21 de diciembre de 2010

Tripas vacías


Desde lejos, las nubes comienzan a lagrimear,
se desangran emociones y se vuelve todo negro.
Todo un invierno sin poder dormir, y te veo ir,
hacia un lugar donde no correspondemos.

Hasta mañana retumba la tierra, desde su centro,
hacia los cielos que hoy, negros, apuntan a tí.
Como esos ojos que me miran de vez en vez,
que me dicen que no sabe qué hacer con su corazón.

Cómo escribir sobre sueños,
si nunca se me cumplió uno.
Si supiese que es perder el tiempo,
dejaría todo tal cual está, en el suelo.

Y aunque no siempre el regalo es el que quiero,
se que su figura me invita a seguir adelante.
No hablo de navidades, no... no hablo de mentir,
hablo de los sueños como señuelos
que hoy y siempre nos invitan a seguir.

Cómo escribir sobre sueños,
si nunca me puedo poner a dormir.
Estos actos maliciosos de tí,
que prendidos a mí están hasta verme morir.

Si supieran que sus voces me invitan a dormir,
y siempre sueño contigo, me ilusiono, siempre pierden.
Los corazones desgarrados de cada uno de ellos,
en mi armario de trofeos, que prefiero olvidar.


19 de diciembre de 2010

Desanunando tus sueños


Patrullando los caminos te vas,
serpenteando cada espacio vacío.
Esquivando los obstáculos del amor,
elevándote a las cumbres de hoy.

Llorándo las ramas del sauce,
donde una vez te vi anidar tu sitio.
Cada mundo desperdiciado en tí,
tengo todo un mundo solo para tí.

El tiempo que haz perdido en busquedas,
si vale la pena si al menos sientes así.
Cuando el corazón agita el correr de las venas,
sientes la pasión de lo que sabes que vendrá.

Se trata de no acertar el acertijo,
de errarle una vez más, de fracasar.
Y de todos los nudos que hoy aprietan,
te encierras en tu mundo, desanúdalos.

15 de diciembre de 2010

Camino hacia no se dónde

 
Si de perder la ilusión se tratara, si fuera sencillo,
si tu cuerpo aún permaneciera a mi lado, sería yo.
Solo ese amor que tienes, temblando a mis pies,
que todo el mundo se aferra a ti, olvida…

Yo se que duele lo que te estoy haciendo,
pero debes saber, que hay otros,
que me lastiman de igual forma, sueños...
Si fueran solo los sueños que me lastiman hoy.

Tantos barcos sin timón, tantas aves perdidas,
todo el cielo se ha puesto a mi altura, lo puedo tocar.
Y tú, ahí… sin más que hablar, sin nada que amar.

Si algún día vieras un caminante, desorientado,
¿Querrías ayudarlo a encontrar un camino?
Tanto tiempo de ida perdido en lamentos,
¿Algún día podrás oírme llorar?

Del momento en que decidí combatir,
de caer en la guerra de todos contra mí.
Supuse que no sería nada fácil,
pero las batallas hasta ahora me han avisado.
El corazón se volvió a ilusionar… ya abandonó.

10 de diciembre de 2010

El perfume


Caiste en mis brazos sin más que el recuerdo,
tu fragancia despertaba grandes aspiraciones.
No te preocupes preciosa que yo te entiendo,
se que buscarás en mí lo que aquél te quitó. 

Una perdiz arrazadora en su despegue,
es la esperanza, que pronto vendrá.
Un aprendiz en su territorio, sabe que será,
lo que cada uno de vosotros quiera de él.

Como el perfume más codiciado,
despierta tantas sensaciones en los demás.
Esta libertad de la que tantos hablan,
si no la lloras, pronto se perderá.

Tantos robles en las corrientes,
los naufragios volvieron a aparecer...
y es el perfume de nuestro mundo igual.

Uno a uno se me acercan desde tí,
nadie quiere comentarme lo que haces.
Pero a lo lejos siento tu perfume,
y se que estás ahí, esperando huir...

