26 de octubre de 2009

Aquello que una vez no fui

Recuerdo, de pequeño, cuando mi padre
me dijo que iba a ser un héroe.
Y yo escapaba con mi fantasía, de no ser uno más,
de ser alguien especial, en otro cuerpo, en otro lugar.

Temía a mis intoxicados amigos, que vivían sin ilusión,
que estaban como dormidos frente a mí.
Y los días pasaban, yo sin mi capa, dormía... en un rincón.
Los días pasaban, yo seguía así, sin nada por ganar.

Hoy me enfrento a mi nueva edad, que descubro... nada más.
Solo me defiendo de las amenazas de la tormenta que está al llegar.
Y nosotros seguimos operando desde la torre de control,
y miramos a mi pasado burlándonos de su tonta esperanza.

25 de octubre de 2009

Arde

En una fosa los dos descansaremos,
hasta que los retazos de la eternidad desaparezcan.
Y las promesas que alguna vez nos hicimos,
fueron aquellas que a veces hicieron que gritemos.

Nunca confié en tus palabras,
fueron tan bellas que no creía.
Purificas mi espíritu con tu esencia,
la certeza de tus promesas.

No he consentido todavía a este mundo,
que tan lejos lo veo, que no lo encuentro.
Y los rios se volvieron aún más turbios,
nuestras palabras murieron en la misma tumba.

Volver a mi infancia y recorrer las calles de piedra,
el barro y la lluvia acompañaron mi aventura.
No he descubierto en tí esa inmensa fantasía,
que en mis huesos quedó marcada para siempre

Los licores en mi adolecencia me enseñaron a ver,
que es lo que tengo que elegir y qué debo olvidar.
La garganta tantas veces pidió piedad,
otras tantas no supo qué hacer, no pudo hacer.

Y hoy arde mi pasado, necesita revivir,
necesita volver a ser feliz.
Estar contento por el solo hecho de olvidar,
de volver a ser lo que siempre fue.

Arde pero no se quema, las manos en fuego,
los retazos del papel me indican quién fuí.
Cómo escribí aquella vez sobre tí,
cómo hoy me atrevo a dejarte ir.

19 de octubre de 2009

Del otro lado


Con un simple pensamiento,
este dolor que siento, lo pienso,
lo siento y sigo muriendo de a poco.
No me importa saber qué soy.

En este mundo de equilibristas,
que caen y tropiezan al borde del precipicio.
Vivir igual, en soledad, sin ilusión,
estoy siempre del otro lado.

Cada vez que caigo de la cuerda,
abundan los aplausos y los bravos.
Te repito, me repito, aquello que perdí,
en la intimidad de una noche de invierno.

Volcar el sufrimiento, odiar la vida,
querer algo que nunca alcanzaré.
Me odio tanto, quiero... pero no llego,
esta cicatriz empieza otra vez a sangrar.

Volver a vivir al sur, donde mi vida era bella,
donde fui feliz tantos años, respirando el aire de los campos.
El viento amainando entre las copas de los árboles,
que revoloteaban como cual mariposa en primavera.

Así iba mi alma, como las mariposas, buscando encontrar,
aquello que ya nunca la volvería a hacer feliz.
Y las desilusiones que encuentro en cada canción,
en cada rincón olvidado de mi regreso.

13 de octubre de 2009

De accidentes y confesiones extrañas

Hacía falta volver a aquél enero,
a buscar una explicación a lo que no sucedió.
Tardé en llegar algunos años, otros en regresar,
encontrarnos abrazados a la salida del sol.

No me reconocí al verme ahí junto a ti,
ese verano fue una serie de hechos extraños.
De accidentes y confesiones alucinantes,
y puedo hablar, y decir que el cielo se ha equivocado.

Me casaré contigo en otra vida,
esperaré la cantidad de veces que sea necesario.
Será por vocación, será porque la vida pasada no volverá,
quizás una maldición no me deja olvidar.

Se me hace imposible arrancarte de mi recuerdo,
aún más difícil cuando veo esa sonrisa hermosa.
Y no quiero hablarte, por miedo a echarlo a perder,
quiero verte y oírte en mi memoria,
como aquellos días que solo éramos nada.

Vivo igual, así sin ti, y pensé que te había olvidado,
pero tus ojos volvieron a mi vida de forma inocente.
Como aquél día que pasamos a la eternidad,
aquella noche que nos esclavizamos a la arrogancia de la ilusión.

Avanza


Avanza, el aire sobre tu pueblo.
Avanza, te arrastra y no te deja respirar.
Se llenó de extranjeros, que avanzan sobre tus recursos.
Avanzan y no van a parar hasta exiliarte.

Este vaso es solo espuma,
dí que tengo razón, que el cóctel nos dejó.

Creo que todo está perdido,
la vida misma todavía gira.
Todo esto es un castigo,
y avanzan las ideas que quedan.

No, nadie nos dijo cómo venía la mano,
me siento yo solo a recordar otros momentos,
cuando las penas eran solo un juego sin gracia.
donde lo ganado era lo que nunca había arriesgado.

