29 de marzo de 2011

Flirteo canibal


Estos muros son cada vez más altos y veo figuras allí,
atropelladas contra las pinturas oscuras del hoy.
Y si fuera siempre, aún estaría pensando en morder,
la cadena que me sujeta los pies a la pared.

Si no encuentro libros incendiaremos el estado,
mientras haya un poco de luz estaremos bien.
Y encantaremos el sudor que nos queda a un lado,
somos tantos entre estos escombros de pobreza.

Es solo el sacrificio que me eleva, que me deja hoy,
a un costado de los ríos rojos que atraviesan mi corazón.
Amor caníbal, que atraviesa la poca fe en el sexo,
en las nubes y en el cielo eterno de cada uno de ellos.

Desgarrar cada centímetro de carne, de una pobre víctima;
inocente, joven, fresca como un nuevo sueño a cumplir.
Nadie puede salvarte, hoy no, nadie podrá quitarme,
de querer conquistar cada gota de sudor, de sangre.

Romance caníbal, que nos queda, desgarrar noches,
días enteros pensando en ese alimento, que vacía.
Y las tripas por el suelo, aguantando un poco más,
pensando en esa pobre víctima; nueva, vacía de ilusión.

26 de marzo de 2011

En el fondo de todo

 

Han caído, han caído los dos,
insoportable tensión desprendida.
De las faldas grises de secundaria,
tu soledad llamando a mi puerta hoy.

Hablamos de los días extraños que pasaron,
del daño que nos hacemos noche a noche.
Ese viejo amor que hace temblar el hoy,
y, entre borracheras, nos despedimos una vez más.

Han pecado, han pecado los dos,
tristeza encadenada a la verdad.
Trayendo desde el norte, aquello nuevo,
que aquí es hipocresía de hoy.

En el fondo de todo, de la fe,
de allí estamos los dos, recordando,
si antes todo estaba bien, creyentes.
Olvidado, todo lo aprendido, de nada sirve.

Peregrino estelar, entre planetas lejanos,
buscando lo que se perdió hace unos años.
El amor, el deseo de la eternidad a tu lado,
las cadenas que se cortaron, se olvidó.

Sonrisas, pereza, dejar que fluya el río,
hacia un azul mar, que espera, sin remedio.
Compañero, en un mismo bote sin remos,
que sigue la corriente, de quien es buen capitán.



25 de marzo de 2011

La peor forma


Como autos que deciden entrar al embotellamiento,
mis sentimientos hoy se vuelcan a sufrir un poco más.
Derramando lo que queda de la ilusión, sobre tierras áridas,
dejando que crezca nada más que la tristeza y el rencor.

Las impurezas hoy de a poco me distraen, el alma oscurece,
y volver el tiempo atrás sería volver a golpearme, dispuesto estoy.
Ya no se qué hacer frente a esta situación, el cansancio me adormece,
los sueños como elevadas aves me invitan a seguir.

Has elegido la peor forma de descubrir las cosas,
no eres detective, aunque el mundo moderno lo permita,
Y si todo aquello que una vez decidiste olvidar,
hoy lo recordas y te hace mal, muy mal…

Brindo por los momentos compartidos, no se repetirán,
aunque mi corazón está ansioso por saber qué pasará.
Vivimos extraños momentos junto a esta larga serpiente,
que decidiste masticar y ella mordió primero, a tus brazos.

A quién le voy a contar todo lo que ella me dijo sobre ti,
si tus penas me hablan mal de ti y no hay tiempo para mí.
El agua abunda en los manantiales, y mi cuerpo se sumerge,
a buscar en la profundidad alguna razón, otra ilusión.

La rutina que reclamabas ahora te cansa,
no te decides, no sabes que hacer, es la peor forma,
la que hoy nos motiva, la que hoy incentiva. 

24 de marzo de 2011

Ver calor

Pensé que era distinto, de iluso, de querer creer,
soy de esos que en la calle le dicen "pobrecito".
Escuché y me quedé en silencio, esperandote,
sabiendo que nunca nadie llegaría por mí.

