1 de septiembre de 2011

Cambiemos de una vez

Cada día me sorprendo un poco más de la raza extraña que es el argentino. Un ser prejuicioso, con afan de criticar lo más mínimo y hasta lo que está bien. Un ser que, sentado en su hogar y mirando por la ventana o la caja cuadrada, se siente un filósofo y opina acerca de todo. Todo, hasta de lo que no sabe. Opina y critica.

Hoy, desde hace un tiempo, gran parte de la sociedad critica por criticar, sin ver las cosas que se han ido construyendo. Cosa que pase, por más pequeña que sea, es culpa del gobierno de turno. Pasa ahora con el Cristina Fernandez de Kirchner, pasó con Nestor y con todos los que hubo antes. 

Es sencillo, se critica porque es fácil, pero nunca se intenta cruzar la puerta para ir a construir una sociedad mejor o arreglar eso que les molesta. Solo se quejan. 

El hecho que hoy me hace reflexionar, es los comentarios que han salido a la luz a través de las redes sociales, tras el caso de Candela Rodriguez. Aparentemente no es un hecho más de la inseguridad. Fue un "ajuste" de cuentas por errores que ha cometido el padre, quien se encuentra en prisión. 

Si hay información que no se sabe, no lo sé. Por eso no me confío ciegamente en lo que informan los medios, que en los últimos 10 días mantuvieron en primera plana cada detalle del caso y, en unos pocos días, ya se olvidarán, como pasa siempre, como pasó con el caso Pomar, como pasó con Miguel Ramirez y tantos hechos más. Los medios están a la expectativa. Claro, son oportunistas y amarillistas. Son como esa gran parte de la sociedad, que critica y no apoya la construcción, e intentan persuadir a los lectores creándoles ideas. Lavado de cerebro no creo, pero si forman opiniones un tanto incompletas. 

No es el Gobierno lo que está mal. Este no puede ser culpable de cada cosa que pasa. No puede estar a nuestro lado a cada momento de nuestra vida. No podemos echarle la culpa si un amigo nos pegó en el patio de nuestras casa o si nos rompemos una pierna bajando del Cerro Uritorco, en Córdoba. No, no puede estar. 

Tampoco es la justicia quien debe pagar todos los platos rotos. No. Acepto que quizás tenga grandes deficiencias la justicia, pero acá, el hecho, es que el problema de raíz nace en la sociedad misma. Nace en nosotros. Esto es un problema cultural y todos los saben. Cierto, es más sencillo responsabilizar al gobierno de turno que aceptar que somos nosotros los que estamos equivocados. Así, nos excusamos para no cambiar. Pretendemos que otro haga todo por nosotros. 

Esto es un problema cultural y no empezó estos años. Viene desde hace mucho tiempo. Cómo surgió no lo sé, pero creo que es tiempo de empezar a cambiar nosotros mismos

Al fin seremos todos, después que solo seas uno...