4 de enero de 2011

Galpones atestados de incertidumbre



Si los galpones aquellos contaran historias,
donde la vertiente no nos dejaba ver el cielo.
Y hoy me encuentro aquí, sin poder comprender...
lo que alguna vez te expliqué y logramos razonar.

Hoy... buscando nuevas razones
para poder volver a reir...
Si, estaré un poco intratable hoy
Podrán encerrar tus sueños,
y castigar tu anhelo...
y correr,  y correr siempre un poco más.

Y si no entiendo o no quiero entender,
todo se desprende de la poca ilusión que queda.
Cuando miramos a nuestro al rededor y vemos vacío,
cuando el cielo acaricia nuestras mejillas perdidas.

Serás, quizás, la mayor satisfacción,
o un simple quizás pudieras ser.
Mañana todo se volverá oscuro y no podrás ver,
yo se qué lo que se oculta tras tus ojos es pecado.

Y sin dudas cometemos errores, los cometemos,
pero sabemos pedir perdón, al menos yo si puedo.
La sangre se inquieta en cada una de mis heridas,
y las palabras que quedan no sirven de cura.

Podremos de nuevo andar buscando los galpones,
cada uno de los rincones donde dejamos una señal.
Tendremos sangre por derramar y sentirnos bien,
solo si me acompañas podremos llegar, algún día llegar.

Y mañana de nuevo, empezaré a buscar nuevas razones,
siempre intentando poder ser alguien que una vez fui. 
Queriendo reir de aquellas pequeñas bromas tontas,
bonitas sensaciones de ignorancia, de algo más.