Y es la misma espuma, que ahora cae del vaso,
que abandona su exquisito lugar.

Las noticias de hoy son las mismas que ayer,
igual de malas, tan tristes y perdidas.
Pienso si lo que vendrá será igual,
o quizás, alguien me dijo, un poco peor.

Si solo pudieramos avanzar, sin ver lo que vamos dejando atrás, sin quedarnos detenidos en los errores, en aquellas situaciones que nos atemorizan, si pudieramos Avanzar hacia el punto de inflexión, donde reflexionamos acerca de cada uno de los buenos momentos compartidos con amigos, con la familia o, quizás, en una simple soledad, en la que nos conectamos con nuestro corazón y el mismo mundo que está pidiendo piedad.

5 de octubre de 2009

Paciencia

Ser el primero en obsesionarse,
buscar lo encontrado y seguir.
Esta noche es solo satisfacción,
solo pensar en nada, así quiero estar.

Esperar, solo esperar, que lo encontrado,
ésta vez me sirva de algo y no sea solo un montón más.
Oh! quiero recordar que no todo está perdido,
me quedan aún tus sombras, que viven en mí.

Quiero abanicar los vientos,
que hagan flamear tus banderas.
Esta noche, en mi sola presencia,
te verás sorprendida por mi luminosidad.

He visto morir a los caballos de tus campos,
he visto secarse las hojas de todos tus árboles.
Solo no he visto que se llenara de agua tu lago,
solo no he visto que me hayas dicho, alguna vez, una verdad.

Disparar contra toda adversidad,
tu grito me alienta a seguir.
A esperar por lo encontrado,
porque por fin encuentre luz en él.

Esperar, solo esperar, que lo encontrado,
ésta vez me sirva de algo y no sea solo un montón más.

De qué me sirve la paciencia,
si es primavera y estoy encerrado.
No puedo ver siquiera florecer una luz,
las velas se extinguieron y solo hoy me queda morir.

Oh! quiero recordar que no todo está perdido,
me quedan aún tus sombras, que viven en mí.

Algún extraño lugar

De un zarpazo dar la vuelta y verte llorar,
Resbalar siempre en las mismas notas.
Me extrañas y yo a tí también,
pronto volveré, recorreré tus calles sin un destino.

Y es la casualidad, ¿o quizás el destino?
¿Que me trajo hasta tí? Será la vida, será tu aire.
Aquél auto rojo en el que me llevaste a vagar,
recorrerá tus calles una vez más, en soledad.

Dónde están las calles que ayer recorrí,
estoy aquí y no las puedo encontrar, ¿dónde están?
Otra vez, me pongo a llorar, y sigo sin ser feliz.
Pero, acaso, alguien me dijo alguna vez qué era la felicidad.

Casualidad o destino, me siento perseguido.
Quieran o no, lograré mi suplicio.

Rumbo a ningún lugar, dentro de tí,
siempre pertenecí a ese lugar.
Es el perro ingenuo que busca libertad,
el que huele cada resto de basura.

Prometo volver y extinguir a cada uno de ellos,
que no conocieron éste hermoso lugar.
En el cual nací y al que aprendí a querer,
es mi lugar, donde siempre voy a desear morir.

Casualidad o destino, me siento perseguido.
Quieras o no, lograré mi cometido.

4 de octubre de 2009

Alucinar


Se durmieron sobre mí los bosques de Monzón,
los Lagos del Serrano quedaron ocultos bajo mis pies.
Se inundaron en lágrimas, me veo triste otra vez,
y ahí estás, queriéndome despertar, ahí estás... una vez más.

En cada tierra, en cada pueblo, cada aldea, cada ciudad,
al pasar dejaré escrito sobre una piedra que te amé.
Y está tan perdida la libertad, que no la puedo encontrar,
la busco tanto, en cada lugar, en los rincones más lejanos.

Lo que queda afuera de mi corazón,
aquello que quiero olvidar.
Lo que guardo para siempre dentro de mí,
lo que me enseñó a amar.

A mi no me divierte que no estés en mí,
no creo que tampoco le diviera a mi Señor.
Yo solo sé que aquello que una vez te dí,
hoy lo olvidaste, y eres feliz, fuera de mí.

Acá me ves, hundido en soledad, empecé a creer,
que la iglesia, el señor y jesucristo son mi salvación.
Dejé, olvidé, qué era creerte, nunca lo supe ser,
ese ser que cree en alguien que le miente siempre.

Y cómo creer en algo que nunca pude ver,
cómo creer que me quieres si nunca me has llorado.
Solo sigo, sin tí, en este rincon, donde abunda soledad,
donde la libertad nunca está y donde yo.

Díme... qué voy a hacer yo solo aquí,
que no tengo más nada por lo que seguir.
Quiero una vez, poder dormir en un colchón,
lleno de penas, de antojos y de desamor.
Lleno de putas baratas, que me acompañan,
y eso que a veces pienso, que era feliz contigo.