas, pero antes de llorarlas, escribirlas en una hoja de papel, abandonada y amarillenta de tantos años huyendo como lo hice yo esta vez.

Antaño creía que era tristeza, pero hoy, por fin me doy cuenta, que son nuevas puertas las que se abren, la confianza arrojada al aire y la alegría de pensar en lo que, quizás, vendrá. Los años y la experiencia, pero los años no marcan la experiencia, la calle y las veredas rotas en las esquinas por las que tantas veces crucé.

Y es hoy, que espero bajo este cielo gris, que amanezca un nuevo sol que me de cariño y sentido, que me ubique en la vida, quizás no estés conmigo, amigo, pero quizás puedas guiarme desde alguna estrella, tan radiante. Como el sol, como lo que se esconde cobarde detrás de las nubes, tormentas y los rallos de nuestras pasiones y aventuras recorriendo siempre el mismo camino.

Amigo, eres tu el que está sentado allí en la estación, esperando el próximo tren hacia la verdad, hacia el otro mundo, al que te evitó durante tantos años, que triste los pasajeros que viajan arrepentidos de haber subido. Pero no hay vuelta atrás, ya te vas a subir e iras con ellos al nuevo mundo, o en su defecto, al mismo mundo, pero con una distinta mascara, o sin mascara.

Como contar un cuento a un niño, en una plaza, bajo un árbol de otoño, no te presta atención, solo juega y hace barullo rompiendo las hojas caídas y arrepentidas, que abandonaron su nido y quisieron ser más y no pudieron, cayeron y no volverán a subir. Se extinguirán, poco a poco, entre sus compañeras revolucionarias que creyeron en un mundo distinto, en un lugar quizás un poco más cálido.

Y yo aquí, sentado, observando detenidamente cómo reaccionas. Amigo, no te olvides que yo te observé partir, me despedí de ti con el más sincero saludo. Te has equivocado, o al menos eso es lo que dicen los que no te querían. Siempre tuviste la razón, siempre quisiste lo mejor para todos, en tu sonrisa, bañada de tantas alegrías, de tantos caminos compartidos, de tanta felicidad. Ahora te vas, lleno, amigo…

14 de octubre de 2008

Cuestionar

Las cenizas de los pecados hacen la salvación, y lo que queda de mí te lo concedo por el resto de tus días a ti, parecido como hizo algún día ese benevolente asesino que quisiste. Pero las cenizas se esparcieron con los fuertes vientos, y aún quedan guardadas en mi corazón algunas que no pudiste ver.

He perdido demasiada atención en ti y solo te quería observar, lentamente como es la vida de un pobre que nada tiene que perder, que sin pensar, genera las revueltas que pueden derrocar hasta el más fuerte poder.

Encadenado, viendo las sombras de una falsa realidad, que los que pudieron salir te quisieron enseñar y no los dejaste, prefieres quedarte en tu ignorancia y ser feliz así con tan poco, y no ver y cuestionar la verdad absoluta.

13 de octubre de 2008

Tiempo


En estas condiciones de tristeza,
no es fácil hablar de desamores.
Pero cuando una oportunidad se presenta,
hay que pegar el pasaje y salir de viaje.

Lo que pasa entre el fuego más ardiente,
y tú que estas a espaldas de lo incandescente,
pasan los objetos que te pueden decir la verdad,
pero solo puedes ver las sombras que ellas producen.
La alegoría de las cavernas, como bien dijo el pensador.

Y es ese dolor, el que perece en vez de nacer,
del mismo modo, de un momento a otro, se va.
Se ve que no supiste entender, que las lágrimas,
al final, después de todo, se secan, y eso…
Que el tiempo no es un doctor.


Mañana no estaré curado, ni pasado ni nunca,
dejas una huella aquí, en el medio de mi corazón,
pero el viaje es hoy, y no creo que haya pasaje de vuelta.
La vida continúa de un día a otro, y vos me lo enseñaste.
Pero cometí el error de esperarte, tantas veces, ¿para qué?

Cuando sea mayor te recordaré,
como el ángel que alguna vez,
me supo entretener en los juegos de los niños,
en la rayuela y en la vida diaria frente a las penas.
Te recordaré como siempre quisiste que lo hiciera.

Ahora, que el tiempo ya nos marcó,
y nunca nos volvimos a cruzar,
sé que si me das un poco de tu tiempo,
puedo darte nuevas explicaciones más certeras.

