22 de diciembre de 2008

Después de hasta ahora



Ya no sangra más, corazón,
No sangra más mi corazón.
Apareciste, y de pronto, como un doctor,
Me cerraste todas las heridas abiertas.

Las fichas que pusiste en mí,
Siempre van a tener un plus.
Por eso es que este juego,
que vamos a jugar, espero,
que para siempre, vaya a durar.

Aquella vez, que nuestros sudores,
Mojaron nuestros dedos,
Y que oí esas hermosas palabras
Que pronunciabas desde tu corazón,
Sentí que te quería tener para toda la vida.
Y es así como estoy hoy,
A pesar de ser muy distintos,
Al estar juntos formamos una sola cosa.

Es mi corazón, el que esta noche,
Pide a gritos un poco de amor.
Y solo tú, y nadie más, puede oírlo.

En las noches, nuestras almas bailan en libertad,
Emanando las fragancias del amor,
Que cuestan ser quitadas.
Y el recuerdo, del día que te besé por primera vez,
En mi mente queda, y cada día se presenta,
Cuando no estás a mi lado,
Como un puñal en la espalda.
Pero sé, que vendrás de nuevo,
Y seremos felices… y así tantas veces,
Como el sol del amanecer nos encuentre.

Y te digo una vez más, que para mí,
Los ángeles nunca existieron.
Creí que nunca iban a existir,
Hasta que te conocí.