Juan, un día se peleó con su madre,después desapareció y no volvió.
Muchos dicen que se escapó,
algunos piensan que no lo dejaron volver.
Cristian, iluminaba las verdades,
y estudiaba ciencias sociales.
Un día desapareció y nunca volvió,
muchos dicen que lo tienen escondido.
Martín, el que había mostrado su lado sensible,
escribiendo poesía y cantando hermosas canciones,
se fue del país, perseguido por la fama,
o eso decían... perseguido por la fama... si.
Si yo me pusiera a contar cada situación,
no me alcanzarían las hojas de la historia.
Sería tan humillante para una sociedad,
que luchó, y en gran medida, sobrevivió.
Juan hoy está en el recuerdo de su familia,
Cristian y Martín también, en fotos, en cada caminata.
En contra del reloj, queriendo volver el tiempo atrás,
las madres están, pidiendo justicia y condena.
Y los cuervos están como también pesan los pies,
el barro nos tapa, el pantanó creció.
Las figuras públicas a veces se exceden,
pero no olvidan por qué están aquí.
Nuestros nombres figuran en murales,
son los nombres de la historia.
Allí quedaron, expuestos, los que no están,
así los recordamos, como solo nombres y cantidad.