25 de agosto de 2008

Apagón

Los ojos se cerraron,
Las lágrimas no encuentran salida.
El viento a favor no nos lleva a ningún lugar,
Nos encerramos en nuestros cuerpos.

Las manos se cerraron y ya no quieren dar,
Los dedos helados aprietan para no desgarrar.
Islas que se hunden en el mar,
Tapadas ya por la sal del presente.

No nos debe faltar el más allá,
El futuro y no olvidar el pasado.
Nos queda el presente.

Y sin mirar observamos en el fondo del mar,
Los peces nadando libremente entre las hierbas.
Ya no nos queda espacio para navegar,
En el espacio vacío de espíritu y las venas.

La belleza del desencanto,
Nos queda esta noche por observar.
La brevedad y el sortilegio,
¡Que invaden nuestra piel velas apagadas!

Donde reina la libertad

Las costas bañadas en sangre,
Y en el cielo un sol rumiante.
Como las vacas esperando ser ordeñadas,
Exprimiendo de los grandes y olvidados héroes.

En el cielo, en el que viven las estrellas,
El recuerdo de todos los que liberaron estas tierras.
En mi bandera está el sol que me representa,
Y en la franja de la libertad, el blanco.

De San Martín al “Che” Guevara,
Pasaron por estas tierras sin olvidar sus pasiones.
Figuras del deporte y de la música,
Liberaron y representaron a nuestro país.
Nuestra patria y la pachamama que ardiente resiste.

Parece que yo, yo hago de la patria
Algo inmoral y sentimental.
Quién ha hablado en vano de mi país,
No sabe la sangre que corrió debajo de un puente,
La independencia y el alejamiento de la colonia.

Todos los indios muertos de la pachamama,
Y la contaminación de las almas también
Son parte de esta sociedad… como en todo el mundo.
Pero mi lugar tiene una bandera, y es como el cielo,
Como los colores que lleva mi corazón,
Donde reina la libertad.
¿Dónde reina la libertad?
En mi patria, o en mi corazón,
No sé, da igual, soy libre así.

23 de agosto de 2008

Buscando Fantasmas en el Vergel


Entra despacio,
A este espacio de altos bosques.
Estírate y busca la fruta más jugosa.
Entra y detente.

Entra en silencio,
Deja que esas voces se escurran en tus oídos,
Los fantasmas de algún pasado que vuelven a merodear
Por estos lugares, entre los árboles que te rodean
Y no te dejan excavar en el bosque.
No quieras buscar quién es, es él, el que está.
Olvídate de lo que has ido a buscar, ahora lo encontraste,
Y está vestido del manto blanco de la libertad.

La rosa más hermosa que se eleva de las raíces,
Brilla tanto en la oscuridad y la confundes con bendición.
Bendecida ahora es la nueva aparición,
La que cada noche se enfrenta a tu corazón.

Sube hasta lo más alto, donde están los nidos,
Y busca la fruta para poder saborear;
“lo dulce de la libertad que nunca se va a deteriorar”
Así estamos, los nadie, buscando un lugar para revolucionar.
Buscando fantasmas en este vergel, todas las noches,
Oscuras bajo las brillantes estrellas.
Buscando en el vergel, los fantasmas del más allá.

Breve pausa

Entre el tiempo que he perdido,
Voy buscando algún concilio
De esta vida que ha pasado tan ligera.
Y si crees que no has elegido el camino correcto,
Y sientes que no estas en la senda indicada,
Lee estas líneas así te das cuenta que no eres la única.

No creas que porque dices que estás bien es verdad,
Nuestras penas se esconden y a veces no las podemos ver.
Y cuando lloramos, damos a la luz lo no grato,
Lo que no queremos mostrar a nadie que nos ve.

Paremos un instante y dejemos de girar este mundo,
Paremos el mundo y descendamos de este tren.
Así de una vez podremos ver lo que ocurre en nuestra siesta.
Las pasiones entre las sábanas de esta cama,
Que no se abren para nadie más que para vos.

Breve pausa y ya volvemos,
A ver qué pasa en nuestra piel.