12 de octubre de 2008

No verás jamás la luz del sol


Ocultado en tu propia sombra,
confundís las celdas de la paz.
Ni siquiera quieres salir a respirar,
aire de altas colinas que cada vez más bajo están.
Ni verás jamás la luz del sol,
con tus ojos apagados y tapados.
Ni respirarás jamás los aires de la pobreza,
porque esos no están a tu disposición.
Y tocarás las canciones que están a la moda,
porque no sabes hacer otra cosa.
Tu moda, la de toda una generación,
que pronto será perdida en el olvido.
Nada de rencor ni de odio, solo el olvido.

Perdidos en la mente, lejano a la conciencia,
la memoria se retracta y retarda la reacción.
No quiere salir a respirar ni a ver la bonita creación.
La divinidad a lo oculto, el culto a lo que inventarás.

Solo parece que este infierno no es para vos,
estás quedando afuera de tu propia invención.
No te dejan quedarte, lo inventas y te echan,
tienes los planos originales y sabes cómo salir,
por eso no sirves, nadie debe escapar.

Jamás siquiera verás la luz del sol,
florecer en el horizonte,
en un auge de elevación y psicosis.

10 de octubre de 2008

Lo Acertado


Floreciste reclamando un favor,
me encontraste y te chocaste con mi voluntad.
No te di importancia, antaño ya me creía,
anciano en otros destinos, pero ahora…
No te conozco,
pero siento que te necesito,
mas de lo que vos crees.

Y es así, que quiero ser parte de ti,
ocultarme entre tus cosas,
esas ocultas que no quieres iluminar,
que tienes guardadas sin llorar.

Necesito que me hagas un lugar,
en el rincón más recóndito de tu corazón.
Necesito dormir ahí, al menos una noche nena.
Dame una noche
y te demostraré que tu también me necesitas.

Siento por momentos, tantos años de ausencia,
se me retuerce el alma, y pienso…
Cómo puede ser que pasé tantas vidas sin vos,
estás ahí nena, te encontré, lo que buscaba…

Arráncame la máscara y descúbreme.
Desnudemos nuestras almas y hablemos,
dejemos que nuestros corazones, manejen la situación.
Eres lo que buscaba, y te encontré.

Aún no lo puedo creer, pero… estás muy cerca,
de ser ese ser tan extraño que esperaba.
Eres lo que buscaba, y no lo puedes creer.
En la oscuridad, tan abierta… mi alma.

Encontré en tus palabras algo a lo que serle fiel,
encontré en tu mirada, que no conozco, una verdad.

Quizás me equivoque, pero… no lo sé.
Tendría que caminar ese sendero para aprender,
como te dije una vez… los errores nos cambian la vida.
Sufrí muchos errores y al terminar con uno apareciste vos,
quizás seas un nuevo error, quizás… seas lo acertado.

24 de septiembre de 2008

Corriendo la liebre


Que hermosa melodía escucho esta noche,
Sentado frente al hogar de mi hogar.
La llama crujiente quemando los viejos papeles,
O es física o química, sigue siendo la misma porquería.
Pero no olvido lo que soy…

Soy gay en San Francisco, negro en Sudáfrica,
Asiático en Europa, anarquista en España.
Podemos ya parar de una vez el carro,
Y decirle basta a un sistema tan trivial.

Y son siempre las mismas penas,
Las que mantienen las heridas abiertas.
Solitarias y abandonadas, ya sin sangrar.
Pero no olvido que soy…

Palestino en Israel, judío en la Alemania nazi,
Feminista en los partidos políticos, comunista en la posguerra fría.
En palabras del subcomandante que luchó por un bien,
Y que quisieron callar, y no pudieron, así tenemos que pelear.

Él es tan así, tan perfecto, tan real.
Tan utópico, tan irreal, tan ficticio.
Él es como quiero que seas vos,
El es así… él es…

Pacifista en Bosnia, artista sin galería ni portafolios,
Huelguista en la bolsa de New York,
reportero de nota de relleno en interiores,
Campesino sin tierra, editor marginal, obrero desempleado,
Médico sin plaza, estudiante inconforme,

Pero, como el dijo, solo soy como él,
Un escritor sin libros ni lectores.

8 de septiembre de 2008

El Problema


La solución del problema es el problema,
Y esta es mi religión,
Que no tiene dios ni oración.
Lo que queda en este mundo devastado,
Es lo que me queda por darte.

Pero caes en mis pies y las charlas olvidadas,
De los consejos que nunca se acaban.
Y es todo tan breve y nos vamos abandonando.
No queda nada en este mundo devastado,
Solo nosotros y lo que nos damos.

