14 de diciembre de 2007

Dejar


Cuando la vida penda de una cuerda,
Cuando el equilibrio ya no exista,
Es cuando tienes que soplar para voltear,
Como un huracán que mudo está.

Y ves que las cosas no van como pensás,
Que los amigos lejos están, volverán.
No tienes salida de esta gran ciudad,
No encuentras la puerta que te lleve más allá.


Es que terminar no termina en un adiós,
Terminar termina en limpiar el corazón,
De cenizas viejas, de mentes sucias.
Buscando el término que termine esta situación.

Cuando la vida dependa de una cuerda,
Es cuando tienes que callar, pero no dejar.
La cuerda te sostiene, te mantiene en pie,
Atada al soplo para llevarte más allá.
En vientos leves, brisas blancas que van,
Buscando, así van, en él una verdad que no vive.