Ese poder extraño que tiene,
de hacerme sentir culpable cada vez.
Y se enfurece como león hambriento,
que no consigue su alimento.
Entregado, así estoy, a tu querer,
que me tiene de los pies.
No encuentro salida,
a esta bendita sinfonía,
que no puedo dejarla terminar.
de hacerme sentir culpable cada vez.
Y se enfurece como león hambriento,
que no consigue su alimento.
Entregado, así estoy, a tu querer,
que me tiene de los pies.
No encuentro salida,
a esta bendita sinfonía,
que no puedo dejarla terminar.
