Buscando en viejas valijas los recuerdos,
esos que te quedan de mi mirada.
Apuntando directo aquí,
únicos en mi cielo, en tu infierno.
Solo me encontrarás cuando llegues,
y aprendas a despertar a mi espíritu,
logrando destapar los sueños que por tí esperan.
No zapateo cualquier musica,
bailo y canto la mía.
Mi remera no tiene color.
Y no me canso, no te extraño, no tengo rencor,
tal vez es porque ya encontre una salida:
dibujar mis pensamientos y mis sentimientos,
en unos pocos renglones en una hoja de papel.
Tus ojos no me ven, y no entiendes mi ser.
No sabes dónde buscar, no me puedes encontrar.
El camino directo es al corazón,
donde los sueños descansan sin ser aturdidos y en silencio,
esperando que tu los despiertes y los hagas realidad.