30 de enero de 2009

Corazón de piedra

Las partidas son, esos dolores dulces,
Eso, siempre y cuando, sea que volverá.
Dentro de esta jaula, no quieres salir,
Tú la creaste, tus miedos la crearon.

Y cuando este cuento acabe, verás una vez más,
Que por tanto esperar, las cosas se van.
Nunca me quisiste escuchar, ahora me tocó partir,
Y dejarte ser, ser lo que quieras ser, solo sé.

Como una piedra al borde de un río,
Te dejas tocar por todo, y te quedas quieto.
Nada te mueve, ni si quiera tu corazón.

Cuando tienes algo entre tus manos no lo sabes apreciar,
Cuando piensas que se va a caer, lo agarras más fuerte.
Cuando se va, y te deja, lo extrañas, te largas a llorar.
Cuando ya no lo tienes, te das cuenta cuánto lo amabas.

Tu corazón de piedra ya no puede llorar,
Al borde del abismo, su exterior bien húmedo.
Por dentro, cerca del sol, emana calor.
Tu corazón de piedra, ya no es lo que era.

Se alejó de sus amigos, se alejó de su familia,
Tu corazón ya no te pertenece,
Se fue en busca de una verdad.
Te dejó tirado, al borde de este abismo.