Ponerme a contemplar, ¿qué? No hay nada que ver en esta ciudad, ni muletos, ni amuletos, ni mulatos, ni nada que alguna vez me haya llamado la atención. Pero bueno, cada cual siente en su interior las cosas que contemplar le hace feliz, como una masa asustada de gente, que desarma y enloquece el alma viendo un espíritu.
De la cual me siento parte, porque miro sus entre dichos, leo sus entre líneas.
La noche hechizando mis sueños enloquece como lo hacen esas estrellas blancas que iluminan las sierras del más elevado rasgo ambiental de mi mente. Y lo que esta entre paréntesis es aquello que el alma habla, dónde muestra su vocabulario; es ahí donde a veces contamos con los mensajes ocultos de una vida distinta que busca su salida a esta triste realidad.
He aquí el dilema que todos nos encontramos a la hora de desinhibir la noche, de desnudarla frente a estos espejos que a veces quiero ver en la mente de algún dios, que muestre mi pensamiento y no me oponga a las razas de la rabia de las oscuridades de la madre negra.
-¿Y ahora que piensas hacer?; cansado de esta pregunta, me preguntas una y otra vez, deja serme libre un instante, deja volar a lo alto de esta altura, de ese escalón que se pronuncia más allá de aquél lugar seguro que esconde tu alma, más allá de aquel regocijo que muere una y otra vez en tu mente. Dame de una vez lo que alguna vez te pedí, acentuando cada una de las palabras, a prueba y error, voy configurando cada sistema de este engranaje que mueve al sistema.
Si aprendieras a seguir mi camino tal vez te atrevieras a no ser vencido, y correr más allá de la doble mano, por los sinuosos caminos de tierra embarrados por el rocío matinal de otoño que recuerda los desiertos mares de mi espíritu. Olvídate del asfalto, rajado por las raíces de los altos árboles que crecen a su alrededor, a su costado, el bueno de la historia, de la memoria.
A la rutina súmale el coraje de la voracidad que invade a veces esta tierra de sueños muertos, esparcidos por ambientes punzados por toda la cala que a veces eme y pe describen como san vida. Pero bueno, cada cual a veces toca lo que piensa que es lo correcto, cada cual a veces elige su propio destino, cuando es así que te aparecen las elecciones de vida o muerte, verdad o mentira, tristeza o felicidad.
Como el reino oculto de aquella salvación, escúchalo, es que ahora es cuando te está llamando a vos, para decirte que te quiere reclutar en sus hileras de vida, de esperanza y agónico resplandor de llanto. Porque eres parte de la vida, de la lujuria represión de bienestar de algunos seres disfrazados de héroes que golpearon contra tu pecho hasta hacerte sangrar.
A la búsqueda del espíritu… cuando un amigo es como la sangre, que corre a las heridas sin que la llamen, así la libertad será realidad cuando muera.
A la búsqueda del espíritu… ¿cuándo verás que quiero estar en tu mente por siempre?
A la búsqueda del espíritu… es que a veces un espejo en tu razón me guiará un paso atrás antes de la soledad.
A la búsqueda del espíritu… quiero verte reír, sin mentir, sin decir que a veces sientes pena por mí.
-¿Y ahora que piensas hacer?; parece la primera vez que la oigo, y es la primera vez que no se que responder, a esta pregunta tenebrosa y oscura, qué profunda en lo mas hondo de mi alcantarilla servicial, cotidiana de la moraleja a la que ninguno se atreve dejar.
Y volar, como un ave que busca su lugar, en algún lejano nido, donde las pestes humanas no se atreven a entrar, podremos estar ahí sin que nadie nos fastidie. Sin que alguno nos venga a enfermar con sus largos e inútiles discursos llenos de democracia dictatorial con un verso ambiguo que feliz deja a muy pocos en esta sociedad.
Inspirado o no inspirado me pongo a narrar lo que una vez me sucedió en un momento de éxtasis pasional cuando mis sueños se hicieron trizas contra unas brillantes luces:
He lo aquí, a su humilde narrador, como diría a mediados del siglo XX Anthony Burgess en su Naranja Mecánica, moviéndome entre miles de almas gemelas gritando por una sola canción, oyendo solo una misma campana que destroza y aniquila nuestras penas dejándolas, al menos por un tiempo, en lo mas profundo del mundo, en lo más hondo del océano que tenemos aquí, me toco el corazón, es ahí donde esta aquello que nos duele. Así compartiendo lugar con las alegrías, pero siendo interferidas por el momento de alegoría a la libertad. Es que a veces ellos no entienden lo que yo y tantos otros sentimos cuando hacemos ese trayecto tan corto y tan largo a la vez, para detonar algunas penas, para olvidarlas, para saciarlas, para esconderlas o para simplemente dejarlas en ese lugar al que vamos.
¿Se acuerdan de aquél lago que alguna vez les conté?, seguramente no, de aquella historia de la mujer de avanzada edad que se esfumó a la hora de tocarla. Bueno, no, no creo que se acuerden, no es una tan vieja historia, pero es un lindo recuerdo que me gustaría repatriar en esta búsqueda del espíritu:
A punto de estrecharle la mano, se desvaneció. Se fue como ave espantada. No logré entender que fue lo que sucedió, tal vez era un fantasma, tal vez era una alucinación. O tal vez fue mi culpa por no querer ver su belleza externa mientras me acercaba. Si, fue mi culpa, ¿por qué no la mire más de lo que hice?, ¿Por qué no hice ese contacto visual?.
