Lo que voy a decir, tal vez caiga mal a algunas personas, tal vez no sea la dirección correcta de la opinión, pero es lo que pienso, y en parte siempre critico.
Ayer leí en una publicación de una amiga de Facebook (la cual comparto); esta familia estuvo esperando más de un año la salida de un nuevo disco, para luego seguir las rutas de La Renga en busca de felicidad, de alegría, de libertad. Un año largo, en donde cada uno de nosotros sabía que nos faltaba algo, nos faltaba esa fiesta, ese banquete que nos llene el alma.
Llegó el día, salió un disco que no solo es un disco más, sino que es un gran disco, y que con más motivos nos invitaba a girar, a salir a las rutas, a disfrutar de esos banquetes que son fiestas únicas.
Más de un año esperando, llegó el momento del a presentación. El viaje, los kilómetros de ruta recorridos junto a amigos, junto a la familia. Todos lo disfrutamos, sin saber qué estaba pasando vayas afuera. Fuimos, volvimos, nos reencontramos con nuestras familias... pero no, no para todos fue así. Uno no volvió.
Hasta acá todos pensaremos igual o muy parecido. Lo que es difícil de consensuar, es la búsqueda de responsables (porque culpables creo que no es la palabra, ya que a esos los juzgará la justicia, no?). Somos una familia, casi todos nos portamos como tal... pero hay algunos, que por vivos o por creerse "porongas", llegan a la entrada del predio donde se da cita, sin la correspondiente entrada... no son uno, no son diez... soy muchos más. Esos muchos más, son los que suelen causar disturbios en los ingresos. Esos, mezclados con aquellos que alegremente sacaron su entrada (juntando pesito por pesito, moneda por moneda), se comulgan en un tumulto del cual ya no se diferencia entre los que tienen entradas de los que no, entre niños, mujeres, discapacitados, personas con movilidad reducida, etc. No, no se distingue, y sabemos cómo actúa la Policía en estas situaciones, creo que no es necesario describirlo.
Insisto en que no soy quién para buscar culpables, y ya lo he dicho... sin embargo, estas palabras son para que lleguen a alguien, y reflexionemos. Creo que si llegamos todos con nuestras entradas, en paz y ordenados, respetándonos a nosotros mismo principalmente, estas cosas no pasarían.
Esperamos un año para volver a vivir estas fiestas, y hoy parece ser que ésta maquina se detiene, por lo menos hasta que la justicia resuelva ésta cuestión. Nadie quiere eso, nadie lo quiso (YO NO LO QUIERO)... pero muchos no entran en razón de que estas cosas pueden suceder.
Solo resta pedir fuerzas para todos nosotros, para la familia y amigos de Ismael, para La Renga. Y también, fundamental, pedir RESPETO y cautela en lo que se dice.
Que estas cosas no vuelvan a suceder NUNCA MÁS. Ni un pibe menos en recitales de rock. Ya se fueron muchos, y pudo haber sido cualquiera de nosotros.
Justicia por Ismael Sosa.
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"Me contaron de sus vidas, sus triunfos y sus fracasos, de que el mundo andaba loco y hasta el cielo fue comprado. Y más miedo que ellos dos, me daba el propio ser humano... Y yo ya no esperaba a nadie y entre las risas del aquelarre, el diablo y la muerte se me fueron amigando... ahí donde dobla el viento y se cruzan los atajos... ahí donde brinda la vida, en la esquina de mi barrio." ♪