23 de diciembre de 2007

Ningún trueno



En un bar, dónde nadie nos ve;
Tal vez en lo oscuro te apartes de mí,
No se puede soportar ya no verte,
Viendo en las nubes, falsas caras.

Cayendo de este infierno, allá más abajo,
No quiero saber dónde estás, no quiero preguntar.
Hasta los huevos estoy de soportar ya!


Metido en estas oscuras cavernas,
Donde una vez te alejaste de mí.
No puedo soportar volver a verte,
Viendo en el horizonte, tal vez, una salida.

Flacas trincheras que fácil una bala atraviesa,
Así es tu piel cuando nosotros hablamos de amor,
Te llega al corazón en cuestión de instantes.
Entran como relámpagos, sin llover, sin llorar.

La más hermosa trinchera,
Puede dar solo protección,
Pero nunca jamás una verdad.

Un cielo azul escuchando rock,
Disparos en las calles.
Las trincheras, ¿dónde están?
Bang! Un disparo más.
Y yo aún estoy vivo.

18 de diciembre de 2007

Una gran inyección de calma


Me decís que la deje de escuchar,
Por qué, ¿Porque puedo ser feliz así?
No entiendes todo lo que mueve en mí.
Como mover montañas en mi interior.
Avalancha de inexplicables sentimientos.

No entiendes cómo es que puedo viajar,
Hacia otra lejana ciudad con tal de escuchar.
No sabes lo que es viajar con el corazón,
Las distancias ahí dentro son inmensas.

Me disfrazo, a veces, por vos,
Para hacerte feliz, aunque yo no lo soy.
Me pongo mi casaca y el alma vive,
Soy tan feliz oyendote.

No me voy a dejar callar por vos,
Peleando en el infierno por mi locura.
No tengo cura, pero si una canción,
Una gran inyección de calma.

No entiendes cómo es que puedo viajar.
Las distancias aquí adentro son inmensas.

Tanto carretaje que para vos es normal,
No se merece estará acá.
Nadie podrá robarte estos sentimientos,
No encuentran dónde están.

Se siente, ¿por qué tengo que explicar?
Cuando se siente no puedo explicar.
Está acá, tan cerca y no quiero ver.
Una gran inyección de calma.

Falacias



Como ese fuego que se incendia,
Te acercas, te quieren quemar.
Heridas que no cicatrizan,
Sangre cocida, atada a tu piel.

Te engañan, como al fuego sagrado,
Diciéndole que nace para vivir.
Vos naces para sufrir y no existir.

Falacias, que fácil es mentir.

Entre lo que hay y lo que falta,
Falta tu sangre alimentando el temor.
Salís a enfrentar tu propio dolor,
Y no lo quitas con nada.

Entre la nada y el todo,
Falta mi dios, que alimenta el rencor.
Voy enfrentando tan poco sudor,
Ya el fuego no quema.

Falacias, que fácil es mentir.
Falacias, ¿tan fácil es mentir?
Falacias.

Es menester que sufras para seguir,
Atravesando cada ardiente herida,
El corazón con sentimiento no se detiene.

17 de diciembre de 2007

Una chica sin cuerpo

Hay una chica que muy seguido me sigue,
Me acompaña, me habla, me entiende y perdona.
Debió preguntar tal vez si me hacía bien,
Tal vez sola se dio cuenta de lo mucho que hacía falta.

Una chica sin cuerpo, sin alma, solo interior,
Igual a mi interior, igual a mi calma, a mi dolor.
Buscando salida a este gran laberinto infernal.
Mucha fiebre por sentir, mucha oscuridad por existir.Poca luz, solo mis ojos ven sin el sol en la noche.

Ella es la estrella que en mí está, guiándome,
Esa chica es una estrella brillando en mí.
No hace falta mirar el cielo para encontrarla,
Está en mi pecho, en mi corazón, sintiéndola.
Abrazándola, tal vez besándola, tan cerca,
Que no la puedo tocar…

Su cielo es igual a mi cielo, negro.
Su infierno es igual al mío, azul.
Juntos viviendo un poco más allá,
Buscando soluciones y mentiras que me hagan sentir bien.

Es esa chica, la estrella que no brilla en el cielo,
Es esa chica, la estrella que solo brilla en mí.
Esa chica se llama soledad

14 de diciembre de 2007

Dejar


Cuando la vida penda de una cuerda,
Cuando el equilibrio ya no exista,
Es cuando tienes que soplar para voltear,
Como un huracán que mudo está.

Y ves que las cosas no van como pensás,
Que los amigos lejos están, volverán.
No tienes salida de esta gran ciudad,
No encuentras la puerta que te lleve más allá.