La tierra soñada hoy está cada vez más lejos,
Los mares que se secan y los hielos desaparecidos.
Barcos ahogados en los profundos océanos,
Los peces, ya se fueron, te dejaron.

¿Qué nos queda por hacer? Si solo hay más problemas,
La solución cualquiera no te da tregua.
Entre las nubes, las venas revientan,
Y bañan en sangre el cielo nublado.

Y al leer esta carta, mis ojos se inundaron,
Una vez más, decías así…
“Querido he de dejarte, no quiero seguir así,
Pero entiéndeme que la vida así no es para mí.
No quiero que mis problemas te abarquen,
Y que tus soluciones engendren más problemas.
No soy para ti y es lo que decidí para mí.”

Decidí, por eso mismo, cuál era el camino,
La estrella que siempre me guía hoy se apagó.
Quedé solo en el medio del bosque,
Asustado por los ruidos de los animales salvajes.

Pero al leer más abajo, noté que no eras tú la firmante,
Era ella, la que abrió los caminos de estos dramas,
De ciencia ficción en la vida real, de todos los días.
Me abandonaste y ahora no sé dónde estás.
No te puedo encontrar para decirte la verdad,
Fue culpa mía al final que te hayas ido,
Ya no puedo controlar este mal.
Dónde estás? Querida… dónde estás?

5 de septiembre de 2008

La Rosa de los Vientos (Magia)

Como un cielo cubierto de magia,
Se empieza a nublar,
Y las aves, tan solitarias,
Se echan a volar.

Las tumbas del desprecio quedaron vacías,
Ahora están los restos abandonados en la vereda,
Viejas y quebradas, veredas oxidadas sin amor.

Y es que ya no queda más nada,
La lucha ha llegado a su fin.
Queda todavía una nublosa luz,
Que parpadea en el horizonte
Y me invita a seguir.

Siempre queda algo por lo que pelear,
Otra posibilidad, otra decisión.
De eso se trata esta vida.
Luchar para conseguir lo que tanto anhelamos.
Pelear y no olvidar lo que pudimos conseguir.

4 de septiembre de 2008

Ayer

Ayer, eras la más joven,
De las diosas que dominaban mi imperio.
Ayer, estabas asustada,
No podías dormir en este encierro.

Ayer, esperaba la lluvia bajo el sol,
En el horizonte asomaba, tenebrosa, la tormenta.
Ayer, era cuando el presente quedaba en el pasado.
Ayer, nunca más ayer.

Tu vuelo rapaz se acerca tímidamente,
Y no quieres recoger tu presa.
El viento, el ayer que hoy se detiene.
Miro en tus ojos y no veo nada.

La luz hace tiempo se extinguió,
Pero tu corazón sigue latiendo.
Lo puedo sentir, dormir en mi mente,
Estás durmiendo y no te puedo despertar.

Ayer llorabas entre mis brazos,
Tus ojos inundados en lágrimas.
Rebalsaban ternura, en tus mejillas.
Cuando tu mente quedó en blanco,
La luz más resplandeciente se apagó.

Es extraño ver como te recuestas en las hojas,
De un árbol del otoño que está en sus últimos años.
Dormir sobre todo lo que encuentras a tu paso,
Transmitirle tus sueños a todo lo material.
Fundir tu esencia con las flores que te cobijan.

Quién me ha quitado esto,
Todo lo que fui.
Nunca fui lo que quisieron de mí.

Nunca supiste que las flores que te dejé,
Alguna vez en tu lugar, nacen de mí.
Igual, no te importa y me dejas aquí,
Esperándote venir y poder verte sonreír.

Solo fue ayer, tanto tiempo ha pasado,
Las flores se marchitaron y las lágrimas se secaron.
Y yo estoy aquí, hoy, mañana ya llegó.

25 de agosto de 2008

Apagón

Los ojos se cerraron,
Las lágrimas no encuentran salida.
El viento a favor no nos lleva a ningún lugar,
Nos encerramos en nuestros cuerpos.

Las manos se cerraron y ya no quieren dar,
Los dedos helados aprietan para no desgarrar.
Islas que se hunden en el mar,
Tapadas ya por la sal del presente.

No nos debe faltar el más allá,
El futuro y no olvidar el pasado.
Nos queda el presente.

Y sin mirar observamos en el fondo del mar,
Los peces nadando libremente entre las hierbas.
Ya no nos queda espacio para navegar,
En el espacio vacío de espíritu y las venas.

La belleza del desencanto,
Nos queda esta noche por observar.
La brevedad y el sortilegio,
¡Que invaden nuestra piel velas apagadas!

