31 de enero de 2010

Rincones de renacimiento



Hoy esta noche me asechan tantas miradas,
Tanta oscuridad y si me pueden ver.
Aquellos ojos que no me volverán a observar,
Me obligan a estallar y encender mi ímpetu.

La vehemencia de la austeridad, me asecha.
Esta es mi conciencia que sabe de traicionar,
Tantas otras oportunidades más han de servir,
Para tener tanto odio sobre la fundición inmaterial.

Y es tan extraño el rigor de nuestra mente deseosa,
La pasión y cada cual de sus enemigos, asesinos.
Aún abierto el canal, sus ojos observándome,
Tan discretos, tan cómplices de los asesinos.

Cada día, luego de tantas noches, es lo mismo,
El agua que apaga el fuego sediento luego de estallar.
Las manos aún quemadas, esperan por el nuevo respiro,
Y tus manos, dime, ¿acaso me están gustando?

10 de enero de 2010

Pequeña suite



La calle se hace más estrecha,
y te saludo desde éste balcón.
Miras, te levantas y me ves,
inclinas la cabeza, y te pones a dormir.

¿Qué haces tu allí, sin más?
Me gritas, y algo importante te respondo.
No me escuchas, no quieres oir,
admite que te has arrepentido.

Todo tiembla en esta habitación,
se que estás cerca pero no me necesitas.
El segundo día aquí me ha hecho salir,
extraño todo aquello que mi mundo me cedió.

Ven, vas a ser testigo de mi amanecer,
estas preparada para entender, esto, ven...
esta nueva pequeña suite, te invita a salir.

Has encontrado el peor lugar para esconderte,
estás haciendo mucho daño en ese mundo.
Sin embargo yo te cuido y lentamente te arranco,
te extraigo y vuelves a tu aire a volar...

8 de enero de 2010

Adentrándome en el camino



Y me he decidido, hoy me invoco a esta nueva ruta,
que se, marcará cada uno de los segundos que vendrán.
Sé que no será fácil, se que caminaré por demás,
pero valdrá la pena saber que por fin encontraré mi destino.

Preparando el equipaje, saldré hacia un viaje mental,
en busca del alimento de mi corazón, de lo que siento hoy.
Hasta los muertos se cansan de esperar, de estar ahí,
y yo, que tengo la posibilidad, saldré tras el amanecer.

Por ahí me cruzaré con alguna gente, que me dará de comer,
quizás me toque a mí ceder ante tanta ilusión corrompida.
Seguro nada es por nada, y más adelante me cruzaré,
con ellos que comieron de mi mano y pudieron seguir.

Como un testamento, como un prólogo,
dejo presente aquí lo que voy a seguir.
Es un camino, incierto camino,
no lo sé, pero me encontrarán por ahí,
donde la paz se apiade de mi espíritu.

Hoy esto retumba en mi cabeza, pero seguiré,
se que habrá demasiadas piedras que correr.
Mucha agua pasará debajo de mí, pero seguiré,
se que muchos puentes deberé cruzar.

Esto que vivo hoy es uno de los preparativos,
para conquistar cada uno de mis sueños.

3 de enero de 2010

Vocablos de una ilusión



Ellas son cristales que te hacen derrumbar,
lo que prefieres, lo que tú eliges,
todo aquello que buscas.
Eso que decides, se derrumba bajo tus pies.

¿Valdrá la pena arriesgar tanto animal,
para descubrir que la selva no es para mí?
Cada día es una nueva ley demencial,
y gira torno a mí todo aquello que hago.

Ya preparado para la confusión,
me entrego a esta escena,
hecha a medida toda esta desgracia.

Jamás se ha inventado semejante maquinaria de tortura.
Fue solo ella quien enloqueció a todos los creadores,
de maquinas de retroceso, de empeoramiento social.

Ya tengo los brazos cansados, este instinto,
es tanto lo que he hecho por ella y no lo ha siquiera notado.
Ya tengo el corazón en pedazos, y sigo…
sin que ella me diga una sola y sincera verdad.


1 de enero de 2010

Por la risa y la paz



Casi sin luz, en silencio, mis ojos se pusieron a hablar,
de todo lo que el mundo hoy se olvidó de hacer.
Esta oscuridad que atrae a los barcos como un naufragio,
es el silencio donde las almas alegres lo destruyen.

Esta fuerza que marcha otra noche más por las calles,
esta energía que se hace sentir en cada lugar de mi ciudad.
Llevando en andas la alegría de poder cambiar,
lo que la historia social una vez dio por terminado.

Y hemos entrado al último día del año,
por lo que vemos hasta hoy nada ha cambiado.
Es la misma historia que se repite,
día tras día, y seguimos en la misma.

Y he estado en la esquina de esta calle con mi Dios,
por única vez me ha hablado y me dijo que se equivocó.
Pensó hacer un mundo ideal para cada ser vivo,
nunca supo quién se atrevió a destruir su iluminación.

Quién me mecerá en la rambla de este puerto sin remos,
quién desatará las cadenas que separan los barcos de este lugar.
Y es que somos lo que protegemos, nuestros ideales.
Dime dónde está la salida de emergencia del mundo,
que me han enviado a cerrarla, nadie podrá salir,
tengo fé en que todo esto, de una vez, va a cambiar.