14 de septiembre de 2009

El agrio sabor de la guerra


Tengo un pequeño río en mi tierra,
tengo unos cuantos barriles de petróleo.
Mi sociedad tiene buena economía,
pero lo que me está haciendo falta,
es un poco de paz.

Y si tu mamá se llega a enterar,
que bajo mis pies hay oro,
ya nada nos va a quedar.
Y así nos vamos muriendo, poco a poco.
Y yo, solo necesitaba paz.

Pero es una guerra más, y un soldado muere.
Y tu eres un soldado, y tú... y yo también.
Otro soldado muere, ahora te toca a tí.
¿Cuándo me tocará a mí? No quiero ver este desastre.

El ron se pone dulce esta noche,
mi garganta disfruta un nuevo sabor.
Tu vida se hace corta, y así estás...
sin saber qué esperar, así te enseñaron a vivir,
en esta nueva vida... de largas guerras.