Donde reina la libertad

Las costas bañadas en sangre,
Y en el cielo un sol rumiante.
Como las vacas esperando ser ordeñadas,
Exprimiendo de los grandes y olvidados héroes.

En el cielo, en el que viven las estrellas,
El recuerdo de todos los que liberaron estas tierras.
En mi bandera está el sol que me representa,
Y en la franja de la libertad, el blanco.

De San Martín al “Che” Guevara,
Pasaron por estas tierras sin olvidar sus pasiones.
Figuras del deporte y de la música,
Liberaron y representaron a nuestro país.
Nuestra patria y la pachamama que ardiente resiste.

Parece que yo, yo hago de la patria
Algo inmoral y sentimental.
Quién ha hablado en vano de mi país,
No sabe la sangre que corrió debajo de un puente,
La independencia y el alejamiento de la colonia.

Todos los indios muertos de la pachamama,
Y la contaminación de las almas también
Son parte de esta sociedad… como en todo el mundo.
Pero mi lugar tiene una bandera, y es como el cielo,
Como los colores que lleva mi corazón,
Donde reina la libertad.
¿Dónde reina la libertad?
En mi patria, o en mi corazón,
No sé, da igual, soy libre así.

23 de agosto de 2008

Buscando Fantasmas en el Vergel


Entra despacio,
A este espacio de altos bosques.
Estírate y busca la fruta más jugosa.
Entra y detente.

Entra en silencio,
Deja que esas voces se escurran en tus oídos,
Los fantasmas de algún pasado que vuelven a merodear
Por estos lugares, entre los árboles que te rodean
Y no te dejan excavar en el bosque.
No quieras buscar quién es, es él, el que está.
Olvídate de lo que has ido a buscar, ahora lo encontraste,
Y está vestido del manto blanco de la libertad.

La rosa más hermosa que se eleva de las raíces,
Brilla tanto en la oscuridad y la confundes con bendición.
Bendecida ahora es la nueva aparición,
La que cada noche se enfrenta a tu corazón.

Sube hasta lo más alto, donde están los nidos,
Y busca la fruta para poder saborear;
“lo dulce de la libertad que nunca se va a deteriorar”
Así estamos, los nadie, buscando un lugar para revolucionar.
Buscando fantasmas en este vergel, todas las noches,
Oscuras bajo las brillantes estrellas.
Buscando en el vergel, los fantasmas del más allá.

Breve pausa

Entre el tiempo que he perdido,
Voy buscando algún concilio
De esta vida que ha pasado tan ligera.
Y si crees que no has elegido el camino correcto,
Y sientes que no estas en la senda indicada,
Lee estas líneas así te das cuenta que no eres la única.

No creas que porque dices que estás bien es verdad,
Nuestras penas se esconden y a veces no las podemos ver.
Y cuando lloramos, damos a la luz lo no grato,
Lo que no queremos mostrar a nadie que nos ve.

Paremos un instante y dejemos de girar este mundo,
Paremos el mundo y descendamos de este tren.
Así de una vez podremos ver lo que ocurre en nuestra siesta.
Las pasiones entre las sábanas de esta cama,
Que no se abren para nadie más que para vos.

Breve pausa y ya volvemos,
A ver qué pasa en nuestra piel.

Dejemos que nuestros pies caminen solos,
Guiados por nuestros corazones,
Que a veces hablan solitos en este mundo.
No saben qué pasa aquí, ni allá, ni nada,
Solo sienten lo que es mejor para todos.
Y en esta última línea, solo te digo adiós,
Nos volveremos a ver pronto, confía en mí.
Solo te pido una cosa querida, no me dejes solo aquí.

21 de agosto de 2008

Quebrado en llanto


Qué cosas nuevas ha traído este viento,
Que viene desde el sur tan lento.
En un minuto se desata una tormenta,
Y arrasa con todos nuestros sueños.

Ver un poco más allá, limpiarse la lágrima,
El viento que cautiva nuestro interior.
Tormenta que nos azota una y otra vez.
Tantas lágrimas llenando un vaso de cristal.

La mentira que se aferra a tu piel.
Los cardos y las espinas de aquel desierto.
Son señales que no debo dejar morir.

Cuando se disipa la tormenta,
Vuelven a incendiarse los capullos
De aquellas rosas que alguna vez cerraron para llorar.
Bañadas en el más puro néctar,
Vuelan estas aves en libertad.

Entre lo frágil que resultan las alas,
Y aquello que ya no puede volar,
Está tu alma dormida, perdida en soledad.
En busca de aquellos sueños
Que jamás quisieron dormir.