Es que terminar no termina en un adiós,
Terminar termina en limpiar el corazón,
De cenizas viejas, de mentes sucias.
Buscando el término que termine esta situación.

Cuando la vida dependa de una cuerda,
Es cuando tienes que callar, pero no dejar.
La cuerda te sostiene, te mantiene en pie,
Atada al soplo para llevarte más allá.
En vientos leves, brisas blancas que van,
Buscando, así van, en él una verdad que no vive.

11 de diciembre de 2007

Y al abrazarte

Tu vida me la cruzó un camino que no sé cuándo apareció,
Pero no me interesa ni el cuándo, ni el por qué y menos el cómo.
Solo se que estás aquí frente a mi, a veces mirándome reír,
Y tantas otras veces, que no quiero recordar, viéndome llorar.

Solos van caminando esos ángeles que te acompañan cada noche,
Cada vez que te digo que los espíes haciendo lo que más les gusta.
Cuidarte y verte sonreír, sin saber con quién, solo verte feliz.

Y al abrazarte, esos rizos ondulados, se entrelazan con mis brazos…
Y al abrazarte, pasan por mis brazos tus sonrisas divertidas.
Y al abrazarte, siento eso que nunca nadie antes me ha hecho sentir.

Solo abrazarte, no preciso más.

Voy descubriendo que me cuesta tenerte, pero no dejaré.

No dejaré en el camino los momentos que no vivimos,
Porque los buscaré, y seguro los encontraré.
Ahí, donde no eres tú, ni soy yo, sino somos

Al abrazarte...




10 de diciembre de 2007

Alzar el vuelo



Palabras baratas

Contando una historia podes ir a morir,
A la más profunda y triste caverna de esta ciudad.
Rezándole a un vaso vacío que ya no existe.
Bebiendo la sangre de un dios que nunca viste.

A tu modo las cosas parecen ir bien,
Pero no es tan así cuando te ven venir.
Un día después que te fuiste, volví a sentir.
Sentir lo que era vivir, llorar y morir.
Enfrente a la parada

Te veo bajar por la puerta de atrás,
Triste, tus ojos caídos ya sin pensar.
Tu corazón que dejó de latir por él,
Que te olvidó en la partida del juego aquél.

Por unas pocas monedas te dejo ir,
A cambio de nada entregaste tu corazón,
¿Y así te paga?, yo acá, esperándote.
Enfrente a la parada donde te vi morir..

Cabalas que no marchan

Jurado tu destino, esquivaste las veredas,
Por el medio de una calle fría vas viviendo.
Luces y gritos que te matan y te dejan helada.
Hadas que no te salvan, caricias que te miran.

Y este destino que no fue lo que querías,
No marchó como lo pensaste. ¿Cómo pensaste?

Testigos de sueños

Esa última nicotina no tarda en llegar a tu sangre,
Adormeciendo tu corazón, que sangra por los dos.
Cacería de sueños, matando por ahí y por acá.
Un testigo que no sabe que decir, te mira y ríe.

Perdiendo el tiempo el testigo va a confesarse,
A una iglesia sin dios, sin puertas ni ventanas.
Sin creyentes, ni capellanes, ni colonizadores.

Soñante despierto

Amor tan puro y elegante, soñante despierto.
Esperando sueños durmiendo, nunca herirán.

Molestando sonidos

Mi amor empezó cuando ya no te tenía,
Sería tan triste no volverte a ver,
Me haría tan feliz volverte a ver.
Y tenerte, oírte reír, oírte rugir.

Celos, envidias, fantasías que mueren,
Un amor asesino que vive en mi pecho.
Y tu orgullo que rebalsa de tu escote,
Te fuiste y te olvidaste de todos.

Tu hipocresía no te deja ver este amor,
Te ciega la melancolía y los buenos tiempos que franqueaste.
Que oportuno fuiste, viendo iluminarse miles de ojitos grises.
Esos ojos que te miraban, esas orejas que te oían.

Y te quieren volver a ver,
Junto a ellos y otros más.

Pero no quieres volver,
Porque ya te llenaste los bolsillos,
Volando como una mariposa,
Entre cielos de presos.Entre techos de políticos.

Cruzando sueños, atrapando pesadillas.
Esquivando llantos, atrapando pesadillas.
Atrapando pesadillas, viviendo la vida.
Y un día hermoso huirás por las calles rotas.

9 de diciembre de 2007

Teoría del fracaso

Eras un niño que dejo de llorar y comenzó a rugir,
Porque tu voz supo juntar miles de voces para vivir.
Nuestra vida escupe tus verdades transmitidas a la sociedad,
Apreciándolas y respetándolas, teniéndolas como propias.



