29 de noviembre de 2008

Lluvia



Lluvia, bendición de los dioses,
A los placeres de la certeza.
Esperando que se oculte el sol,
Detrás de las tormentas.

Te he dicho que no te protejas,
Porque es en el día de hoy,
Que mojaremos nuestros mares.
Ponme bajo las lágrimas de estos dioses,
Quiero mojar mi corazón con lluvia,
Y oler las fragancias que emanan nuestras tierras.

Y ya hace unos años, que he naufragado,
Por los mares decadentes de la mentira.
Nadando, a veces a la deriva, me encuentro contigo,
Ahí donde puedo dormir y sentirme vivo.

Cada gota, cada diluvio, un “te quiero”.
Cada tormenta, cada trueno, un “te amo”.
Y en cada noche de invierno, una promesa;
”Quererte hasta la extinción del cielo”.

Y poder volver contigo a las profundidades,
Sentirnos libres de todos los pecados cometidos.
Ser prisioneros de la pasión y desnudar nuestras almas.
Bajo la lluvia, la bendición de algún dios.

27 de noviembre de 2008

Motores del querer



De nuevo, al despertar, ansío que fuese ayer,
Tantas veces te he dicho que el pasado es nada.
Y hemos llegado a la bendita conclusión,
Que cada momento del pasado nos mantiene en pie,
Que el pasado es el cimiento del presente.

La memoria y las palabras que volaron entre nosotros,
Los secretos guardados con tanto augurio.
Esas miradas entrelazadas al oírnos,
Al vernos y sentirnos uno mismo.

Creo que no hay nada más bello en esta vida,
que tenerte cerca, si, quizás si,
Mejor debe ser tenerte a mi lado por siempre.
En este sitio, en esta vida.

Los caballos galopando en tus tierras,
Y los mares que se enfurecen con cada tormenta.
Las distancias se hacen cortas, y la vergüenza.

El valioso tiempo y todas esas horas,
Que friccionan a cada instante,
Generando una chispa única,
Capaz de encender los motores del querer.

25 de noviembre de 2008

Obedecer y Padecer




Hoy por la mañana me desperté con nuevas metas,
Intentando olvidar las explicaciones flameantes en el viento.
Recuerdo mientras leo los matutinos,
Que en este mundo nunca estuve solo.

Y nunca tomé como ganadas,
las batallas que logré con armas ajenas.
Nunca me sentí victorioso
En guerras sin corazón.

Engañándome una y otra vez,
Perfilo mi rumbo a la sociedad.
Al contacto más antisocial,
Al cruce de palabras con personas
Que jamás quise ni querré.

Así es la vida, nene… una pelea constante;
Contra el mundo y lo absurdo, que creemos, es verdad.
Las penas, que nos atormentan,
Estas aguas nunca estarán más claras.

Y es como debe ser,
Obedecer y padecer.
La historia y la multitud así nos quieren,
Esclavos de la mentira y la irrealidad.

Y es hoy, que me vuelvo a acostar,
Sabiendo que mañana será igual.
¿Cuándo, por fin, podré ver el reflejo
de la innata verdad?



FOTOLOG

24 de noviembre de 2008

Los ruidos que escuchaba ayer



Solo una vez en la vida me arrodillé, y fue por dolor.
Hoy lo vuelvo a hacer, y es para pedirte perdón.
Me miras desde arriba como triste madre ver morir a un hijo,
Me consuelas y me dices que deje de llorar, que para eso estás tú.

¿Alguna vez te has sentido tan pesado que no has podido reaccionar?
Tan cargado de las promesas que alguna vez te hicieron,
Creer que algún día algo cambiaría y siempre, al final, fue todo igual.
Una revolución, guerreros con armas de aire, hablando y contando.

Has caído una vez más en las garras de una historia, de una ilusión.
Lo vano ya es parte de tu vida, lo haces porque no sabes en verdad qué hacer.
Y las garras de la vanidad, cada día más al borde de la extinción,
Te hacen sentir lo que no sos, más allá de las fauces de cualquier león.

Ocultarme en tus manos, bucear por tus ojos, naufragar tus mares.
Respirar todo tu aire y poder dejarte sin aliento.
Quisieras que fueras, hoy, parte de mí en este encierro.
Los vientos que levantan nuestras preguntas escondidas en afirmaciones.

Los ruidos que escuchaba ayer, me aturdían y no me dejaban seguir,
Hoy se han escondido, se han callado y ya no los oigo.
Quiero tener siempre frente a mí esas palabras sabias,
Que saben rescatarme del más indeseado placer.

23 de noviembre de 2008

Dicen que lo sé todo



Dices que lo sabes todo,
No dejas de hablar de ti.
Me enferma oírte una y otra vez,
Decir lo que tú sientes.

Al menos, en algún momento, ¿me escucharás?
Quiero decirte tantas cosas bonitas,
Pero no me das lugar,
Razón por la que hoy te abandono.

Quise que fueses mi alma,
La que me lleve para siempre a un buen lugar,
Pero nunca escuchaste a dónde quise ir,
Nunca te interesó, aunque dijeras que sí,
Sentí que siempre le dabas la espalda a mis palabras.

Y crecer como una buena hierba en tu tierra tan húmeda,
Mojada por las inundadas lágrimas de un mar seco.
Tu sol, que dejó de brillar, no me da el alimento,
Que siempre quise que me llenara.

