
Ves que no más por apostar, si ni si quiera hay para jugar.
En tu sombra, esa que perdiste unos años atrás, está tu guía.
Y rompes esta vida con lo único que te queda, con un suspiro.
Es ese suspiro en el cielo que agrava el viento,
El que le da fuerza a la tormenta para romper tantas cosas.
Cuando la oscuridad se hace tan fría,
No hay más por hacer, solo acostarse a dormir.
Esperar lo que nunca vendrá, para encontrarse con la sombra.
Dormir, pero nunca dejar de creer en que la tormenta pronto pasará.
Pero un nuevo día comienza todo, y al voltear encuentras a tu sombra,
Ves que tienes nuevos juegos en los cual apostar.
En tu sombra, la que acabas de encontrar, ves tu guía.
Y el calor se apodera de este día, el sol aparece entre la tormenta.
Tu vida, como un arco iris, aparece detrás de las oscuras nubes,
Para seguir luchando por lo que alguna vez no encontraste.