15 de agosto de 2008

Una nueva enfermedad

Cuida tus palabras,
Pueden llegar a cortar tu propia lengua.
Ley sin ley,
Entre cierres y aperturas
de nuevas lenguas.

Mucho peso ya carga tu rencor,
Soy como un globo,
Si me sueltas, pueda que no vuelva.
Pero estoy aquí, sentado en un cordón.

Es esta la primera vez que te extraño,
Ni durmiendo puedo olvidarte,
Invades mis sueños y no puedo seguir.
Me contagiaste tu rencor,
una nueva enfermedad.

Qué les pasa a todos
Que han perdido la orientación,
Sin sentido y sin dirección,
Se fijan en su propio corazón.

13 de agosto de 2008

Esa gente tan extraña

Andan con esos pantalones extraños,
Y en las noches con lentes de sol.
Tardan años en acomodar su idiotez,
Esas cosas de gente que no sabe a dónde ir.

Dicen que si continúan así, a algún lugar llegarán,
Pero, ese lugar, niños, dónde quedará.
Mal lugar, sin sentido, vacío de sentido.
Hubo un momento en el que pude ir.

Nos podemos confundir, algunos,
Pero los que vemos la posibilidad
Decidimos caminar por otra razón.

Aquella estrella que aún no se ha perdido,
Y que no se refleja en ningún espejo, que triste.
Aún podemos ser libres, solo tenemos que escapar.
De este lugar, de tu situación que no sabes afrontar.

Condúceme, no me dejes solo en este mundo,
Mundo loco, o yo soy el loco o tanta gente sin mí.
Quién creería que la vida sería así, con eso,
Tantos avances y retrocedemos, avanzar para retroceder.

Escapar siempre a lo mismo, escapar al pasado,
Dejar atrás y, de una vez, poder ver más allá.
Tanto espacio vacío en sus cabezas,
Llenarlas al menos con tesoros para en un futuro recordar.

Lo reconozco, no se disimular, pero me oculto,
En mi misma personalidad, que aún sigue latiendo.
Lo seguirá haciendo, hasta cuando me lo prohíban,
Y en el exilio, lo va a seguir haciendo.

2 de agosto de 2008

Aprisionado injustamente

Una vez olvidado el camino,
Pienso en lo que perdimos.
Vos quisiste olvidarme y no pudiste,
Te gané de mano en esta jugada.

Me enferma tenerte a mi lado,
Con tu figura escupiendo odio.
Ni los gritos ya alcanzan para espantarte,
¿Qué quieres? Me tienes acá, déjame ir.

Estos sueños se convierten en pesadillas,
Donde vos ahora me estás matando.

Ya no quiero compartir más tu celda,
Tengo la oportunidad de salir y ser libre.
Por qué no me acompañas a volar por ahí,
Y buscar nuevos rumbos, toma, agarra el timón.

En tu celda ya no quiero estar,
Pero miro hacia fuera y ya no hay lugar.

31 de julio de 2008

Engañando a Deméter


Veo tus ojos y veo cielo,
Veo tu piel y es el manantial de mi mar.
Veo tu pelo tan revoltoso y mágico.
Pero en vos también veo el odio que me das.

Recuerdo a veces lo dulces que eran tus labios,
Imagino, otras, lo que podría haber hecho yo con vos.
Pero ni el momento ni el tiempo estuvieron de mi lado,
Dejándome tirado a un costado de tu camino.

¿Serás vos esa bella dama que algún día me acompañe?
No sé a dónde, pero por lo menos tenerte a mi lado.
O acaso, quizás, tengas tiempo para preguntarme cómo estoy.
El tiempo pasa, vida, y te extraño un poco más,
Pero no sé dónde estás y me gustaría tenerte acá otra vez.

Así como la luna necesita de las estrellas para iluminar la noche,
Yo te necesito a vos, cielo mío, para poder iluminar mi vida.
Este camino que no me atrevo a transitar, solo, con quién más.
Quiero volverme a posar en tus labios y disfrutar de tu manantial,
Quiero, al menos una vez más, sentir en carne propia tus palabras.


Y este trecho que se ensancha cada día más,
No caben más palabras en mi tintero.
Escribo y no alcanza la hoja para expresar lo que siento,
Se me vienen miles de palabras que no se pueden acomodar.
Y no queda más que dejarlas afuera, apartarlas de acá.

Y cada despedida que no es, me vuelve a matar,
Dejarte atrás se me complica cada día más.
Vacía mi alma cada adiós que te doy.
Llena mi mente, nuevamente, de los momentos
más hermosos que compartí junto a vos.

