20 de noviembre de 2011

Insueño



No temas a dormir, puedes soñar,
y allí encontrar lo que te hace feliz.
Tu mujer, tu vida, los hijos y la salvación,
todo en un solo lugar, tímido de explorar. 

Volverte a ver, entre las cosas,
despertar bajo un cielo abierto.
Las nubes disipadas, ayer,
y navegar este río calmo,
que nos une por la mañana. 

El agua quieta y las promesas olvidadas,
en la orilla grita un lobo anciano.
Busca su familia, el sabe, si,
esta solo en esta tierra no prometida. 
Busca el secreto que oculta el bosque,
entre las ramas caídas y las pequeñas aves.
La sonrisa de una niña perdida, la maldición,
allí va, en busca de su crucifixión eterna.