9 de septiembre de 2010

El llamado de la oscuridad

Inmundo demonio, habitante en mi ser.
Envidioso de mis oportunidades,
demonio del mundo subhumano.

Los tesoros me los quitó el poder,
que nunca me los dio, nunca existió.
Es este mundo que me intriga,
donde las bestias caminan frente a mí.

El hambriento Lucifer me asecha,
son épocas, quizás buenas, no vendrán.
Busco y no encuentro aquello que perdí.
¿Dónde estás? Demonio muerto.

Anillos de perdición, que me persiguen,
los sueños murieron hace tiempo ya.
Cuando todo estaba resplandeciente,
¿Qué más queda por entregar?