7 de diciembre de 2010

Trece vidas y 54 días después



El cielo oscurece,
los árboles remolinean frente a mí.
El cielo oscurece,
una nueva noche me quedo aquí.
 
Todo este cielo es una obsesión,
las estrellas atormentan a mi ser.
Susurró la copa del vino más extravagante,
llegué a entender que quería morir en mí.
 
Caen del cielo grandes jardines,
vientos empujandome hacia tí.
El sol se ha vuelto vela,
captando de tí todo lo que haces mal.
 
Luego del tiempo eterno,
luego de que me dijeras nunca,
vi en tus ojos que sabes que no volverá.
Ni viviendo mil años, ni diez vidas después.
 
Mi sombra pasará esta noche por otra constelación,
verás que no eres la única que suele apagarse en el universo.
Las estrellas se asomarán, vendrán al refugio,
quizás hoy, tal vez en trece vidas... tal vez, o 54 días.
 
El cielo oscurece,
ninguna estrella arde esta noche.
El cielo oscurece,
las lunas que siempre vi han huido. 
 
La miro a los labios y veo al costado,
todo se vuelve tormentoso, el mundo agitado.
Tengo frente a mí a una monstruosa colección,
de estrellas y constelaciones extrañas,
de sueños de libertad y de bandidas pesadillas.
 
Logré sobrevivir, las tempestades amainaron,
como el viento un segundo antes de la lluvia.
Un minuto perdido, esperanzador, olvidado.
Tanto miedo da, el olvido, la pena y la sangre.
 
El cielo oscurece,
el día comienza a morir,
El cielo oscurece,
ya no podremos sentir.
 
Adiós...

A la bajeza de las circunstancias


Una canción revive sueños inhumados,
enterrados en un ciempiés de pesadillas.
Entre sus paredes, los pasadizos se estrechan,
quisiera tener un agujero en la pared.

Hoy querrás oírlos una vez más,
entre tanto alboroto de negocios.
En un mundo donde todo nace y muere,
donde el cielo no es lo que creías que era.

Hoy el cielo vuelve a caer,
acompañado de tu ya muerto ser.

Se levantó la barricada estelar,
hasta la más lejana de las galaxias.
Solo quiero poder estar
A la bajeza de las circunstancias.

Ya no nos queda nada en este momento,
podremos olvidar con el tiempo lo que sucedió.
Todo se va borrando con el paso de las horas,
los minutos nos distraen, se llevan de mí,
lo que tu nunca quisiste recibir.

Hoy el cielo vuelve a caer,
acompañado de tu esperanzado ser.

3 de diciembre de 2010

Ácido social



A veces (casi siempre)
no comprendo las actitudes
de la gente nueva de hoy.
Que cosas raras disfrutan
y sienten especiales.

Todo aquél que dio
por perdida una batalla.
De amor se rindió,
no recibió medalla.

Si supieras lo que entiendo,
por los mensajes siniestros.
El mal me asecha una vez más,
todo tiempo pasado se perdió.

Vas a perder el tiempo,
y aquí yo, viéndote perder.
Disfruta lo poco que queda,
total, es nunca nada más.

Carabinas aputando al cielo,
todo caerá y no estarás para ver.
Las estrellas se comienzan a apagar,
te lo perderás, es nunca nada más.


Trozos de papel

 
Esos cielos me despojan de poder hablarle,
hoy los sueños de un amigo me desvelarán.
A tan pocos metros del espacio cerrado,
del nuevo milenio, allí me encuentro.

El dolor nunca alcanza para ver
lo que se esconde detrás de estas cortinas.
De papel, cada retazo del olvido,
en tus pies hoy los podrás tener.

Encontrame en Facebook.

Gente, a partir de hace unas horas podrán encontrarme en Facebook, donde podremos compartir opiniones sobre los textos, o simplemente podrán tener un acceso más facil a ellos. Aunque les advierto, allí iran algunos de los que considero mejores, ya que la totalidad se van a ir subiendo aquí en el blog, como siempre.

Bueno, están invitados a poner en el buscador de dicha red social: "Facundo J. Blanco" y darle click al Me Gusta. Y si no les gusta, no le den click.