31 de mayo de 2011

Vos, solo vos



Ves como el camino se aclara,
como el amancer trae un nuevo desafío.
Querer ser, ser yo y nadie más,
todo el mundo enloquecido, la noche.

Hacia el sol, siempre hacia el sol,
donde podamos, los dos, encontrar calor.
Para que podamos sobrevivir, solo queda,
aquello que nosotros dos podemos aspirar.

El hoy es la única verdad,
el hoy sos vos, la presente realidad.

Tan absurdo nuestro camino amor,
tanto que no se más que hacer.
Tengo alternativas, tengo sueños,
imposibles caminos que algún día,
lo sé, y ella también, podré seguir.  

Vos, solo vos, sabes que el camino
siempre es hacia el sol, allí ire.
Buscaré calor, por mi cuenta, por mí.
Dejando atrás los sueños perdidos,
los que tu me enseñaste a desperdiciar.  

Pero no todo es hoy, aunque verdades sobran,
distancias, presentes realidades, que siempre faltan.


El poder de hablar


A cada lado de tu rostro,
se marcan líneas interminables.
Aquellas nubes te invitan a soñar,
negras! lo que hoy nadie recordó de ti.

El dolor y la indiferencia,
el dolor y desconocer todo.
Aquello que hoy reflota tan veloz,
esto que pronto olvidaré, espero poder.

Se acerca una verdad, se acerca,
se va tan rápido, se olvida tan rápido.
Acostumbrarse a ello, la inmolación,
someterse día a día, a la verdad.

Interrumpir cada anhelo, cada sueño,
queriendo buscar otro camino, desconocido.
El sustento de la verdad, las excusas,
todas las mentiras expuestas como verdad.

Todo el mundo, todo en pie de batalla,
en la trinchera, a la espera de la nada.

Del sueño hundido en los mares del mediterraneo,
de allá, que vienen hasta aquí, con vientos suaves.
Pero verás, en invierno, cuando golpee la cara,
lo fuerte que se sentirá, y querrás escapar.




NO a la violencia de género.
NO a la violencia doméstica.
SI REFLEXIONEMOS.

28 de mayo de 2011

Otra noche, el mismo reloj



Estoy solo, frente al reloj, otra noche más,
veo que el péndulo se desplaza de un lado al otro.
Un silencioso galopar sobre los musgos de la humedad,
y tu, en algún lejano lugar, pensando en la realidad.

Pregutas qué es lo que pasa, que durante despues
de tantos años las cosas siguen tal cual estaban.
El reloj no se detiene y el sonido entorpece mi pensar,
y es otra noche más, que me encuentro solo frente a él.

Un momento que no me duela, que no me lastime,
busco un lugar donde pueda despejar mis dudas.
Quisiera entender por qué todo es así, por qué eres así,
y te olvidas de las enseñanzas que de joven alguien obvió.

No! Esta noche no se detiene.
El reloj acaba de comenzar,
y la noche está más muerta que hoy.

Si fueras rey, mostrarías tus colmillos, hambrientos,
de seguro te olvidarías de tus subditos, de tu pueblo.
Y la libertad, y lograr lo que quieras, sin compartirlo,
plena infelicidad, indefensa teoría mortal que verás.

Si aprendieras, mi nombre es Libertad, si vieras.
Hoy, mis sueños se apartan un poco más, si vivieras.
Beber cada noche, intentar olvidar, por eso vivir,
porque eso es creer en que, por más distancia existente,
todo se puede lograr cuando entre medio hay corriente.

Las leyes de la física cuántica, las leyes de un salvaje,
las que respeta él y solo el, el mundo natural, tu vida.
Innatural, aquella simbiosis frente a un reflejo oscuro,
frío y de verdad escalofriante, reflejo de una noche más.

No! Nunca más se detendrá.
Esta noche, el reloj galopa más rápido,
no hay nada que esperar, ya todo pasó.

Un nuevo príncipe, un nuevo sucesor, te pisa,
se te para encima, entorpece los caminos, desalineado.
En su frente solo un gesto, maldigo cada suspiro,
QUIETO! Quedas frente a un nuevo impulso.
Lo que aprendimos, universidad del lodo, pantanos,
que si quisieras te podrías ir, pero solo te entierras.

21 de mayo de 2011

Secretos perdidos



Con guantes de latex lo dejas caer,
la piel de tu corazón no dejó rastros hoy.
Y en tus ojos, la mirilla apunta a mi rostro,
el que a veces has visto negro y blanco a la vez.

En sus manos, el interior, explota en el cosmos,
dejando a vistas un nuevo perdón.
Ir más lejos, más adentro, entre los árboles,
que rodean un secreto mal oculto.

Todo queda en tí, incluso al despertar,
todo se mantiene en pie, incluso al morir.

Desde las alturas, en los balcones,
las banderas despliegan una ilusión.
Aquella voz, hoy en silencio, muere,
tan lentamente, no logras oir suplicios.

19 de mayo de 2011

Morder el engaño


Hace diez horas que es la misma hora que ahora,
siguen buscando la fina aguja que calme el dolor.
Irritante voz, ya nada hoy nos proteje.

Que no sabía, que no quería,
que al fin nada cambió.
No queda en la lata y, por adicto,
se aferra a lo que nunca aprendió.

Sigue la serpiente.
Tan vieja, tan larga.
Te invita la manzana,
la perdición y la mentira.
Es vieja, calor, más larga.
La mentira.
Se vuelve a dormir.
Sola, es mejor.

Soledad, la tristeza que combate
una noche más.
Esa serpiente, te puede morder,
como tu a la manzana.
La perdición y la mentira.
Sola, es mejor.

14 de mayo de 2011

Nuestros epitafios


Lo sucio hoy nos acoje en una nueva dimensión,
esta tierra nos abriga y nos hace pertenecer.
La nación, la esclavización, la prisión sin banderas,
lo nuestro que cada día se hace sentir en mi sueño.

Me llama a reclamar aquella, nuestra justa libertad,
cuando el exceso de temor no nos permite pensar.
Olvidar a los hermanos, caídos en un desierto, sin fe,
sin esperanzas y sin ganas de volver, morir de miedo.

Distintos hechizos de la misma vara,
distintos metales, la misma montura.

En teoría se que podrías hacerlo mucho mejor,
pero aquí se ven otras disputas muy distintas.
Voy a caminar un poco por allí, por los juegos,
conoceré de más el universo, veré los cielos.
Exploraré nuevos territorios, conquistaré mundos.
Y verás que hoy todo puede cambiar, lo sé.

Distintos pies han entrado en estos zapatos,
y las distintas cadenas, en la misma maquinaria.

Los jubilados, sin planes sociales, que mueren en paz.
Aquellos niños, que nacen sin alimento, felices de verdad.
Los elementos del sistema, que día a día queremos ser más,
si me contradigo, este delirio me sujeta los pies,
las piedras no me dejan mover, estoy encerrado frente a mi tumba.
Mirándola, encariñándome con aquella especie en extición,
de seres que lograron vivir sus sueños en paz.

Al final de nuestros días, en las tumbas,
recordarán los años vividos, aquellos días perdidos.
Nuestros epitafios se irán borrando, sin recuerdo,
y las hierbas taparán los pocos anhelos.