2 de agosto de 2008

Aprisionado injustamente

Una vez olvidado el camino,
Pienso en lo que perdimos.
Vos quisiste olvidarme y no pudiste,
Te gané de mano en esta jugada.

Me enferma tenerte a mi lado,
Con tu figura escupiendo odio.
Ni los gritos ya alcanzan para espantarte,
¿Qué quieres? Me tienes acá, déjame ir.

Estos sueños se convierten en pesadillas,
Donde vos ahora me estás matando.

Ya no quiero compartir más tu celda,
Tengo la oportunidad de salir y ser libre.
Por qué no me acompañas a volar por ahí,
Y buscar nuevos rumbos, toma, agarra el timón.

En tu celda ya no quiero estar,
Pero miro hacia fuera y ya no hay lugar.