
Hoy, al despertar, observé tus ojos frente a mí.
Jadeante tu sonrisa se apoderó de mí ser.
Queriendo ser nuevamente un extraño en mi mundo,
Queriendo devorar toda mi piel y quedarme desnudo.
Mientras mis nervios traicionan mi querer,
Tú te acercas a mi boca y respiras junto a mí.
Esta noche fue la que hemos compartido el amor,
Fue la noche que nunca olvidaré.
La mariposa una vez más se quiso escapar,
Volando hacia el más allá, enredada entre los árboles,
Buscando el cielo, el color azul, el sol de tus ojos.
Necesito descansar.
Y ahora que duermes, sé que estoy ahí presente,
En tus sueños, pertenezco una vez más a ellos.
Veo tus ojos y tu mirada es tan inalcanzable,
Estás hundida en el más profundo y placentero sueño.
Nos revolcamos una vez más entre las sedas,
Las arañas nos permitieron gozar una vez más.
Las aves y los santos augurios del goce.
Los esclavos corruptos y la santa imaginación.
Necesito descansar.