
Todas las noches ella está apoyada a la barra,
Observando si alguien necesita de sus quehaceres.
Apretando fuerte la quijada muerde maníes,
Y los mezcla con una bebida sin etiqueta.
Y entre los borrones de las servilletas,
Se acerca a ver en que andas metido.
Observando si alguien necesita de sus quehaceres.
Apretando fuerte la quijada muerde maníes,
Y los mezcla con una bebida sin etiqueta.
Y entre los borrones de las servilletas,
Se acerca a ver en que andas metido.
Tinta que pinta la mesa donde te sientas,
A tomar una dosis de calma interna.
Y es que ella vive de otras historias,
Por eso es mesera de algún bar.
En las celdas de un callejón se encierran,
Y sacan a la luz los papeles que en la mesa estuvieron.
Entre caricias caen vasos vacíos,
Y se llenan con amor de una mesera.
Y es que ella vive de tu historia,
Por eso es mesera en algún bar.
Una llamada deja besos en el celular,
Y promesas que nunca se cumplirán.
Por qué no volver una vez más a este bar,
Donde la mesera te hace una historia.
A tomar una dosis de calma interna.
Y es que ella vive de otras historias,
Por eso es mesera de algún bar.
En las celdas de un callejón se encierran,
Y sacan a la luz los papeles que en la mesa estuvieron.
Entre caricias caen vasos vacíos,
Y se llenan con amor de una mesera.
Y es que ella vive de tu historia,
Por eso es mesera en algún bar.
Una llamada deja besos en el celular,
Y promesas que nunca se cumplirán.
Por qué no volver una vez más a este bar,
Donde la mesera te hace una historia.
Una historia de meseras que imaginan cosas,
Y viven de tu historia, cada noche, una nueva historia.
Y viven de tu historia, cada noche, una nueva historia.