30 de octubre de 2008

Cruzarte en tantos caminos

El círculo vicioso que hoy nos envuelve,
Esta dispuesto a matarnos lo antes posible,
Usarnos y descartarnos, llevarnos a morir.

Si pudiera contagiar, con unas palabras,
Al mundo de amor y paz,
Quizás una vida plena de luz nos quedara por vivir.
Y subir al cielo, en busca de libertad.

Los escalones al cielo son cada vez más altos,
Y nos cuesta más y más poder alcanzar,
Lo que tanto añoramos,
Lo que nunca dejamos de soñar.

Este camino de huellas borradas,
Seguir a la nada, solo al sentir.
Marcar nuevos caminos.

Pero todo no se queda en el olvido,
Nos marca para siempre un nuevo momento.
Al volver la vista atrás, vemos un largo sendero,
Caminos, viajes de traidores y aliados.

Este camino de huellas encontradas,
Seguir a la vida y al sentir.
Marcar nuevos viajes y resistir.

29 de octubre de 2008

La historia de las cosas





Para entender un poco más de consumo, medio ambiente, y la contaminación del medio ambiente y del consumo. Les recomiendo ver este video que dura aproximadamente 20 minutos en total, dividido en tres partes. Saquen sus propias conclusiones.

Parte 1
Parte 2
Parte 3

27 de octubre de 2008

Desaparecer

Zarpar hacia el mar día tras día,
encontrarte en una isla desierta y abrazarte.
El cielo, teñido de rojo, que no deja de mirarnos,
somos cómplices de una mentira y nos han descubierto.

Solo en ese momento permanezco encendido,
en dónde tus manos se aferran a las mías,
la sal de este mar no nos abandonará.

Y mis alas que piden a gritos volar,
ir más allá, bajar ese cielo y entregártelo.
Guardar en mí tu dolor y desaparecer.
Desaparecer en mis sueños, jamás te olvidaré.
Desaparecer en el aire, esa sonrisa…

Antaño me cría olvidado, hasta que fuiste parte de mí,
y ahora estás tan lejos tratando de olvidarme,
yo no lo quiero… no sé por qué piensas así.
Por los gratos momentos que hemos compartido,
solo me queda decirte gracias y nos volveremos a ver.

24 de octubre de 2008

Una nueva chance


Es hora de elegir, de sentarse y pensar.
Como el monito que se subió al arbolito,
Se acercó al más arriba y la rama empezó a ceder,
Llegó a tocar el piso con sus pies y de repente,
Sin escalas, se fue volando como nunca lo imaginó.
Y es el momento que hay que decidir,
Dejar al corazón elegir, ir a dónde quiera él.
Las nubes, lentas sin viento que van hacia el oeste,
En busca de una verdad, en busca de lluvia.

Otra vez el monito metió la mano en la lata,
Se equivocó una vez más, no supo pensar.
Al ver otro arbolito no se quiso acercar,
Era otra vez la misma vieja historia, no se acercó.

De los errores se aprende y se mata,
Y si ya no puede ir peor, queda una nueva chance.
El viento sopla, acercó a esas nubes,
Y la vela de este bote se empieza a inflar.

Vencido, el monito sin miedo transita el camino,
Buscando nuevas alturas, nuevos arbolitos a los que subir.
Y ya no puede ir peor, por eso el monito hace el último esfuerzo,
Luego de tantos suspiros y fracasos, el monito sigue su viaje.

20 de octubre de 2008

Vuelve a casa

Antes que nada,
Te pido disculpas por haberte pedido que te vayas.
Lo hice sin pensar,
Fue un impulso de este tonto corazón.

Ahora tengo prisa,
Quiero tenerte nuevamente acá.
No quiero verte llorar,
Siempre fuiste parte de mí y dónde estas?

Solo de ti necesito
Que pueda contar contigo.
De que estés conmigo,
Sentada a mi lado secando mis lágrimas.