Cuando Deméter se pone celosa no la puedo calmar,
Enloquece y me empieza a amenazar.
Le doy la espalda y no me puede alcanzar,
No puede clavarme el puñal.
Ya me da igual lo que ella piense,
Quiero regresar a tu espacio y llenarte de vida.

Recluida


Encerrada en tu propio cuerpo,
Muriendo en cada rincón a tu paso.
Tus redondos ojos se alargan un poco,
Empujan los lamentos para que puedan caer.

Nadie quiere acercarte a ayudarte,
Y tú no quieres continuar así.
Sentada de brazos cruzados sin saber qué hacer,
Aspirando grandes hondonadas de pudor.

Y las gracias que le das a nadie,
Quedan en el recuerdo de un lejano verano.
Cuando te sentaste en un bar a tomar un poco de alcohol,
Y solo agradeciste a quien te lo alcanzó.

En las paradas te sientas y no quieres esperar,
Y en los asientos de este lugar te paras a gritar.
Enloqueciendo en tus calles desiertas,
Mirando a todos los lados sin poder encontrar
Aquello que alguna vez te hizo vivir.

28 de julio de 2008

El mismo lugar, la misma prisión

Si esto es un trabajo,
Yo soy un esclavo del sistema.
Hundido en mí pena, día a día;
Me sumerjo un poco más.

Todas las madrugadas,
Camino el mismo camino.
Rodeado de dormidas fachadas,
Viendo subir la luz y así despertar.

Ya no hay nada que me llame la atención,
Siempre es lo mismo, la misma canción.
Las mañanas de bufandas, que ya no alcanzan.
Peor que viajar conociendo el destino,
Voy camino siempre al mismo lugar.
Son siempre las mismas caras,
Que me miran como si fuera un extraño.
Pero todas las mañanas me levanto para el mismo juego.

Todos yendo al mismo lugar,
A la misma prisión.
Caminando todos atados,
Por un pedazo de sociedad.

Centenera


En el margen de esta hoja ahora escribo.
Entre corrientes y lo turbio de tu mar.
Con el pesar de navegar en un manso río,
Mucho más lejos que ir juntos a la par.

Centenera de días,
Mil recuerdos se volaron.
Ya han pasado cien días
De la última vez que caí… a dormir.

Y ahora en tu recuerdo vaga mi alma,
Desnuda de angustia.
En tus manos vacías,
Vive tu rencor encadenado.
Ya han pasado cien días,
Desde que caímos en maldición.

Te observé caminar aquel día,
Nos alejamos sin mirar.
Nunca me viste llorar,
Y por ti nunca lo haré.No fuiste una gran cosa,
Solo algo fugaz.Ni si quiera una estrella
Capaz de poderme iluminar.

En este juego de tristes aventuras


Recorriendo las calles en vano,
Esperando verte llegar.
Con el recuerdo en mis labios,
Del más húmedo y sabroso lago.

La pena se hunde en tu sien,
Las lágrimas sin destino.
Recorriendo libre albedrío,
Buscas y no encuentras mi camino.

Ya ahora estamos solos,
Esperando otras verdades.
Blanca nube en la que duermes,
Bien arriba de mi cielo.
Y en tu infierno estás descansando,
Soñando con algo nuevo.
No llega, despiertas y lloras.
Que mal jugaste, nena… otra vez.

Y es la triste aventura,
Que decidiste apostar.
Jugando un juego sin poder ganar.

27 de julio de 2008

Néctar de la ilusión

Entra despacio,
La magia a mi nacimiento.
Enfurece el correr de la estirpe,
Enloquece el latir del corazón.

La magia que se revuelca en mis venas,
Enfriando el más ardiente pudor.
Recorriendo cada centímetro,
Reviviendo el dolor de la infusión.

Corre corre, néctar…
Corre corre, desilusión.
Va despacio el rencor.

Olvida el momento,
Revisa el vacío recuerdo.
Solitario el momento,
Excitado el augurio de la ilusión.

Calma

En tus ojos hoy brillan mil estrellas,
En tus labios me espera el amor.
En tu sonrisa aún guardas el rencor.
Pero es tu calma, la bella vertiente del dolor.

Hasta siempre me dijiste muchas veces,
Solo aquella vez no me gustó cómo sonó.
Tanta calma en tus palabras, que no las escuchaba.
Tantas palabras mientras me calmabas.