Dejemos que nuestros pies caminen solos,
Guiados por nuestros corazones,
Que a veces hablan solitos en este mundo.
No saben qué pasa aquí, ni allá, ni nada,
Solo sienten lo que es mejor para todos.
Y en esta última línea, solo te digo adiós,
Nos volveremos a ver pronto, confía en mí.
Solo te pido una cosa querida, no me dejes solo aquí.

21 de agosto de 2008

Quebrado en llanto


Qué cosas nuevas ha traído este viento,
Que viene desde el sur tan lento.
En un minuto se desata una tormenta,
Y arrasa con todos nuestros sueños.

Ver un poco más allá, limpiarse la lágrima,
El viento que cautiva nuestro interior.
Tormenta que nos azota una y otra vez.
Tantas lágrimas llenando un vaso de cristal.

La mentira que se aferra a tu piel.
Los cardos y las espinas de aquel desierto.
Son señales que no debo dejar morir.

Cuando se disipa la tormenta,
Vuelven a incendiarse los capullos
De aquellas rosas que alguna vez cerraron para llorar.
Bañadas en el más puro néctar,
Vuelan estas aves en libertad.

Entre lo frágil que resultan las alas,
Y aquello que ya no puede volar,
Está tu alma dormida, perdida en soledad.
En busca de aquellos sueños
Que jamás quisieron dormir.

15 de agosto de 2008

Una nueva enfermedad

Cuida tus palabras,
Pueden llegar a cortar tu propia lengua.
Ley sin ley,
Entre cierres y aperturas
de nuevas lenguas.

Mucho peso ya carga tu rencor,
Soy como un globo,
Si me sueltas, pueda que no vuelva.
Pero estoy aquí, sentado en un cordón.

Es esta la primera vez que te extraño,
Ni durmiendo puedo olvidarte,
Invades mis sueños y no puedo seguir.
Me contagiaste tu rencor,
una nueva enfermedad.

Qué les pasa a todos
Que han perdido la orientación,
Sin sentido y sin dirección,
Se fijan en su propio corazón.

13 de agosto de 2008

Esa gente tan extraña

Andan con esos pantalones extraños,
Y en las noches con lentes de sol.
Tardan años en acomodar su idiotez,
Esas cosas de gente que no sabe a dónde ir.

Dicen que si continúan así, a algún lugar llegarán,
Pero, ese lugar, niños, dónde quedará.
Mal lugar, sin sentido, vacío de sentido.
Hubo un momento en el que pude ir.

Nos podemos confundir, algunos,
Pero los que vemos la posibilidad
Decidimos caminar por otra razón.

Aquella estrella que aún no se ha perdido,
Y que no se refleja en ningún espejo, que triste.
Aún podemos ser libres, solo tenemos que escapar.
De este lugar, de tu situación que no sabes afrontar.

Condúceme, no me dejes solo en este mundo,
Mundo loco, o yo soy el loco o tanta gente sin mí.
Quién creería que la vida sería así, con eso,
Tantos avances y retrocedemos, avanzar para retroceder.

Escapar siempre a lo mismo, escapar al pasado,
Dejar atrás y, de una vez, poder ver más allá.
Tanto espacio vacío en sus cabezas,
Llenarlas al menos con tesoros para en un futuro recordar.

Lo reconozco, no se disimular, pero me oculto,
En mi misma personalidad, que aún sigue latiendo.
Lo seguirá haciendo, hasta cuando me lo prohíban,
Y en el exilio, lo va a seguir haciendo.

2 de agosto de 2008

Aprisionado injustamente

Una vez olvidado el camino,
Pienso en lo que perdimos.
Vos quisiste olvidarme y no pudiste,
Te gané de mano en esta jugada.

Me enferma tenerte a mi lado,
Con tu figura escupiendo odio.
Ni los gritos ya alcanzan para espantarte,
¿Qué quieres? Me tienes acá, déjame ir.

Estos sueños se convierten en pesadillas,
Donde vos ahora me estás matando.

Ya no quiero compartir más tu celda,
Tengo la oportunidad de salir y ser libre.
Por qué no me acompañas a volar por ahí,
Y buscar nuevos rumbos, toma, agarra el timón.

En tu celda ya no quiero estar,
Pero miro hacia fuera y ya no hay lugar.