Lograste una vez que pudiese ver la beldad en lo simple.
Traspasaste fronteras y las distancias se acercaron,
Juntando así a nuevos hermanos que rugen junto a nosotros.
Mi emoción me empuja a olvidarme de los fracasos,
A pelear por lo nuestro, en nuestra reunión humanista.



Me guiaste por un camino, siguiendo esa estrella que nunca se fue,
Que nunca dejo de iluminar la ruta por la que suelo viajar.
Por eso y porque cada día te amo más, sos lo verde de la esperanza,
Mezclado con lo rojo de la pasión escrita en mi corazón.
Marcaste con una daga tu sentido en mi salvación,



Y pudiste desenfrenarme a las ataduras del sistema.
Me diste ese empujón que me invitó a buscar mi verdad,
Y así acariciar todo este mundo que a mi lado está.
Por que cada día pienso en sentirte a mi lado, como un dios,



Como un ángel que me cuida y me tiene a su par, buscándome.
Eres mi salvación, y si, sos mi solución, sos mi idea, sos mi razón.
A veces algunos no te entienden o tal vez no te quieren entender,
Pero es tu alma la que motiva la belleza de lo irreal, de mi submundo.



Y es esta bestia que ruge en mi, como tu aliento sediento de rock,
De vida, semilla perdida en la tierra de esta alfombra sin sol, sin lluvia.
Tus pétalos que se abren cada mañana me dejan ver el néctar del rosedal,
Haciéndome anti alérgico a la escupida del negro ácido que hay en mi.



Solo te puedo decir gracias, porque sos la razón de mi existir,
Porque no hay otra cosa en el mundo que sea mejor que vos.
Porque tus palabras a veces son mas que mil imágenes.
Porque sos único y juro por dios que moriría por vos.

8 de diciembre de 2007

Un fracaso

Viejas compoteras vacías (Un fracaso)
Y volverte a ver es una herida abierta,
Sangrando penas y rencores que no coagulan.
Volverte a ver es lo que menos quiero,
Por tu rostro que no me significa nada.

Me contaron que te está yendo mal,
Tal vez te lo merezcas o no,
No es mi intención aprovecharme,
Pero puedo decir que no sos mi salvación.

Armar un bolso y partir, que fácil es salir.
Olvidarte de lo que tienes aquí, en mí.
Tal vez sea lo que vos quieras, pero no sé.
Tal vez lo hayas consigo y no me di cuenta.

Nunca me robaste el corazón, pero tal vez lo tengas,
Oculto en un viejo rincón de tu hambriento espíritu.
Se ríen de vos, pero todos quieren sentirte,
No sé qué es lo que tienes, pero eres especial.

Que será lo que le pasa, que ya no sale a fumar,
Como lo hacía en cada atardecer a la orilla de su hogar.
Mirando el sol caer tras los techos tejados,
Comerse con la vista el cielo y sus infinitos colores.

Con lo bien que estabas vos, viendo atardeceres,
Yo pensaba en un nuevo amanecer que sopla la brisa.
Entre esos besos y esas lagrimas que escurren por tu mejilla.
Y caen a regar las flores secas en un olvidado florero.

Como un guerrero buscando la victoria,
Como un vagabundo buscando dónde dormir.
Buscado ninguna excusa más proveniente de ti,
Mi sueño no se cumplirá durmiendo.
Eso es todo lo que hoy soy, por vos, por mí.