Que imbecil que soy, ¿por qué no lo hice?
Al final este aquel señor me volvió a engañar, me volvió a tratar y considerarme marginado.
Tal vez esa dama siga presente en mi ser, siendo engañada por aquel señor que no tengo intenciones de recordar porque me está haciendo mal el solo pensar. Pero por algo es que lo re narre en esta parte, ¿por qué será que quise hacerlo?, ni yo le encuentro respuesta, tal vez esté porque tiene algún entrelineado especial, algún mensaje subversivo para la gente “seria”, que así raramente se hace llamar.
No, no tan loco estoy. Es que a veces mi corazón dice más que mi lengua, que solo escupe las palabras que atraviesan mi mente, por eso aquí, con puño y letra, queda expresado lo que mi Dios Khorne, aquel Dios de la sangre, o mejor dicho, dios de la guerra y el derramamiento de la sangre para la mitología warhammeriana, también así el Dios del caos. ¿Por qué Dios va escrito con la primera palabra en mayúscula?, alguien que me lo responda.
Y seguimos buscando, buscando algo que al final nunca encontramos, temiendo perder lo que conseguimos, dejamos de buscar eso que en realidad necesitamos, pero desistimos por temor a olvidar las cosas que por suerte ya tenemos con nosotros. Sería bueno que de una vez por todas arriesgáramos lo que tenemos para conseguir lo que en realidad queremos.
Y caminamos, un poco más allá del infinito, finito paso que ahoga la razón de dos personas, solo una atraviesa dicho portal, el cual conduce a un infierno devorador de diablos.
Pero eso que buscábamos, eso que estaba tan lejos… ¿por qué ahora lo tengo sobre mí?
Y ahora llueve en mi ciudad, en la ciudad de mi mente, en la que las neuronas gobiernan y dictan a las asperezas de mi corazón.
Ser feliz o ser infeliz, ya no se cómo notar la diferencia, creo que a veces gobernar los pecados de mi núcleo se torna un tanto insoportable y me raja la memoria y me hace olvidar la razón por la cual estoy callado en este fucking mundo. Tal vez sirva de algo preguntarle a dios por qué es que tengo que estar así, a veces muriéndome, a veces riéndome y otras pocas veces, siendo verdaderamente feliz.
Me acuerdo de él, pero no es que tenga intenciones de traerlo a mi memoria, es que viene solo, y a veces un corazón como el de él, es una montaña al lado de una piedra, es algo tan grande que sería difícil compararlo con hasta lo más grande, hasta el universo quedaría pequeño.
Por eso es mejor esperarlo, a que algún día se anime a venir solo, y si es que la realidad esta mintiendo y todo esto no es verdad, yo se que igual seguiré viviendo, como dice alguna poesía de esas locas que nos gusta leer.
Y esquivando esas sombras atrevidas que asesinan sueños en lo oscuro más profundo de la noche, voy anestesiando silencios que derraman mentiras sobre las veredas congeladas de este paso violento y aprendo que a veces enfermarse hace bien al corazón, ambientándolo al cese de aventuras psicóticas.
Un recuerdo, uno pasajero, que volvió a recurrir a mi soledad, a mi sueño, a mi estado de casi nostalgia, vino a matarme, a matar mi curso de rebeldía. No existe otra explicación, tal vez quiso hacerme feliz, pero sinceramente no pudo lograrlo, porque matando mis sueños, mi recuerdo, no podrán hacerme, nunca, feliz.
Ahora vienes para meterme en mi boca cosas que nunca dije, para hacerme explicar cosas sin explicación, tal vez hipócritamente fue el mensaje que dejé en esta vida y que tu persona no supo interpretar. Y nunca supe bien por qué, eso de cómo es que vivías tan lejos, allá en un barrio oculto de los suburbios de esta gran ciudad, de esta gran eminencia zorra que nunca fue mas sincera que mi corazón.
Y bebes de esas botellas secas que están sobre la mesa, antigua, como tu mentalidad. Privada de tantas alegrías, de tantas cosas buenas que te rodean, que podrían hacerte feliz, pero que tu no aceptas, haciéndole caso a tu mente y no a tu corazón.
En tiempos donde los perros mueren sin ladrar, vas esquivando los atajos, porque prefieres lo seguro a que lo aventurero, que te puede acercar en menos tiempo si es que te animas a disfrutar de los obstáculos de la vida, qué obstáculos podrían detenerte si es que te animas a destrozar el tiempo, a doblar y trabar las agujas del reloj de la vida. Eh!!? Dime qué obstáculos te podrán detener, ningunos, porque vos manejas tu propia vida, y vos si quieres ir por lo difícil, lo vas a poder hacer sin problemas.
Como despertar de un magnifico sueño, la noche te va atrapando, y no te deja ser feliz. Ni si quiera la noche te deja ser feliz, ya en tu almohada no descansan tus pensamientos, ya uno no es libre en su propia habitación. Te cancelan, te celan y te mandan a matar.
Mueren esos sueños que sientes libres, ya no queda mucho por hacer, pero hay que seguir intentándolo, porque nuestros sueños son los salvadores de esta desgracia, que a pesar de ser un regalo, la vida no es más que un camino de sufrimiento y agonía, pero cuando la atravesamos, es cuando somos felices, como cuando conseguimos algo que tanto esperamos.
Será cuestión de ponernos a contemplar y de seguir en el camino de la busqueda del espíritu...