
Entra despacio,
A este espacio de altos bosques.
Estírate y busca la fruta más jugosa.
Entra y detente.
Entra en silencio,
Deja que esas voces se escurran en tus oídos,
Los fantasmas de algún pasado que vuelven a merodear
Por estos lugares, entre los árboles que te rodean
Y no te dejan excavar en el bosque.
No quieras buscar quién es, es él, el que está.
Olvídate de lo que has ido a buscar, ahora lo encontraste,
Y está vestido del manto blanco de la libertad.
La rosa más hermosa que se eleva de las raíces,
Brilla tanto en la oscuridad y la confundes con bendición.
Bendecida ahora es la nueva aparición,
La que cada noche se enfrenta a tu corazón.
Sube hasta lo más alto, donde están los nidos,
Y busca la fruta para poder saborear;
“lo dulce de la libertad que nunca se va a deteriorar”
Así estamos, los nadie, buscando un lugar para revolucionar.
Buscando fantasmas en este vergel, todas las noches,
Oscuras bajo las brillantes estrellas.
Olvídate de lo que has ido a buscar, ahora lo encontraste,
Y está vestido del manto blanco de la libertad.
La rosa más hermosa que se eleva de las raíces,
Brilla tanto en la oscuridad y la confundes con bendición.
Bendecida ahora es la nueva aparición,
La que cada noche se enfrenta a tu corazón.
Sube hasta lo más alto, donde están los nidos,
Y busca la fruta para poder saborear;
“lo dulce de la libertad que nunca se va a deteriorar”
Así estamos, los nadie, buscando un lugar para revolucionar.
Buscando fantasmas en este vergel, todas las noches,
Oscuras bajo las brillantes estrellas.
Buscando en el vergel, los fantasmas del más allá.