12 de abril de 2008

Caja de los truenos


La caja de los truenos se presentó,
No te dejó dormir, sin poder salir.
Enredado en estas redes del día de hoy.
No queda más que sonreír ante tan pesado dolor.

Este corazón que quedó afuera,
En silencio, entre manos mojadas por lágrimas,
Reclamando lo que le pertenecía.
Necesitaba un cuerpo donde vivir.

Es un daño, otro daño y otro daño más,
Corriendo a oscuras por un estrecho sin fin.
Buscando salidas de este trueno,
Oyendo aturdidoras melodías de amor.

Y todo sigue girando dentro de esta caja,
Entre truenos y lunas, nada claro podrás ver.

Ayer me tocó abrir mi caja, y por fin,
Dejé escapar todos los truenos que venía guardando de más.
Anoche nadie pudo dormir, porque no hubo oscuridad.
Anoche se desató la caja de los truenos, y nadie pudo evitar oírla.
Nadie escapó a los estruendos ni al desorden.