7 de diciembre de 2007

El ciudadano


No crean que estoy marginado, es solo que no me adapto a las reglas de este juego. Siento pudor por esa gente que esta calceteando a los poderosos para encontrar un lugar privilegiado. Yo me siento contento con mi forma de ser, mi forma de reír, mi forma de pensar y todas esas formas que ustedes toman como rebeldes.
A veces me imagino a la orilla de un lago, un lago claro, una hermosa y refrescante agua cristalina, que deja ver su base y demostrar su pureza, que no solo amenaza contra lo malo, sino que enseña a tomar como ejemplo a la sabiduría de un poeta, que no escribe solo por placer, sino porque su dios lo mandó a esparcir un mensaje. ¿Un mensaje de paz?; no lo se, sinceramente no lo sé… en cuestión, se que es un mensaje. Escuchémoslo y razonemos a conciencia cierta de ello.
Y otras veces imagino una mujer adulta, del otro lado de la orilla, allá, cerca de aquellos verdes árboles que embellecen el paisaje de este mágico lago. Ningún ser vivo, salvo lo vegetal, lo silvestre en tanto a plantas. Ningún animal; ni aves, ni reptiles, nada. Solo aquella mujer que a lo lejos siento que me esta mirando, al igual que yo a ella.
¿De dónde habrá venido?, tal vez del mismo lugar que yo, o tal vez más. Tal vez viva en este paradisíaco lugar, y vino hace tiempo ya de la jungla; la ciudad.
Esa ciudad a la que yo le escape. Pero no me conformo con verla a lo lejos, necesito acercarme e intercambiar unas palabras, para así conocer su vida.
El camino hacia ella no se hizo corto, todo lo contrario, fue un momento extenso donde a la cabeza se me venían miles de recuerdos; como aquellos tiempos en los que iba por primera vez al colegio, empezando un nuevo ciclo escolar, o en esos momentos que me enfrentaba a una nueva extraña situación de vida. Esta era una de ellas. No sabia que esperar de este momento, no me quería hacer parecer marginado, ya aclaré que no lo soy, pero tal vez esta joven mujer de cincuenta años lo piense de esa forma.
A cada metro que me acercaba, mi corazón latía cada vez mas fuerte, mi alma no sabia en que pensar, mi destino ya estaba fijado. Huir y terminar sin conocer a esa bella mujer. Pero no, quería llegar, abrazar a esa joven sin saber quien era.
Ella me miraba, fijo, viendo detalladamente cada uno de mis pasos, esperando por conocerme, o al menos es eso lo que pienso.
Yo no quería correr, porque tal vez ella huiría a causa de espanto. Por eso seguí mis pasos detenida y paulatinamente. Viendo a mi alrededor para evitar el contacto directo de vista. Por eso fue que poco conocí de su físico, porque poco la vi, poco le preste atención a su exterior, solo imaginaba esa belleza interna que aquel señor alguna vez me quiso regalar.
A punto de estrecharle la mano, se desvaneció. Se fue como ave espantada. No logré entender que fue lo que sucedió, tal vez era un fantasma, tal vez era una alucinación. O tal vez fue mi culpa por no querer ver su belleza externa mientras me acercaba. Si, fue mi culpa, ¿por qué no la mire más de lo que hice?, ¿Por qué no hice ese contacto visual?.
Que imbecil que soy, ¿por qué no lo hice?
Al final este aquel señor me volvió a engañar, me volvió a tratar y considerarme marginado.


La chica de al lado



Tan bonita me mira cuando sube a mí,
Esos ojos preciosos que gobiernan sin saber.
Qué miran cuando tú no estás a su lado,
Que miran a tu anciana palabra que muerta está.

Esas cosas que nunca te dije te las voy a decir hoy
Mediante esta canción, mediante esta traición.
Y en el hall me encuentras me apresas me cierras.
No me dejas salida y quieres venir a mi piso a mi altillo.

Así es este amor, tan lejano separado por una pared,
Me cuelga de un cable distinto me oye al teléfono.
Su pelo se escurre por mi ventana en la profunda noche.

Es de las que graba videos y los cuelga en la Web,
Personales ambientales locos agonizantes,
Que me ponen loco me calientan y me sofocan.
Vuelve a tu vida, dónde ha quedado tu infancia.

Y mascas de esos verdes para levantar tu tierra,
Muerdes de esos indios que te mienten.

Mamá no te enseño a mostrar los dientes,
Te enseño a mostrar lo más oculto de tu ser.
Una nena como vos no puede vivir acá al lado.


5 de diciembre de 2007

Buscaré


Ya no hay palabras para describir,
lo que uno siente al verte sonreir.
Mil imagenes no son lo mismo que una palabra,
Mil palabras no son lo mismo que una imagen.

Si estar tan lejos es lo mismo que estar tan cerca.
Hoy quiero verte pero esa nube oculta tu sol más alla.
Nada puedo hacer, nada puedes hacer, no hay más nada.

Y caer rendido, abandonar el latir del corazón,
abandonar el encuentro del alma con su razón.
Viajando tanto para volverte a ver, ¿y qué?
Ya nada queda, nada que me pueda salvar.

Y volar como un ave en plena libertad,
en el aire que respiras buscar la verdad.
Sondear los caminos del sol y ver si ahí estás,
Buscando lo mismo que yo, buscando una verdad.
Dejaste huellas, no las encuentro.
Te quiero seguir, tus rayos me iluminan.
Pero dónde estas? ni por acá ni por allá.
Ya está, tal vez deba volverme a rendir.

Pero no, no. Uno intenta hasta lu último,
buscar un poco más no hace mal.
Tal vez tampoco haga bien, pero lo intentaré.
Te buscaré lo que dure la eternidad,
y tal vez un poco más.

