Estas girando en mi cabeza, en mi mente. En mi corazón, cada noche, el recuerdo. Feliz de poder haberte visto y saber que pronto te volveré a ver en la realidad.
Quizás nunca sepas esto que estoy pensando, quizás lo veas, pero puede que no sientas como propias estas palabras.
Si, eres tú quien me desvela cada noche, cuando me pongo a pensar en lo feliz que sería a tu lado. Quizás tú también lo seas, pero tal vez nunca lo compruebes, a menos que el tiempo y el destino diga lo contrario.
No, no fue suficiente. Necesito saber más de ti. Esa noche las palabras se ocultaron tras la inocencia de una mirada tímida y avergonzada, que sabía de todo lo que cantaba mi corazón.
Ahí estás, solo pido que te acerques para que podamos conversar. Ojalá nada se interponga entre nosotros. No pido nada extraño, solo que te acerques para que podamos hablar.
Tras algunas copas, nuestra respiración puede que se oiga un poco más agitada. No intentemos calmarla. Dejemos que los deseos se hagan realidad, y si no es como pienso, dejémonos ser libres por una noche. Dejemos ser esclavos de lo cotidiano y seamos víctimas del amor. Al menos una noche.
Oí por lo bajo que has sufrido mucho, que tus experiencias no fueron de las mejores y que los desengaños se hicieron presentes en tu historia. Lo entiendo, se que eso es muy difícil de llevar para un ángel como tú. ¿O no?
Hace algunos días que no se de vos, pero confío en que pronto nos veremos y todo será, para mí, muy hermoso. Si oyeras estas palabras, y te dieras cuenta que son para ti, ¿darías algo por mí?
Quizás nunca sepas esto que estoy pensando, quizás lo veas, pero puede que no sientas como propias estas palabras.
Si, eres tú quien me desvela cada noche, cuando me pongo a pensar en lo feliz que sería a tu lado. Quizás tú también lo seas, pero tal vez nunca lo compruebes, a menos que el tiempo y el destino diga lo contrario.
No, no fue suficiente. Necesito saber más de ti. Esa noche las palabras se ocultaron tras la inocencia de una mirada tímida y avergonzada, que sabía de todo lo que cantaba mi corazón.
Ahí estás, solo pido que te acerques para que podamos conversar. Ojalá nada se interponga entre nosotros. No pido nada extraño, solo que te acerques para que podamos hablar.
Tras algunas copas, nuestra respiración puede que se oiga un poco más agitada. No intentemos calmarla. Dejemos que los deseos se hagan realidad, y si no es como pienso, dejémonos ser libres por una noche. Dejemos ser esclavos de lo cotidiano y seamos víctimas del amor. Al menos una noche.
Oí por lo bajo que has sufrido mucho, que tus experiencias no fueron de las mejores y que los desengaños se hicieron presentes en tu historia. Lo entiendo, se que eso es muy difícil de llevar para un ángel como tú. ¿O no?
Hace algunos días que no se de vos, pero confío en que pronto nos veremos y todo será, para mí, muy hermoso. Si oyeras estas palabras, y te dieras cuenta que son para ti, ¿darías algo por mí?
