10 de diciembre de 2010

El perfume


Caiste en mis brazos sin más que el recuerdo,
tu fragancia despertaba grandes aspiraciones.
No te preocupes preciosa que yo te entiendo,
se que buscarás en mí lo que aquél te quitó. 

Una perdiz arrazadora en su despegue,
es la esperanza, que pronto vendrá.
Un aprendiz en su territorio, sabe que será,
lo que cada uno de vosotros quiera de él.

Como el perfume más codiciado,
despierta tantas sensaciones en los demás.
Esta libertad de la que tantos hablan,
si no la lloras, pronto se perderá.

Tantos robles en las corrientes,
los naufragios volvieron a aparecer...
y es el perfume de nuestro mundo igual.

Uno a uno se me acercan desde tí,
nadie quiere comentarme lo que haces.
Pero a lo lejos siento tu perfume,
y se que estás ahí, esperando huir...