Dímelo de una vez;
“acaso no me extrañas tanto más que yo a ti”.
Ya sabes mi respuesta:
“si, te necesito urgente junto a mí”

17 de octubre de 2008

Adiós amigo


Cuando la conciencia se vuelve un ser tan extraño, capas de amenazarnos a nosotros mismos de los peores desagradecidos y mal nacidos que alguna vez nos acecharon, es cuando a veces pensamos en los momentos que quedaron pisados por un pisapapeles en un antiguo escritorio, lejano a nuestros bolígrafos y escondidos a nuestros pensamientos.

Pero esta parte de uno hace que todo eso se venga de golpe al presente, y nos vomite frente a nosotros aquellos que pensamos que habíamos olvidado, los recuerdos de un pasado de neblinas, de escurridizas alegorías y las serpientes del engreimiento. Como zarpar en un barco sin capitán, a la deriva, en busca de una isla desierta donde alojar nuestras penas, pero antes de llorarlas, escribirlas en una hoja de papel, abandonada y amarillenta de tantos años huyendo como lo hice yo esta vez.

Antaño creía que era tristeza, pero hoy, por fin me doy cuenta, que son nuevas puertas las que se abren, la confianza arrojada al aire y la alegría de pensar en lo que, quizás, vendrá. Los años y la experiencia, pero los años no marcan la experiencia, la calle y las veredas rotas en las esquinas por las que tantas veces crucé.

Y es hoy, que espero bajo este cielo gris, que amanezca un nuevo sol que me de cariño y sentido, que me ubique en la vida, quizás no estés conmigo, amigo, pero quizás puedas guiarme desde alguna estrella, tan radiante. Como el sol, como lo que se esconde cobarde detrás de las nubes, tormentas y los rallos de nuestras pasiones y aventuras recorriendo siempre el mismo camino.

Amigo, eres tu el que está sentado allí en la estación, esperando el próximo tren hacia la verdad, hacia el otro mundo, al que te evitó durante tantos años, que triste los pasajeros que viajan arrepentidos de haber subido. Pero no hay vuelta atrás, ya te vas a subir e iras con ellos al nuevo mundo, o en su defecto, al mismo mundo, pero con una distinta mascara, o sin mascara.

Como contar un cuento a un niño, en una plaza, bajo un árbol de otoño, no te presta atención, solo juega y hace barullo rompiendo las hojas caídas y arrepentidas, que abandonaron su nido y quisieron ser más y no pudieron, cayeron y no volverán a subir. Se extinguirán, poco a poco, entre sus compañeras revolucionarias que creyeron en un mundo distinto, en un lugar quizás un poco más cálido.

Y yo aquí, sentado, observando detenidamente cómo reaccionas. Amigo, no te olvides que yo te observé partir, me despedí de ti con el más sincero saludo. Te has equivocado, o al menos eso es lo que dicen los que no te querían. Siempre tuviste la razón, siempre quisiste lo mejor para todos, en tu sonrisa, bañada de tantas alegrías, de tantos caminos compartidos, de tanta felicidad. Ahora te vas, lleno, amigo…

14 de octubre de 2008

Cuestionar

Las cenizas de los pecados hacen la salvación, y lo que queda de mí te lo concedo por el resto de tus días a ti, parecido como hizo algún día ese benevolente asesino que quisiste. Pero las cenizas se esparcieron con los fuertes vientos, y aún quedan guardadas en mi corazón algunas que no pudiste ver.

He perdido demasiada atención en ti y solo te quería observar, lentamente como es la vida de un pobre que nada tiene que perder, que sin pensar, genera las revueltas que pueden derrocar hasta el más fuerte poder.

Encadenado, viendo las sombras de una falsa realidad, que los que pudieron salir te quisieron enseñar y no los dejaste, prefieres quedarte en tu ignorancia y ser feliz así con tan poco, y no ver y cuestionar la verdad absoluta.

13 de octubre de 2008

Tiempo


En estas condiciones de tristeza,
no es fácil hablar de desamores.
Pero cuando una oportunidad se presenta,
hay que pegar el pasaje y salir de viaje.