¿Encontraste ese amor que estás buscando?
Sin dudas que alguna verdad un poco asusta.
Nadie considera lo que tiene, hasta perderlo,
y ya es tarde, no lo ves, se fue con él...

Si yo hoy no molesto a nadie, y nadie me deja ser,
podrá ser algún día todo un poco más azul.
Ver a través de la luz y sentir tu calor, ver calor.

No se ve mal reclamar un poco, y esperar devolución,
de algo que hace bien al prójimo y que a cambio da nada.
Solo que esta vez, para ver el calor que sale de mí,
necesitas paciencia y ganas de ver un poco más allá.

¿Quién muere en tantas escaleras hoy?
Si de tanto subir, uno sufre sofocación.
Poder ver la luz de mis ojos, iluminar un rincón,
olvidado entre retazos de carbón, incendiados de pasión.
Te cuento que de instrucciones ya no sé, no las entiendo,
los paso a paso son para fracasados y ahora todo está mezclado.


18 de marzo de 2011

Llorando a Primavera



(Damas y caballeros, escuchenme!
Serán partícipes de una nueva declaración;
de melancolía, naufragio y sueños.
Memorias, recuerdos y pensamientos,
que algún día sabrán entender,
creo que las cosas fueron así).


Porque de las fechas que uno se quiere olvidar,
se acuerda siempre tan fácilmente.
Porque la ira nos acomoda en fila en un rincón,
imposibilitados esta vez de llorar.

Y no sentir felicidad por ciertas emociones,
de reencuentros, de extraños salvamentos.
Morir en el infinito de sicóticos recuerdos,
de supuestos futuros que nunca fueron.

Ya han pasado varios veranos,
y Primavera aún no ha llegado.
¿Estaré siempre esperando?
Castigo de la madre naturaleza.

Hace días que ya no salgo,
a la vereda, a ver el brillo de sol.
Y todo este mundo ha enloquecido,
bajando por pendientes sinuosas.
La vida es hoy, dijo y murió al costado,
tras un disparo en sus sueños.

Primavera, dónde estás?
Espero que algún día regreses,
para dejar de llorarte y volverte a abrazar.
Se que en algún lado estás,
recordando aquel extraño funeral.



6 de marzo de 2011

Cosas por hacer



Oh, en las nubes hace calor, y tu no quieres visitar.

Es ridículo estar en contra de tus propios deseos.
Ya déjalo cortar sus venas para ser libre de este mal.
Querrá saltar, no intentes nada, que el sabe qué hacer.
Olía cada centímetro del lugar, donde alguien había resistido.
Todas las fragancias de aquellos animales bañados en sudor,
de trenes que aplastaban los sueños de niños dormidos.
Sigue, pero la ciudad... sigue,
pero la ciudad aún está lejos.
Nena, vamos que aún estamos lejos
y hay cosas por hacer. Si,
cosas por hacer, las hay.
Es hora de elegir, ni la lluvia ni los trenes
sabrán esta vez qué hay tras de mí.
Veo los cielos a través del cristal y no comprendo,
qué tan dificil será llegar a algún destino premeditado.
Podría comenzar todo de nuevo, y eligiría distinto,
aquí me encuentro, decidiendo cuál será mi camino.
Acá, donde vayas,
siempre habrá sol.
Y la calma, de la sirena,
a la sombra, abrumada. 


Diablos del revés


¿Alguna vez has oído hablar de los diablos del revés,
que se encuentran en cada zumbar de nuestro corazón?
Lo han cruzado y le entregaron todo lo que tenían,
sin quedarse siquiera una pobre y destrozada alma.

Querían pintar grandes galpones que se destruyeron,
el tiempo condenó cada confusión, cada sabor amargo.
Y si todo lo que hemos vivido, en un pestañear se hunde,
en los enjambres de una olvidada despedida de verano.

Hoy candelabros caen desde el cielo,
destruyendo todo a su paso, sus luces,
difusas ante tanta oscuridad radiante hoy.

Dime, ¿acaso nunca has visto a los extravagantes nocturnos?,
aquellas pesadillas se apoderaron cada vez más de tus sueños.
Hoy te encuentras sola, en tu propio pensamiento, de acero,
que se ablanda de solo pensar en que te habías equivocado.