
Gastando pasos
Aquél atardecer te ví llegar,
Te acercó la marea hasta mis pies,
Plantados como la arena en la playa.
Te esperé y ví mil anocheceres.
Aquél atardecer te ví llegar,
Te acercó la marea hasta mis pies,
Plantados como la arena en la playa.
Te esperé y ví mil anocheceres.
Ninguno igual al de esta vez,
El sol a lo lejos tomó un color extraño,
Que enrojeció todo lo que ves,
Baño en sangre el mar, el cielo y mis pies.
Los árboles de más atrás,
No te dejan ver el bosque.
Lo tienes ahí, pero no lo puedes ver.
Ahora mismo es el momento.
Andas gastando tus andares,
Tus pasos se pierden en el agua,
Se purifican con mi sal.
Mientras bailamos unos raros pasos.
La marea que te trato hasta mí, te dejó,
Solos tu y yo quedamos viendo el amanecer.
Estos pasos incoherentes no resisten más,
Dejemos de andar y reposemos de una vez.
La marea que te trato hasta mí, te dejó,
Solos tu y yo quedamos viendo el amanecer.
Estos pasos incoherentes no resisten más,
Dejemos de andar y reposemos de una vez.

Héroe del sol (Dame)
Dame tus manos, y enséñame en la cama a contar,
Dame tu inocencia, y déjame contar hasta más de diez.
Dame tu soledad, quiero enseñarte a no estar sola.
Dame tus manos, y enséñame en la cama a contar,
Dame tu inocencia, y déjame contar hasta más de diez.
Dame tu soledad, quiero enseñarte a no estar sola.
Ella sí que es el fuego más ardiente.
Dame tus barcos, vamos esta noche a naufragar.
Dame tus lágrimas también, sequemos este mar.
Dame tu niñez, pasemos a jugar en tu cama.
Dame tu niñez, pasemos a jugar en tu cama.
Ella sí que es el sol más ardiente.
Dame tu sudor, hagamos grandes manantiales.
Dame tus ojos, observa con las pupilas cerradas.
Dame tu corazón, no quieras extinguir el latir.
Ella si que es el juego más ardiente.