Me siento solo en este inmenso lugar,No encuentro a nadie con quien conversar.
En las noches tengo miedo a soñar,
Me pregunto una y otra vez qué hago aquí.
Te encuentro o te imagino y me dices,
Que tengo que oír a la pequeña voz.
Y un sueño si se puede lograr,
No le tengo miedo a la realidad.
Oigo esa pequeña voz, a punto de extinguirse,
Oigo la pequeña voz, callar en mí.
Esta voz no emite palabras, está callada,
En silencio, intentando descubrir algo mejor.
Buscando razones de por qué la vida me trató tan mal,
En silencio, buscando, en la humildad.
La voz muda que hoy vive en mí,
Quiere hablar, y quizás, si me lo permiten mis sueños,
No la dejaré nunca estar muda.
Palabras mudas que quieren estallar,
Que quieren acompañarme a liberar.
Palabras mudas, sin palabras, lenguaje trivial.