Es tiempo de decir adiós,a las cosas que fueron alguna vez.
Que estrecho es este mar,
tantos barcos, y el puerto se ahogó.
Se que encontrarás algo mejor,
otras voces, alguna otra luz.
Se que algún día te olvidarás,
o quizás no, tu sabes qué es mejor.
Una verdadera pasión te amenaza hoy,
¡y que barbaridad! que no te quieras olvidar.
Te acuerdas las resacas de noches vivas,
ardientes y llenas de llantos, ¡que barbaridad!
Una mirada fugaz a un niño de la calle,
te hace pensar en lo que me hiciste.
Vencer los miedos no se pueden,
te compraste armaduras de oro.
La reina de todas las bellezas,
la más linda de todas las bellas.
Solías sonreír cuando te lo decía,
y hoy, emocionada, me dices gracias.
Es un triunfo más, de mi corazón,
lograr poder decirte adiós y dejarte ir.
Los dos nos conocimos un poco, no lo suficiente,
de vez en cuando nos volveremos a ver.