13 de agosto de 2008

Esa gente tan extraña

Andan con esos pantalones extraños,
Y en las noches con lentes de sol.
Tardan años en acomodar su idiotez,
Esas cosas de gente que no sabe a dónde ir.

Dicen que si continúan así, a algún lugar llegarán,
Pero, ese lugar, niños, dónde quedará.
Mal lugar, sin sentido, vacío de sentido.
Hubo un momento en el que pude ir.

Nos podemos confundir, algunos,
Pero los que vemos la posibilidad
Decidimos caminar por otra razón.

Aquella estrella que aún no se ha perdido,
Y que no se refleja en ningún espejo, que triste.
Aún podemos ser libres, solo tenemos que escapar.
De este lugar, de tu situación que no sabes afrontar.

Condúceme, no me dejes solo en este mundo,
Mundo loco, o yo soy el loco o tanta gente sin mí.
Quién creería que la vida sería así, con eso,
Tantos avances y retrocedemos, avanzar para retroceder.

Escapar siempre a lo mismo, escapar al pasado,
Dejar atrás y, de una vez, poder ver más allá.
Tanto espacio vacío en sus cabezas,
Llenarlas al menos con tesoros para en un futuro recordar.

Lo reconozco, no se disimular, pero me oculto,
En mi misma personalidad, que aún sigue latiendo.
Lo seguirá haciendo, hasta cuando me lo prohíban,
Y en el exilio, lo va a seguir haciendo.