23 de noviembre de 2007

Bicho entre cuerdas

Ya no lo hace más, no sale más,
Como hacia antes parado en la vereda,
Fumando y su voz hablando con la vieja.
Diciéndome que no pierda el tren, que no iba a llegar.

Entre harleys, guitarras y motores,
Se metía y enroscaba sus cuerdas,
Junto al rugir de un viejo motor.

Del barrio del bicho, de la vieja paternal.
Bicho entre cuerdas, el barrio ya no es igual.
Viajar a los cuatro vientos con su pesado sudor,
Dedos especialistas, mujeres que ya no están.

La nueva paternal ya no tiene un dios,
No tiene música, ni motores, ni rock.
El Carpo se fue más allá y no se ha olvidado.
No hay quién nos lleve a sus shows.

Y ahora quién regará las nuevas plantas,
Con quién se acompañarán los discípulos.
Él ya no está, está tocando sueños por allá,
Junto a unos niños que dejaron de estar.

Dejó aquí mil huellas,
Mil rodados que he de seguir.
Distorsionándome de la vida,
Roqueando a más no poder.



22 de noviembre de 2007

Entre gallos y media noche (Seisin)

Entre gallos y media noche
voy caminando por esta trinchera,
uno se cubre y no cuida a los demás.
Ve entre hendijas lo que el pobre aquel hace.

De lejos, despertando de un sueño,
Recuerdos de derrotas agonizadas.
Secando sangre y borrando recuerdos.
Matando cada mente solo por poder.

Tiene de ojos un par de girasoles,
Que no voltean a ver al sol.

Mis ojos no son luz y me mira,
Cree que soy su salvación.

Pero vos sos mi salvación,
Entre gallos y media noche
No soy tu solución, vos lo sos.
DESPIÉRTATE!!!

Por un callejón, sangrando, te vas,
Buscando espejos que te digan la verdad.
Ese bar muerto sagrado al que vas,
Donde están tus espejos y encuentras la verdad.

Las calles ahora están vacías de penas,
Recuerdo que una vez te vi llorar en una esquina.
Porque nadie te entendía, ni te descubría.
Sale el sol y no te guías, no sigues un guía.

Me ataste a tus labios, ¡no me dejaste probar!
Me atore en tu figura, ¡no pude tocar!
Curvas cerradas, ¡me dejaste encerrado!

Es que entre gallos y media noche,
Voy contigo llorando; “alguna vez te vi venir”.
Recorriendo un camino estrecho sin fin,
Me parezco a vos, solos hasta morir.

5 de noviembre de 2007

Te sigo buscando (4 partes)












Te sigo buscando

Y sigo remando en mi bote,
Miro el horizonte y ahí no estas.
Insisto y sigue intacto a mi parecer.
No te encuentro.

Olas que me aplasta,
Pero logro atravesar y seguir.
Rompiendo recuerdos y sueños.
Te sigo buscando.

Veo en la orilla una dulce silueta,
Me acerco pero la corriente me lleva.
Me aleja y me deja sin fuerzas.Estuve cerca.

Un manto de niebla que baja y me cubre,
Ahora ya ni si quiera puedo ver.
No me doy por vencido, pero eso parece.
Tal vez, alguna vez, te tendré.





















Sueños de alguien (Nadie)

Tus sueños borrachos que viven
Libre caminando por la calle.
Sin nombres, sin números, sin compañía.
Te quieren tocar y te cubres la piel.

Nadie te puede saciar la sed.
Nadie te puede tomar la sangre.
Nadie te puede quitar la libertad.

Una taza de café se enfría aquí,
Ese vapor que se esfumó.
Consumiste cada instante en un adiós.

Mis sueños sobrios que mueren
Preso en una sociedad sin salida.
Sin nombre, solo un número me acompaña.
Me capturan y no me puedo soltar.

Me sacian la sed con el veneno más frío.
Escurren mi sangre entre cuerpos muertos.
Viven con mi libertad en su mansión.

Nadie te dice que hacer.
Todos me dicen que hacer.















































T
estigos del mal

Los ves comer de tu pan
Los ves robar tu dignidad
Te empujan, te aplastan, te atan.
Somos testigos del mal.

Nos quedamos mudos por temor,
Y así vivimos, temiendo.
Ese mal se puede volcar en nosotros,
Y así vivimos, sufriendo.

Tu estómago vacío pide algo de comer,
No quieren testigos y te dejan morir.
Sus sonrisas dominadas por la individualidad.
Arrancan tu mente, pero dejan el corazón.

Lo que sentimos nunca muere,
Como un dios y su reencarnación.
Un absurdo resplandor y así seguimos.
Somos testigos del mal.


































