12 de agosto de 2009

Cerrá bien cuando te vayas


Hace mucho tiempo que ví en tus ojos,
una mentira piadosa que me hacía sentir bien.
Tus palabras me atraparon y me hicieron ver,
que la vida volvía a sonreirme.

Pero no todo en la vida marcha bien,
cuando esas mentiras dejan de ser inocentes.
Ahora estás ahí parada, indecisa, no sabes qué hacer,
no sabes si vienes o si vas, no sabes qué camino elegir.

Pero recuerda, que aún hay muchas cajas con sorpresas.
Aún, en mi habitación oscura, esperan las preguntas.
Y tu cuerpo, que espera ser descubierto, como isla en altamar,
está ahogando las razones de mi existir.

Pero te vas, y no sé si volverás, aquí estás, otra vez,
indecisa ante tanta magnitud, ante tantas promesas.
Esas que se olvidaron, esas que se hundieron en fuego.

Y nos hemos vuelto viejos, no somos dos criaturas,
no somos inocentes ni ignorantes.
Estamos aquí y sabemos el por qué.
Estamos aquí, y dices que te vas,
por última vez, te creí, y fue lo correcto.
Cerrá bien cuando te vayas.