18 de marzo de 2011

Llorando a Primavera



(Damas y caballeros, escuchenme!
Serán partícipes de una nueva declaración;
de melancolía, naufragio y sueños.
Memorias, recuerdos y pensamientos,
que algún día sabrán entender,
creo que las cosas fueron así).


Porque de las fechas que uno se quiere olvidar,
se acuerda siempre tan fácilmente.
Porque la ira nos acomoda en fila en un rincón,
imposibilitados esta vez de llorar.

Y no sentir felicidad por ciertas emociones,
de reencuentros, de extraños salvamentos.
Morir en el infinito de sicóticos recuerdos,
de supuestos futuros que nunca fueron.

Ya han pasado varios veranos,
y Primavera aún no ha llegado.
¿Estaré siempre esperando?
Castigo de la madre naturaleza.

Hace días que ya no salgo,
a la vereda, a ver el brillo de sol.
Y todo este mundo ha enloquecido,
bajando por pendientes sinuosas.
La vida es hoy, dijo y murió al costado,
tras un disparo en sus sueños.

Primavera, dónde estás?
Espero que algún día regreses,
para dejar de llorarte y volverte a abrazar.
Se que en algún lado estás,
recordando aquel extraño funeral.