Encontrarte


¿Nos ves que te quiero ver?
Tus pasos y la huella que dejan.
Seguirla hasta donde vos estas.
Caminando distanciados pero a la par.

Las piedras me incomodan, no las puedo esquivar.
Simples obstáculos que pesan; son lágrimas,
Que no las secan ni el sol, ni tu fuego interior.

Las piedras que me tiran me dañan,
Igual asi no puedo parar.
Me tiran de atrás; corto las cadenas y voy más allá.
No puedo parar, me lleva la corriente de tu mar.

No queda ya tiempo para respirar,
Aprovecho cada instante para seguir adelante.
Encontrarte o morir en el intento me da igual.





3 de noviembre de 2007

Pateando la Libertad

La inclinación a la razón lleva a los autores a convenir un contrato, que implica la renuncia a todos los derechos que poseían en el estado de naturaleza para otorgárselos a un actor que a cambio les garantizará el orden y la seguridad.
Con este contrato se renuncia a la libertad y a cualquier derecho que pudiera poner en peligro la paz.

Si es verdad que el carácter del alma y las pasiones del corazón son muy diferentes según los distintos climas, solo pertenece a cada uno lo que pudo coger durante el tiempo que lo supo retener.
Ni las artes ni las letras, ni la sociedad, si no lo que es peor que todo, el miedo continuo y el peligro de muerte violenta.



















Leviatán, un dios mortal que aterroriza a los ciudadanos, se convierte en la gran solución que el hombre ha creado para su propia conservación.

El bien y el mal refieren finalmente al placer y al dolor.

La primera ley de la naturaleza es desear nuestra propia felicidad; pero las voces unidas de la prudencia y de la benevolencia eficiente buscan la felicidad ajena, porque quieren nuestra propia felicidad en la felicidad de los demás.














Palabras como Humanidad, Patria, Justicia y Progreso, son para PARETO "simulacros" o personificaciones".
Y así, es como nos siguen pateando la libertad, y alejándola de nosotros. Sin tenerla a nuestro alcance, es muy dificil tener una libertad absoluta.

2 de noviembre de 2007

A la búsqueda del espíritu

Ponerme a contemplar, ¿qué? No hay nada que ver en esta ciudad, ni muletos, ni amuletos, ni mulatos, ni nada que alguna vez me haya llamado la atención. Pero bueno, cada cual siente en su interior las cosas que contemplar le hace feliz, como una masa asustada de gente, que desarma y enloquece el alma viendo un espíritu.
De la cual me siento parte, porque miro sus entre dichos, leo sus entre líneas.
La noche hechizando mis sueños enloquece como lo hacen esas estrellas blancas que iluminan las sierras del más elevado rasgo ambiental de mi mente. Y lo que esta entre paréntesis es aquello que el alma habla, dónde muestra su vocabulario; es ahí donde a veces contamos con los mensajes ocultos de una vida distinta que busca su salida a esta triste realidad.
He aquí el dilema que todos nos encontramos a la hora de desinhibir la noche, de desnudarla frente a estos espejos que a veces quiero ver en la mente de algún dios, que muestre mi pensamiento y no me oponga a las razas de la rabia de las oscuridades de la madre negra.
-¿Y ahora que piensas hacer?; cansado de esta pregunta, me preguntas una y otra vez, deja serme libre un instante, deja volar a lo alto de esta altura, de ese escalón que se pronuncia más allá de aquél lugar seguro que esconde tu alma, más allá de aquel regocijo que muere una y otra vez en tu mente. Dame de una vez lo que alguna vez te pedí, acentuando cada una de las palabras, a prueba y error, voy configurando cada sistema de este engranaje que mueve al sistema.
Si aprendieras a seguir mi camino tal vez te atrevieras a no ser vencido, y correr más allá de la doble mano, por los sinuosos caminos de tierra embarrados por el rocío matinal de otoño que recuerda los desiertos mares de mi espíritu. Olvídate del asfalto, rajado por las raíces de los altos árboles que crecen a su alrededor, a su costado, el bueno de la historia, de la memoria.
A la rutina súmale el coraje de la voracidad que invade a veces esta tierra de sueños muertos, esparcidos por ambientes punzados por toda la cala que a veces eme y pe describen como san vida. Pero bueno, cada cual a veces toca lo que piensa que es lo correcto, cada cual a veces elige su propio destino, cuando es así que te aparecen las elecciones de vida o muerte, verdad o mentira, tristeza o felicidad.

Como el reino oculto de aquella salvación, escúchalo, es que ahora es cuando te está llamando a vos, para decirte que te quiere reclutar en sus hileras de vida, de esperanza y agónico resplandor de llanto. Porque eres parte de la vida, de la lujuria represión de bienestar de algunos seres disfrazados de héroes que golpearon contra tu pecho hasta hacerte sangrar.