Y ahora que los dos nos encontramos solos,
Distantes uno del otro, me vienes a buscar,
Engañándote por falsas ilusiones,
Me vienes a buscar y no me encuentras.
¿Por qué? Tú lo debes saber…

21 de noviembre de 2008

Imaginar



Como se fue mi pan,
Cada día me lamento un poco más.
Pretendo imaginar,
Un nuevo mundo.

Esto es lo que quise sembrar,
Solo hace falta esperar,
y recolectar, gran desconcierto.

El árbol esta cada vez más allá,
Y tu nido esperando ser encontrado.
Tus alas piden volar,
Hacia el más allá.

El ave que se reposa,
En mi mente cada noche.
Esposa del recuerdo,
Y de cada sueño.

Pretendo imaginar,
Un nuevo mundo.
Pretendo que imaginemos,
Un nuevo comienzo.

Solo con imaginar,
Apareces en cada sueño.
Imaginar que aquí estás,
En el futuro olvidado.
Imaginar caminar juntos,
Por este nuevo sendero.

Tus alas piden volar,
Y muchos las quieren comprar.
No se las des a nadie,
Que en nadie volarán.
Solo en tu confianza,
Está el poder de moverlas.

20 de noviembre de 2008

Esa droga que no me dejará morir



En tiempos que la enfermedad me rodea,
Y la soledad en cada rincón de mi corazón,
Estas queriendo intrometerte a buscar,
Y ver lo nuevo que está creciendo en mí.

La mascara un día se calló frente a todos,
Y fuiste la única que me supo aceptar.
En tiempos en que la verdad es dura,
Supiste reposarte en mis palabras.

Gracias a vos, siento que no soy el único,
Que se siente solo en este mundo.
Juntos los dos, a la par, podremos saltar,
Al precipicio, a un nuevo lugar.

Sos la droga que me llevará a la muerte,
Pero que a la vez, me curará del mal más grande.
Tu droga me salvará, vos lo dijiste y pienso igual.

Llévame a tu lado cada día,
Sino fuera por la distancia,
Que a pesar de ser larga,
Nos mantiene cada vez más unidos.

Quiero respirar tu aire, una y otra vez,
Tenerte en mis pies y decirte tantos te quiero,
Y cada noche me encuentro solo de nuevo,
Pero al pensarte, amanece de pronto,
En mi mente estás siempre presente.

11 de noviembre de 2008

Soy guerrero de paz


Si pudiera atar todos tus hilos,
Y formar el telar más deslumbrante.
Si pudiera ver lo rápido que se mueve todo esto,
Y entender por qué la vida nos trató así.

En estos tiempos de guerra,
Mejor no confiar en nadie.
Ansiemos los tiempos de paz,
Lleguemos a la derrota estando de pie.

Cuantas cosas en mi cabeza a punto de estallar,
Ya no pienso en soñar.
Soy un guerrero de paz,
Y la vida me está tratando mal.

La diplomacia como estandarte,
Y la palabra el único mensaje.
Las huellas que se van a marcar,
Quedarán por siempre en la historia.

8 de noviembre de 2008

Ya no quiero soñar contigo



Temo, por las noches, soñar contigo,
Le tengo miedo a los sueños buenos,
Y las pesadillas se olvidaron el camino.

Rara vez se ven imágenes tan reales,
Que muestren el mundo al desnudo.
Y es el momento en que vienen tus voluntades,
Atropellando los últimos buenos sueños.

Ya no quiero soñar contigo,
Oírte hasta cuando estoy dormido.

Estoy en mi cabeza solo,
No quiero soñar nunca más.

Buscando nuevos vientos,
Escupiendo los recuerdos.

Aunque tengas la razón,
Te has equivocado, dime que no.
Bueno, quizás no, pero no te quiero aquí,
Los sueños son lo único que me mantienen en libertad,
Y tú me quieres apresar estando en ellos.

3 de noviembre de 2008

Dulce lluvia de verano


Cuántas veces te has sentido solo,
frente a la ciudad de persianas bajas.
Y no sabes qué hacer, quizás nunca puedas salir.

Sin querer decirte la verdad, la mentira aún te daña más,
no puedo conseguir decirte lo que el cielo me añoró.
Es momento de partir, pero no encuentro ninguna salida,
las emergencias emergen de un sub mundo alegórico.

Nada que me de aliento,
solo queda esperar.
Nada hay más abajo,
solo me queda escapar.

Dulce lluvia de verano, caer por mi piel.
El aroma de las golpeadas praderas,
erizadas por el granizo al caer, y el frío.

En tus uñas siento el latir, al rugir de un trueno,
que cae en vano sobre nuestro querer.
El techo, hecho trizas, se desploma como la vida misma.
Dice que son solo palabras, pero que tienen razón.

1 de noviembre de 2008

La pequeña voz

Me siento solo en este inmenso lugar,
No encuentro a nadie con quien conversar.
En las noches tengo miedo a soñar,
Me pregunto una y otra vez qué hago aquí.

Te encuentro o te imagino y me dices,
Que tengo que oír a la pequeña voz.
Y un sueño si se puede lograr,
No le tengo miedo a la realidad.

Oigo esa pequeña voz, a punto de extinguirse,
Oigo la pequeña voz, callar en mí.

Esta voz no emite palabras, está callada,
En silencio, intentando descubrir algo mejor.
Buscando razones de por qué la vida me trató tan mal,
En silencio, buscando, en la humildad.

La voz muda que hoy vive en mí,
Quiere hablar, y quizás, si me lo permiten mis sueños,
No la dejaré nunca estar muda.

Palabras mudas que quieren estallar,
Que quieren acompañarme a liberar.
Palabras mudas, sin palabras, lenguaje trivial.