A oscuras, en mi habitación,
logro divisar viejas figuras.
Antiguas simbologías de una tradición,
perdida… entre nubes de humo de algodón.
Qué es la libertad me pregunté,
si estar aquí encerrado no me deja ver.
El viento de mi alma, con un soplido,
me muestra un triste residuo de esta canción.
Esta carga pesa cada vez más,
y me acompañará unos cuantos años.
El suplicio es tan cierto, lleno de ilusión,
es lo poco que queda en mi basta mansión.
En la oscuridad, ella siempre estará,
conmigo hasta que mi corazón se detenga.
Veo la gente que va por las calles,
la luz les permite ver…
Tanta miseria y no se detienen,
a tratar de entender…
Que fueron parte de la misma traición.
Los pueblos de antaño,
dijeron que esto pasaría.
Los cuerpos, vencidos, ya no se extrañan.
La sangre esta, que hoy… es mi nación,
derramada bajo mis pies,
donde hoy… está mi nación.
Viejas figuras conocidas en mis antiguos manuales,
que hoy llegan a mis sucias manos por error.
Los chicos del presente nunca entenderán,
porque les mienten… y tanta miseria…
Solo es obra de Dios.
logro divisar viejas figuras.
Antiguas simbologías de una tradición,
perdida… entre nubes de humo de algodón.
Qué es la libertad me pregunté,
si estar aquí encerrado no me deja ver.
El viento de mi alma, con un soplido,
me muestra un triste residuo de esta canción.
Esta carga pesa cada vez más,
y me acompañará unos cuantos años.
El suplicio es tan cierto, lleno de ilusión,
es lo poco que queda en mi basta mansión.
En la oscuridad, ella siempre estará,
conmigo hasta que mi corazón se detenga.
Veo la gente que va por las calles,
la luz les permite ver…
Tanta miseria y no se detienen,
a tratar de entender…
Que fueron parte de la misma traición.
Los pueblos de antaño,
dijeron que esto pasaría.
Los cuerpos, vencidos, ya no se extrañan.
La sangre esta, que hoy… es mi nación,
derramada bajo mis pies,
donde hoy… está mi nación.
Viejas figuras conocidas en mis antiguos manuales,
que hoy llegan a mis sucias manos por error.
Los chicos del presente nunca entenderán,
porque les mienten… y tanta miseria…
Solo es obra de Dios.