A la búsqueda del espíritu… cuando un amigo es como la sangre, que corre a las heridas sin que la llamen, así la libertad será realidad cuando muera.
A la búsqueda del espíritu… ¿cuándo verás que quiero estar en tu mente por siempre?
A la búsqueda del espíritu… es que a veces un espejo en tu razón me guiará un paso atrás antes de la soledad.
A la búsqueda del espíritu… quiero verte reír, sin mentir, sin decir que a veces sientes pena por mí.

-¿Y ahora que piensas hacer?; parece la primera vez que la oigo, y es la primera vez que no se que responder, a esta pregunta tenebrosa y oscura, qué profunda en lo mas hondo de mi alcantarilla servicial, cotidiana de la moraleja a la que ninguno se atreve dejar.
Y volar, como un ave que busca su lugar, en algún lejano nido, donde las pestes humanas no se atreven a entrar, podremos estar ahí sin que nadie nos fastidie. Sin que alguno nos venga a enfermar con sus largos e inútiles discursos llenos de democracia dictatorial con un verso ambiguo que feliz deja a muy pocos en esta sociedad.

Inspirado o no inspirado me pongo a narrar lo que una vez me sucedió en un momento de éxtasis pasional cuando mis sueños se hicieron trizas contra unas brillantes luces:
He lo aquí, a su humilde narrador, como diría a mediados del siglo XX Anthony Burgess en su Naranja Mecánica, moviéndome entre miles de almas gemelas gritando por una sola canción, oyendo solo una misma campana que destroza y aniquila nuestras penas dejándolas, al menos por un tiempo, en lo mas profundo del mundo, en lo más hondo del océano que tenemos aquí, me toco el corazón, es ahí donde esta aquello que nos duele. Así compartiendo lugar con las alegrías, pero siendo interferidas por el momento de alegoría a la libertad. Es que a veces ellos no entienden lo que yo y tantos otros sentimos cuando hacemos ese trayecto tan corto y tan largo a la vez, para detonar algunas penas, para olvidarlas, para saciarlas, para esconderlas o para simplemente dejarlas en ese lugar al que vamos.

¿Se acuerdan de aquél lago que alguna vez les conté?, seguramente no, de aquella historia de la mujer de avanzada edad que se esfumó a la hora de tocarla. Bueno, no, no creo que se acuerden, no es una tan vieja historia, pero es un lindo recuerdo que me gustaría repatriar en esta búsqueda del espíritu:

A punto de estrecharle la mano, se desvaneció. Se fue como ave espantada. No logré entender que fue lo que sucedió, tal vez era un fantasma, tal vez era una alucinación. O tal vez fue mi culpa por no querer ver su belleza externa mientras me acercaba. Si, fue mi culpa, ¿por qué no la mire más de lo que hice?, ¿Por qué no hice ese contacto visual?.
Que imbecil que soy, ¿por qué no lo hice?
Al final este aquel señor me volvió a engañar, me volvió a tratar y considerarme marginado.


Tal vez esa dama siga presente en mi ser, siendo engañada por aquel señor que no tengo intenciones de recordar porque me está haciendo mal el solo pensar. Pero por algo es que lo re narre en esta parte, ¿por qué será que quise hacerlo?, ni yo le encuentro respuesta, tal vez esté porque tiene algún entrelineado especial, algún mensaje subversivo para la gente “seria”, que así raramente se hace llamar.
No, no tan loco estoy. Es que a veces mi corazón dice más que mi lengua, que solo escupe las palabras que atraviesan mi mente, por eso aquí, con puño y letra, queda expresado lo que mi Dios Khorne, aquel Dios de la sangre, o mejor dicho, dios de la guerra y el derramamiento de la sangre para la mitología warhammeriana, también así el Dios del caos. ¿Por qué Dios va escrito con la primera palabra en mayúscula?, alguien que me lo responda.

Y seguimos buscando, buscando algo que al final nunca encontramos, temiendo perder lo que conseguimos, dejamos de buscar eso que en realidad necesitamos, pero desistimos por temor a olvidar las cosas que por suerte ya tenemos con nosotros. Sería bueno que de una vez por todas arriesgáramos lo que tenemos para conseguir lo que en realidad queremos.
Y caminamos, un poco más allá del infinito, finito paso que ahoga la razón de dos personas, solo una atraviesa dicho portal, el cual conduce a un infierno devorador de diablos.
Pero eso que buscábamos, eso que estaba tan lejos… ¿por qué ahora lo tengo sobre mí?
Y ahora llueve en mi ciudad, en la ciudad de mi mente, en la que las neuronas gobiernan y dictan a las asperezas de mi corazón.
Ser feliz o ser infeliz, ya no se cómo notar la diferencia, creo que a veces gobernar los pecados de mi núcleo se torna un tanto insoportable y me raja la memoria y me hace olvidar la razón por la cual estoy callado en este fucking mundo. Tal vez sirva de algo preguntarle a dios por qué es que tengo que estar así, a veces muriéndome, a veces riéndome y otras pocas veces, siendo verdaderamente feliz.