Escuchaste que no te escucho,
No insistas en hablarme del sosiego.
He de acordarme de dónde he venido,
Sin olvidar que he venido a buscarme a mi mismo.

En un mundo distante la calma es sincera,
No olvida que lo es mientras se sienta en una acera.
Frente al mar de todo lo llorado,
Perdí el rastro de lo que era la soledad.
Ya no tiene sentido dejar todo por nada,
Es el camino que elegí caminar,
Frente a este mar del recuerdo.

26 de julio de 2008

Aquél ángel

Hundido en mis sueños,
Caía un ángel que me visitaba.
Estaba dormido en el más profundo rencor,
La mentira y la verdad que venían de la mano.

Entre palabras confusas y la resignación,
El ángel me abrazó y me llevó a volar.
Al ver tanta peste y enfermedad desde allá,
Creí que no podría estar en un mejor lugar.

La pena lloraban mis ojos, mis lágrimas rojas,
La sangre que inquietaba este vaso vacío.
El aire impuro que podía respirar, me llenaba el alma,
Tu otoño me llenaba de rocío color gris,
Sobre las hojas caídas de aquél árbol.

Golpeándome una y otra vez contra esta pared,
Aquél ángel intentaba consolarme.
Dejando mi pasado en blanco, mi mente murió.
Mi cuerpo era movido por el alma, bajo el alba.
Caminando mi cintura, aquél ángel buscaba una verdad.

Quién lo va a convencer de que mi vida es así,
Quería cambiarme el rumbo, fijó mis controles.
No pude resistirme, siempre quise estar aquí,
Lo deseaba desde un principio, estar feliz.
Con mi ángel, que me tiene en sus brazos,
Enredado en su manto blanco de libertad.
Y el dolor que se fue, junto con lo malo que me vio nacer,
A buscar otro ser al que hacer perecer.

Un tiempo viajando hacia otro lugar


Me dejaste, y te fuiste en busca de otro camino.
Hace tiempo, que viene el recuerdo avisándome.
Sin olvidarte, corriste por otro destino.
Tengo ahora tantas cosas que no quiero olvidarme.

Hace tiempo que no te veo, porque no me atrevo.
Pero no es que no quiero, tengo miedo.
Temo en lo que puedas hacer sobre mí,
Lo que puedas pensar sobre mí.

Creo enloquecer, en este infierno, en este desierto.
En el recuerdo de tener un fiel cielo sobre mí.
Y el viento que hace de mí lo que quiere,
Aleja la voz que pronuncian tus labios frente a mí.

Y como lo es un ave en el cielo,
Insignificante para este mundo es tu alma.
Ya no te funcionan las leyes que impusiste.
Tu corazón se fue junto a una manifestación,
Sola se fue o tú la acompañaste, igual… da igual.

25 de julio de 2008

Agujero en la pared


Esos rehenes de la pobreza,
Delicadeza de exquisitos ladrones.
Se quedaron con lo que pudiste ser,
Te consumieron la ruta del pasado.

Ya no es tuyo el timón,
El barco va para donde ellos quieren.
Por el turbio mar de la sociedad,
Entre las olas del dolor y la fuerza para seguir.

Por el agujero en la pared,
Veo como te tratan.
Como nada,
como lo que no querías ser.

Al fin se levantarán
contra ti, contra mí y quién más.
Es el triste final, hay que explotar,
Gritar y llorar ya no es consuelo,
Hay que comprar la falsa historia,
Esa que está en oferta en el mercado.

Quieren tapar el agujero,
Pero sigo sabiendo que hay atrás.
Te tratan como nada, como nada,
Como lo que nunca quisiste ser.

Se trata de la herida de tu mente,
Se trata de la trata de tu corazón.
Es un pecado, se premia la mentira,
Tú estás aquí consumiendo la gran farsa.

Al Margen de la Sociedad

Vomitando lo que me queda de aire,
Camino entre los corridos del destino,
Los que sin olvido quedaron perdidos.

Cantando el sufrimiento de una aventura,
Escribiéndola sobre ésta herida que no cicatriza.
Reposado en los nidos, eres el ave que da calor,
Eres el sentido alentador de estas hojas.

Y agradezco a la vida,
por tenerme siempre...
al margen de la sociedad.

Esta aventura de nunca acabar,
como la sed de tus pupilas.
Sabrosas leyendas de hadas y fantasmas,
Pasados que nunca serán presentes,
Y futuros que nunca van a llegar.

Y ahora nos queda alejarnos un poco más,
De esta sociedad que aún nos puede tocar.
Las canciones que ahora quedan no las puedo escuchar,
Entre mis lágrimas y el pañuelo del cantor,
Qué más queda decir cuando no se puede hablar.

