Desde mi lugar, no voy a elaborar hipótesis ni sacar conclusiones (vengo repitiendo ésta frase una y otra vez en, por lo menos, las últimas tres o cuatro semanas) de lo que sucedió el pasado sábado 24 de Enero en Villa Rumipal y días subsiguientes.
Ya con eso respondo a la pregunta; no lo sé. A su vez, al oír las versiones de allegados y supuestos testigos del hecho, todo parecería inclinarse hacia un lado, aunque insisto en que hay que ser muy cautos, más que nada por la responsabilidad que lleva hablar sin escrúpulos en las redes sociales, divulgando información que no corresponde, y dando cosas por hechas que no son tal.
Ismael era un rengo más, como yo, como cualquiera de mis amigos que estuvieron allá, o como cualquiera de los más de 50 mil que fueron al show en Córdoba. Tal vez su apariencia no era acorde a las que suelen generar conmoción a través de los medios, llegando a ser solo un "joven muerto al ir a ver a La ReNGa". Si, era eso... era un joven. (Se puede reflexionar en otro momento el rol de los medios de comunicación, como siempre)
Esto no tiene que volver a pasar, porque no tiene que ser socialmente aceptable que un muchacho vaya a un recital de rock, ahorrándose manguito por manguito para sacar una entrada y un pasaje de colectivo, para ir a ver a la banda que ama, que lo hace feliz, que le llena el alma y el espíritu, que lo hace sentir en libertad... y no solo no verla, sino directamente no regresar a ver a su familia.
Soy sincero, el público rengo (y el público rockero, el rockero de en serio, en general) tiene sus cositas, sin dudas que es así, y la verdad que ¿debe cambiarlas? Pero creo que son muchísimas más las cosas buenas que tiene esta familia gigante nomade que sigue las rutas en busca de libertad, que las cosas malas. Hay una frase muy vieja, y muy cierta: "pelotudos hay en todos lados" (ya con solo ver al infeliz que encendió la bengala el 24/01), no por eso vamos a crucificar a todo el público rockero.
Me estoy yendo por las ramas, solo pido que se sepa pronto qué fue lo que sucedió con Ismael... nada más, todos nos merecemos saberlo, para saber frente a qué estamos parados, y a qué nos enfrentamos en cada cacheo de un recital en la provincia de Córdoba.
Solo eso; #JusticiaxIsmael
Ya con eso respondo a la pregunta; no lo sé. A su vez, al oír las versiones de allegados y supuestos testigos del hecho, todo parecería inclinarse hacia un lado, aunque insisto en que hay que ser muy cautos, más que nada por la responsabilidad que lleva hablar sin escrúpulos en las redes sociales, divulgando información que no corresponde, y dando cosas por hechas que no son tal.
Ismael era un rengo más, como yo, como cualquiera de mis amigos que estuvieron allá, o como cualquiera de los más de 50 mil que fueron al show en Córdoba. Tal vez su apariencia no era acorde a las que suelen generar conmoción a través de los medios, llegando a ser solo un "joven muerto al ir a ver a La ReNGa". Si, era eso... era un joven. (Se puede reflexionar en otro momento el rol de los medios de comunicación, como siempre)
Esto no tiene que volver a pasar, porque no tiene que ser socialmente aceptable que un muchacho vaya a un recital de rock, ahorrándose manguito por manguito para sacar una entrada y un pasaje de colectivo, para ir a ver a la banda que ama, que lo hace feliz, que le llena el alma y el espíritu, que lo hace sentir en libertad... y no solo no verla, sino directamente no regresar a ver a su familia.
Soy sincero, el público rengo (y el público rockero, el rockero de en serio, en general) tiene sus cositas, sin dudas que es así, y la verdad que ¿debe cambiarlas? Pero creo que son muchísimas más las cosas buenas que tiene esta familia gigante nomade que sigue las rutas en busca de libertad, que las cosas malas. Hay una frase muy vieja, y muy cierta: "pelotudos hay en todos lados" (ya con solo ver al infeliz que encendió la bengala el 24/01), no por eso vamos a crucificar a todo el público rockero.
Me estoy yendo por las ramas, solo pido que se sepa pronto qué fue lo que sucedió con Ismael... nada más, todos nos merecemos saberlo, para saber frente a qué estamos parados, y a qué nos enfrentamos en cada cacheo de un recital en la provincia de Córdoba.
Solo eso; #JusticiaxIsmael
... y no se obtiene con riqueza, ni con poder, ni aún siendo capaz.
esos no tienen risa y se divierten, amargando nuestro carnaval. ♪