25 de julio de 2008

Al Margen de la Sociedad

Vomitando lo que me queda de aire,
Camino entre los corridos del destino,
Los que sin olvido quedaron perdidos.

Cantando el sufrimiento de una aventura,
Escribiéndola sobre ésta herida que no cicatriza.
Reposado en los nidos, eres el ave que da calor,
Eres el sentido alentador de estas hojas.

Y agradezco a la vida,
por tenerme siempre...
al margen de la sociedad.

Esta aventura de nunca acabar,
como la sed de tus pupilas.
Sabrosas leyendas de hadas y fantasmas,
Pasados que nunca serán presentes,
Y futuros que nunca van a llegar.

Y ahora nos queda alejarnos un poco más,
De esta sociedad que aún nos puede tocar.
Las canciones que ahora quedan no las puedo escuchar,
Entre mis lágrimas y el pañuelo del cantor,
Qué más queda decir cuando no se puede hablar.

Entonces agradezco a esta vida, amada mía,
Por tenerme tan lejos de esta triste realidad.
Agradezco a todo el cosmos, a vos también,
Por mantenerme al margen de mi sociedad.
Este es mi karma y no es muy difícil de aceptar.
Tampoco es suficiente este karma, pero;
“¿cuánto más hay en esta vida por aprender?”