Entonces agradezco a esta vida, amada mía,
Por tenerme tan lejos de esta triste realidad.
Agradezco a todo el cosmos, a vos también,
Por mantenerme al margen de mi sociedad.
Este es mi karma y no es muy difícil de aceptar.
Tampoco es suficiente este karma, pero;
“¿cuánto más hay en esta vida por aprender?”

23 de julio de 2008

Lejos de aquí


Paseando un rato en aviones,
Veo tu silueta desde las alturas.
Caminando entre los bancos del Azteca,
Esperando un concierto para ir a llorar.

Tu amor, después de todo, no fue en vano,
Pero es imposible mudarse con todo y lo sabes.
Quizás fuera un error, pero hay que jugar la vida,
Y si has encontrado el camino, déjalo, busca un atajo.

Si sigues el mismo camino,
Vas a terminar en el mismo lugar.
Si piensas en buscar otra ruta,
Quizás sea más duro, pero verás que servirá.

En esta mala hora de querer regresar,
No dejes lo que has criado allá.
Es tu tiempo, nena… es tu tiempo.
Y lo tuyo no es de nadie más.

Es tu tiempo, no dejes que nadie lo corra por vos.
El misterio en tus ojos no quiere ver pasar los minutos,
Pero los días caen, como afiladas dagas, desde el cielo,
Te atraviesan momento a momento, en cada lágrima.

Y así, después de todo, la fiebre hirviente,
Mordiéndote los dientes tan fuerte que
huyes de este mundo porque te daño la muerte.
Pero, ¿Qué tan mentirosa puede ser la vida?
Aquello que alguna vez fue tuyo, y de alguien más,
ya no te pertenece, pero lo tuyo es tuyo y de nadie más.

El camino del cambio



Siempre es el mismo camino, el mismo destino.
Y que lejano está el cretino del olvido,
tan lejano que parece tan cercano al olvido.

Las manos me asechan,
Me hacen tropezar en los trechos.
El camino del cambio,
Transitas en busca de un nuevo destino.

Vacío de esperanza, te digo adiós.
A los dos, que caminamos sin razón.
Siguiendo al corazón, volando en los sueños.
Y la locura sigue ahí, invadiendo el mapa.

Y al pasar de nivel, olvidas lo que fue ayer,
Piensas en avanzar, olvidando lo que quedó atrás.
Para vos todo da igual… pero todo no es igual.

No es fácil caminar este camino,
Pero que cuesta, si lo que quieres encontrar, ahí está.
Al final del abismo, un pasadizo imposible.
Ahí está, atraviesa como te lo dice el corazón.

22 de julio de 2008

Oidos ciegos, Ojos sordos


Ausente! estoy aquí escondido. Me ves?
Buscando en la tiniebla tu sombra.
Ausente! acaso no estás junto a mí?
Buscando, entre esta niebla, mi sombra.

Desde ayer que no me quieres ver,
pero tus ojos no puede evitar oír mis palabras.
Mis ojos sordos a tí no te quieren ver,
gritando desesperadamente entre estas esquirlas de vida.

Oidos ciegos, ojos sordos,
ocupan nuestro lazo de este día.
Oidos y ojos, incapaces de saber, aquello:
lo que alguna vez te dí.

Anclado al fondo de mi corazón,
las aguas turbias no pueden si quiera mover los recuerdos,
que aún siguen hundidos en mí.
Estos oidos sin ojos, ciegos y sordos.
Proponga lo que me proponga,
no te piensas negar.
Aquello que propusiste no quiso ser,
lo que a lo que tu querías llegar.

21 de julio de 2008

A la deriva del veneno

Sangre de su sangre naciste para vencer,
en los sueños que murieron colgados de un tendal.
Hechizados en un gran pantano,
te hundes cada día un poco más.

A la deriva de un manso río,
olvidando tu pasado, dejando todo atrás.
Encuentras el turbio destino,
olvidando los amores que te vieron marchar.

Dame el veneno, que quiero morir.
Tomaste el veneno, deseabas morir.
Condenado estoy, y tu también.

Con este veneno mi herida no cicatriza,
solo entorpece un poco el fluir de la sangre.
Mi corazón hoy está bañado en razón,
rebalsando el veneno que algúna vez penetraste en mí.

El pantano se llena de veneno, y el barro;
"lo único saludable por aquí".
¿Cuánto lodo has de tragar para que te dejes de hablar?
¿Cuánto veneno hace falta para que de una vez pueda morir?