13 de enero de 2011

Tus ausencias

Si tanto dices que te preocupa la seguridad,
si al ver un lugar oscuro cruzas de vereda.
Aquellas tierras que tienes, hoy no me van a interesar,
no eres más que un designio de la vida y así estás.

No busques lo que no quieres encontrar.
Déjame ser feliz así como yo lo creo,
si todo aquello que tu hiciste, tu lo viviste.
Y siempre intento, pero no lo puedo entender.

Estúpida mirada de incomprensión,
de ignorancia y de rencor, por pequeñas cosas.
Siempre recuerdo esos momentos de ausencia,
y me dices cómo debo vivir, qué es lo correcto.

A veces siento que no te conozco ni se quién soy,
sin embargo me refugio en mis recuerdos y así sobrevivo.
Y pronto iremos a algún lugar, a buscar algo de alegría,
de charlas envueltas en celofán, de conversaciones forzadas.

Sin embargo, fuiste parte de mi toda la vida,
y siento que esto jamás debería acabar.
A la larga, nadie es perfecto y puedo comprender,
que lo que buscas es una felicidad para mí,
que nunca podré entender, pero que para tí es así.