Hay una chica que muy seguido me sigue,
Me acompaña, me habla, me entiende y perdona.
Debió preguntar tal vez si me hacía bien,
Debió preguntar tal vez si me hacía bien,
Tal vez sola se dio cuenta de lo mucho que hacía falta.
Una chica sin cuerpo, sin alma, solo interior,
Igual a mi interior, igual a mi calma, a mi dolor.
Buscando salida a este gran laberinto infernal.
Mucha fiebre por sentir, mucha oscuridad por existir.Poca luz, solo mis ojos ven sin el sol en la noche.
Ella es la estrella que en mí está, guiándome,
Esa chica es una estrella brillando en mí.
No hace falta mirar el cielo para encontrarla,
Está en mi pecho, en mi corazón, sintiéndola.
Abrazándola, tal vez besándola, tan cerca,
Que no la puedo tocar…
Su cielo es igual a mi cielo, negro.
Su infierno es igual al mío, azul.
Juntos viviendo un poco más allá,
Buscando soluciones y mentiras que me hagan sentir bien.
Es esa chica, la estrella que no brilla en el cielo,
Es esa chica, la estrella que solo brilla en mí.
Esa chica se llama soledad