21 de diciembre de 2010

Tripas vacías


Desde lejos, las nubes comienzan a lagrimear,
se desangran emociones y se vuelve todo negro.
Todo un invierno sin poder dormir, y te veo ir,
hacia un lugar donde no correspondemos.

Hasta mañana retumba la tierra, desde su centro,
hacia los cielos que hoy, negros, apuntan a tí.
Como esos ojos que me miran de vez en vez,
que me dicen que no sabe qué hacer con su corazón.

Cómo escribir sobre sueños,
si nunca se me cumplió uno.
Si supiese que es perder el tiempo,
dejaría todo tal cual está, en el suelo.

Y aunque no siempre el regalo es el que quiero,
se que su figura me invita a seguir adelante.
No hablo de navidades, no... no hablo de mentir,
hablo de los sueños como señuelos
que hoy y siempre nos invitan a seguir.

Cómo escribir sobre sueños,
si nunca me puedo poner a dormir.
Estos actos maliciosos de tí,
que prendidos a mí están hasta verme morir.

Si supieran que sus voces me invitan a dormir,
y siempre sueño contigo, me ilusiono, siempre pierden.
Los corazones desgarrados de cada uno de ellos,
en mi armario de trofeos, que prefiero olvidar.