27 de noviembre de 2008

Motores del querer



De nuevo, al despertar, ansío que fuese ayer,
Tantas veces te he dicho que el pasado es nada.
Y hemos llegado a la bendita conclusión,
Que cada momento del pasado nos mantiene en pie,
Que el pasado es el cimiento del presente.

La memoria y las palabras que volaron entre nosotros,
Los secretos guardados con tanto augurio.
Esas miradas entrelazadas al oírnos,
Al vernos y sentirnos uno mismo.

Creo que no hay nada más bello en esta vida,
que tenerte cerca, si, quizás si,
Mejor debe ser tenerte a mi lado por siempre.
En este sitio, en esta vida.

Los caballos galopando en tus tierras,
Y los mares que se enfurecen con cada tormenta.
Las distancias se hacen cortas, y la vergüenza.

El valioso tiempo y todas esas horas,
Que friccionan a cada instante,
Generando una chispa única,
Capaz de encender los motores del querer.