17 de abril de 2012

Embargo, bloqueo, boycot.

Si bien es un tema de conocimiento público a nivel mundial, por las repercusiones que ha tenido y por la magnitud de la decisión de expropiar el 51% de las acciones (todas ellas correspondiente a la bolsa de Repsol), no veo malo dar una simple opinión y realizar una reflexión con respecto a lo que se ve en la calle, en los medios nacionales e internacionales. 

Empecemos, en primer lugar, por las repercusiones obvias que surgieron en medios internacionales (más precisamente de España), donde resaltan el hecho en las portadas de todos los diarios. 

En días pasados se hizo otra reflexión, la cual se ha titulado "Indignados, mi apoyo", en la cual mostrabamos como un medio español manifestaba la idea de que "argentina los estaba robando". Si bien eso se discutió oportunamente, indicamos también que ese medio había sido resaltado por el diario Clarín de Argentina. 

Por otros medios, su dio con un diario español, el cual posee una ideología distinta al diario Clarín y el cual no han resaltado en ninguna difusión hecha por el Grupo Clarín. Un diario de centro izquierda, el cual expresaba su opinión a favor de la expropiación, manifestando lo que los coherentes manifiestan, lo que habíamos dicho en esa oportunidad; que algo que siempre nos perteneció (y ellos, los españoles, nos robaron) vuelve a ser nuestro. 

Por otro lado, en los medios españoles hay una información que los medios locales dejan de lado. Los de aquí, manifiestan el enojo que tienen en España por la decisión de nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Sin embargo, en muchos medios españoles, y las empresas, manifiestan que lo único que solicitarán es el pago de una "indemnización" correspondiente con la situación que se presenta. Lo cual, no estamos hablando de una traba a las importaciones argentinas en su territorio de carnes y otros alimentos como indican medios argentinos, como Clarín, La Nación, Perfil, entre otros. Sino que, si vemos más allá de lo que nos dicen, la situación es completamente distinta y no están tan cerrados al trato de la cuestión. 

Ahora bien, la cuestión local es otra. Lo que venden los medios, lo que consume y compra la gente. Esto es ya un poco más preocupante, porque se trata de compatriotas, de vecinos míos, de gente que habita el mismo suelo que yo y que conoce (supongo) la misma historia que yo. 

Están aquellos, los de siempre, que critican las cosas que se hacen, pero nunca tienen un proyecto o un plan alternativo para proponer. Lo cual, son críticas completamente vacías. Todos criticamos un números inventados por vaya uno a saber quién. Todos criticamos cerrando nuestros ojos y nuestras mentes, porque es fácil, porque es sencillo hacerlo, ya que no estamos obligados a presentar otras formas. Pero eso, es lo que nos haría crecer, en todo caso, si criticamos y, al mismo tiempo proponemos. Eso no se hace, ni por parte de aquellos ciudadanos que se cierran en la crítica y, también, por aquellos medios que actúan de igual forma. 

Hasta las últimas consecuencias, haciendo equilibrio en una situación que de un lado nos insertan el cielo y el infierno. Allí vamos, allí este gobierno asume la gran responsabilidad de hacer algo que se tendría que haber hecho hace tiempo, de hacer algo, en realidad, que nunca se tendría que haber hecho, ya que nunca se tendría que haber cedido a manos extranjeras el capital energético que representa YPF para la Argentina. 

Embargo, bloqueo, boycot... hasta las últimas consecuencias. Allí vamos, porque lo nuestro es esto, porque lo que queremos es lo que nos pertenece, nada de otros lugares, solo soberanía sobre nuestro territorio, sobre nuestros recursos, sobre todo aquello que es argentino.