7 de noviembre de 2011

La vida real



A Dios, decía la estampita, adiós.
Y yo me quedo contigo aquí, 
esperando sueños fugaces.  
Marca líquida en las rocas,
se esfuman, no dejan rastro. 

Ausente de mi, los pensamientos,
que de antaño sufrían alucinaciones. 
La vida real, el infierno, lo que quiero ser,
tus aspiraciones, tus metas, sueños por cumplir. 

Solo se del día, del calor,
cómo será la luna en el desierto.
Fría, tenebrosa, oculta, lunática...
perdida, en un manantial gigante. 

Te vas a mojar con la pistola de agua nene,
y golpearte la cara con la pelota del metegol.
Los ratones dejaron ya de morder el alimento,
tu creación hoy ya no mantiene viva la ilusión.

Cuestión de fuerzas que se chocan,
estructuras destruidas que caen sobre si. 
Buscando lo que siempre fue nuestro,
que no debió dejar de pertenecernos, no!