Creo que nunca me cansaré de la soledad, ya que le encontré un sentido al tenerla de mi lado. ¿Pero si un día ella se vuelve contra mí a golpearme? ¿Qué haré cuando sepa que la soledad también me ha dejado y estoy solo?
Hoy imagino cómo sería mi vida contigo a mi lado, yéndome a dormir pensando en que te recuestas a mi lado, que hablamos las últimas palabras del día, sacando conclusiones de los momentos compartidos desde que despertamos.
Voy buscando, entre mis sueños, un rincón para dejarte ahí, para que veas como son mis días, cómo se van armando mis caminos y como siempre pienso en tí. ¿Será, algún día, todo esto realidad?
Ahí donde ves que mis sueños se derrumban es donde te necesito, para que me prestes tu hombro para hacer fuerza y dejar caer todos esos intentos fallidos, de revoluciones que nunca existieron, de sueños… simplemente sueños.