
Cómo estás me preguntó,
No supe qué responder, necesito volverte a ver,
Te miento, si, porque nunca hubo una primera vez.
Pero va a haberla cuando bajo las estrellas,
Juntos los dos cantemos al compás de la marea.
Al amanecer aparecieron extraños gallos,
Que no querían cantar, pues tenían la garganta cortada.
Se metían entre nosotros dos, no nos dejaban ver,
La sonriente figura de la luna en cada anochecer.
Anoche me sonreíste, viste caer mis lágrimas,
Las secaste con tu corazón, desde aquí lo sentí.
Te veo así como estás y no te falta nada, tan solo una ilusión.
Puse el pecho en remojo, pero el corazón no aflojó el latir.
Vos sos mi sol de cada amanecer,
Estas ahí al despertar y me ves…
Caer en tu cielo que cubres al despertar…
Pero estás muy lejos, si te pudiera alcanzar.
No supe qué responder, necesito volverte a ver,
Te miento, si, porque nunca hubo una primera vez.
Pero va a haberla cuando bajo las estrellas,
Juntos los dos cantemos al compás de la marea.
Al amanecer aparecieron extraños gallos,
Que no querían cantar, pues tenían la garganta cortada.
Se metían entre nosotros dos, no nos dejaban ver,
La sonriente figura de la luna en cada anochecer.
Anoche me sonreíste, viste caer mis lágrimas,
Las secaste con tu corazón, desde aquí lo sentí.
Te veo así como estás y no te falta nada, tan solo una ilusión.
Puse el pecho en remojo, pero el corazón no aflojó el latir.
Vos sos mi sol de cada amanecer,
Estas ahí al despertar y me ves…
Caer en tu cielo que cubres al despertar…
Pero estás muy lejos, si te pudiera alcanzar.
· Dedicado a una gran amiga especial y espacial.