Lo que pasa entre el fuego más ardiente,
y tú que estas a espaldas de lo incandescente,
pasan los objetos que te pueden decir la verdad,
pero solo puedes ver las sombras que ellas producen.
La alegoría de las cavernas, como bien dijo el pensador.

Y es ese dolor, el que perece en vez de nacer,
del mismo modo, de un momento a otro, se va.
Se ve que no supiste entender, que las lágrimas,
al final, después de todo, se secan, y eso…
Que el tiempo no es un doctor.


Mañana no estaré curado, ni pasado ni nunca,
dejas una huella aquí, en el medio de mi corazón,
pero el viaje es hoy, y no creo que haya pasaje de vuelta.
La vida continúa de un día a otro, y vos me lo enseñaste.
Pero cometí el error de esperarte, tantas veces, ¿para qué?

Cuando sea mayor te recordaré,
como el ángel que alguna vez,
me supo entretener en los juegos de los niños,
en la rayuela y en la vida diaria frente a las penas.
Te recordaré como siempre quisiste que lo hiciera.

Ahora, que el tiempo ya nos marcó,
y nunca nos volvimos a cruzar,
sé que si me das un poco de tu tiempo,
puedo darte nuevas explicaciones más certeras.

12 de octubre de 2008

No verás jamás la luz del sol


Ocultado en tu propia sombra,
confundís las celdas de la paz.
Ni siquiera quieres salir a respirar,
aire de altas colinas que cada vez más bajo están.
Ni verás jamás la luz del sol,
con tus ojos apagados y tapados.
Ni respirarás jamás los aires de la pobreza,
porque esos no están a tu disposición.
Y tocarás las canciones que están a la moda,
porque no sabes hacer otra cosa.
Tu moda, la de toda una generación,
que pronto será perdida en el olvido.
Nada de rencor ni de odio, solo el olvido.

Perdidos en la mente, lejano a la conciencia,
la memoria se retracta y retarda la reacción.
No quiere salir a respirar ni a ver la bonita creación.
La divinidad a lo oculto, el culto a lo que inventarás.

Solo parece que este infierno no es para vos,
estás quedando afuera de tu propia invención.
No te dejan quedarte, lo inventas y te echan,
tienes los planos originales y sabes cómo salir,
por eso no sirves, nadie debe escapar.

Jamás siquiera verás la luz del sol,
florecer en el horizonte,
en un auge de elevación y psicosis.

10 de octubre de 2008

Lo Acertado


Floreciste reclamando un favor,
me encontraste y te chocaste con mi voluntad.
No te di importancia, antaño ya me creía,
anciano en otros destinos, pero ahora…
No te conozco,
pero siento que te necesito,
mas de lo que vos crees.

Y es así, que quiero ser parte de ti,
ocultarme entre tus cosas,
esas ocultas que no quieres iluminar,
que tienes guardadas sin llorar.

Necesito que me hagas un lugar,
en el rincón más recóndito de tu corazón.
Necesito dormir ahí, al menos una noche nena.
Dame una noche
y te demostraré que tu también me necesitas.

Siento por momentos, tantos años de ausencia,
se me retuerce el alma, y pienso…
Cómo puede ser que pasé tantas vidas sin vos,
estás ahí nena, te encontré, lo que buscaba…

Arráncame la máscara y descúbreme.
Desnudemos nuestras almas y hablemos,
dejemos que nuestros corazones, manejen la situación.
Eres lo que buscaba, y te encontré.

Aún no lo puedo creer, pero… estás muy cerca,
de ser ese ser tan extraño que esperaba.
Eres lo que buscaba, y no lo puedes creer.
En la oscuridad, tan abierta… mi alma.

Encontré en tus palabras algo a lo que serle fiel,
encontré en tu mirada, que no conozco, una verdad.

Quizás me equivoque, pero… no lo sé.
Tendría que caminar ese sendero para aprender,
como te dije una vez… los errores nos cambian la vida.
Sufrí muchos errores y al terminar con uno apareciste vos,
quizás seas un nuevo error, quizás… seas lo acertado.