4 de marzo de 2010

Ella ya no tiene la sonrisa de la decepción

 

Las consecuencias de tanto evitarme,
fueron lo que menos hubieses querido.
El olvido, el lamento y tanta tristeza,
sin querer fue todo esto lo que encontraste.

Salvo aquí, la derrota para mí no fue una opción,
es que, para poder vivir, tendría que volver a intentar.

Olvidar poco a poco todo lo que fuimos,
lo que alguna vez soñamos ser, lo que hoy no es.
Y no será, a menos que cambies tu forma de ser,
pero ya es tarde… nena, has perdido tu oportunidad.

Salvo aquí, la derrota para mí no fue una opción,
es que, para poder existir, tendría que volver a vivir.

Ahora es tiempo de aprender, que no se debe volver,
las cosas han quedado claras, al menos en mí.
No creo que te vuelva a acompañar hasta tu morada,
prefiero quedarme quieto aquí que sentirme mal otra vez…
atraído por la tentación.