Me acuerdo de él, pero no es que tenga intenciones de traerlo a mi memoria, es que viene solo, y a veces un corazón como el de él, es una montaña al lado de una piedra, es algo tan grande que sería difícil compararlo con hasta lo más grande, hasta el universo quedaría pequeño.
Por eso es mejor esperarlo, a que algún día se anime a venir solo, y si es que la realidad esta mintiendo y todo esto no es verdad, yo se que igual seguiré viviendo, como dice alguna poesía de esas locas que nos gusta leer.
Y esquivando esas sombras atrevidas que asesinan sueños en lo oscuro más profundo de la noche, voy anestesiando silencios que derraman mentiras sobre las veredas congeladas de este paso violento y aprendo que a veces enfermarse hace bien al corazón, ambientándolo al cese de aventuras psicóticas.
Un recuerdo, uno pasajero, que volvió a recurrir a mi soledad, a mi sueño, a mi estado de casi nostalgia, vino a matarme, a matar mi curso de rebeldía. No existe otra explicación, tal vez quiso hacerme feliz, pero sinceramente no pudo lograrlo, porque matando mis sueños, mi recuerdo, no podrán hacerme, nunca, feliz.

Ahora vienes para meterme en mi boca cosas que nunca dije, para hacerme explicar cosas sin explicación, tal vez hipócritamente fue el mensaje que dejé en esta vida y que tu persona no supo interpretar. Y nunca supe bien por qué, eso de cómo es que vivías tan lejos, allá en un barrio oculto de los suburbios de esta gran ciudad, de esta gran eminencia zorra que nunca fue mas sincera que mi corazón.
Y bebes de esas botellas secas que están sobre la mesa, antigua, como tu mentalidad. Privada de tantas alegrías, de tantas cosas buenas que te rodean, que podrían hacerte feliz, pero que tu no aceptas, haciéndole caso a tu mente y no a tu corazón.
En tiempos donde los perros mueren sin ladrar, vas esquivando los atajos, porque prefieres lo seguro a que lo aventurero, que te puede acercar en menos tiempo si es que te animas a disfrutar de los obstáculos de la vida, qué obstáculos podrían detenerte si es que te animas a destrozar el tiempo, a doblar y trabar las agujas del reloj de la vida. Eh!!? Dime qué obstáculos te podrán detener, ningunos, porque vos manejas tu propia vida, y vos si quieres ir por lo difícil, lo vas a poder hacer sin problemas.
Como despertar de un magnifico sueño, la noche te va atrapando, y no te deja ser feliz. Ni si quiera la noche te deja ser feliz, ya en tu almohada no descansan tus pensamientos, ya uno no es libre en su propia habitación. Te cancelan, te celan y te mandan a matar.
Mueren esos sueños que sientes libres, ya no queda mucho por hacer, pero hay que seguir intentándolo, porque nuestros sueños son los salvadores de esta desgracia, que a pesar de ser un regalo, la vida no es más que un camino de sufrimiento y agonía, pero cuando la atravesamos, es cuando somos felices, como cuando conseguimos algo que tanto esperamos.
Será cuestión de ponernos a contemplar y de seguir en el camino de la busqueda del espíritu...

Tal vez solo sea un iluso

Buscando en viejas valijas los recuerdos,
esos que te quedan de mi mirada.
Apuntando directo aquí,
únicos en mi cielo, en tu infierno.

Solo me encontrarás cuando llegues,
y aprendas a despertar a mi espíritu,
logrando destapar los sueños que por tí esperan.

No zapateo cualquier musica,
bailo y canto la mía.
Mi remera no tiene color.

Y no me canso, no te extraño, no tengo rencor,
tal vez es porque ya encontre una salida:
dibujar mis pensamientos y mis sentimientos,
en unos pocos renglones en una hoja de papel.

Tus ojos no me ven, y no entiendes mi ser.
No sabes dónde buscar, no me puedes encontrar.
El camino directo es al corazón,
donde los sueños descansan sin ser aturdidos y en silencio,
esperando que tu los despiertes y los hagas realidad.