11 de septiembre de 2010

El camino de la muerte

Tu sed seca mis manantiales,
tus pesadillas me quieren conquistar.
Si nos hemos equivocado no lo sé,
estamos aquí pensando en lo que vendrá

Escapar a otras tierras que giran en mi mente,
donde los sueños se crean en libertad.
Me bajo desde una jauría de lobos asesinos,
de idiotas sin corazón que no piensan en mí.

Intentan callar la voz, no van a poder,
las que avanzan sobre las tierras de origen.

Bañando de tintas negras al corazón,
es una señal de lo que pronto vendrá.
Siempre hay un momento para estar solos,
donde podamos encontrarnos una vez más.

No nos va a alcanzar una vida para ser felices,
tendremos que buscarnos una vez más en el edén.